Los detalles sobre el esperado regreso de Conor McGregor a la UFC continúan definiéndose. Según información del periodista especializado Ariel Helwani, el peleador irlandés volvería al octágono durante la International Fight Week del próximo 11 de julio, tras cinco años de ausencia. Helwani ha señalado que Max Holloway aparece como el rival con más posibilidades para enfrentar a 'The Notorious'. Esta elección responde, en gran medida, a una cuestión de estilos. Holloway es un striker nato, al igual que McGregor, lo que prometería un combate vistoso y atractivo para los fanáticos. El punto débil histórico de McGregor ha sido el grappling, como se evidenció en sus peleas contra Khabib Nurmagomedov y Nate Díaz. Un enfrentamiento contra un especialista en ese ámbito como Charles Oliveira podría llevar la pelea al suelo y restarle espectáculo. Por ello, una pelea contra Holloway se perfila como una opción que garantizaría mayor entretenimiento. 'Holloway es actualmente el favorito para pelear vs McGregor el 11 de julio', afirmó Helwani. El hawaiano salió sin lesiones de su última pelea ante Oliveira, lo que da a ambos varios meses para prepararse al máximo para un combate que sería uno de los grandes eventos de 2026. Este duelo representaría una revancha histórica. McGregor y Holloway ya se enfrentaron en 2013, en la segunda pelea del irlandés en la UFC, donde se impuso por decisión unánime. Desde entonces, sus carreras han sido legendarias: McGregor se convirtió en el primer doble campeón simultáneo (peso pluma y ligero), mientras Holloway es considerado uno de los mejores peso pluma de todos los tiempos y fue campeón BMF. Tras trece años de aquel primer encuentro, McGregor busca protagonizar el regreso más grande en la historia del deporte tras meses concentrado en su preparación. Por su parte, Holloway tendría la oportunidad de vengarse y añadir otro nombre icónico a su palmarés. A falta de confirmación oficial por parte de la UFC, este enfrentamiento gusta tanto al público como probablemente a la promotora. El retorno de su mayor superestrella frente a un striker garantiza 'show' y podría impulsar las carteleras tras un inicio complicado del año.