En un hecho histórico, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo entregó, a través de un enlace desde Palacio Nacional, títulos de concesión de agua a los municipios de Tijuana, Rosarito, Mexicali, Tecate y Ensenada. La ceremonia se realizó en el marco del Día Mundial del Agua y bajo la nueva Ley Nacional de Aguas. Este acto significa que los municipios ya no tendrán que pagar a terceros que comercializaban el recurso para beneficio personal.
La mandataria explicó que el objetivo central de la nueva legislación es erradicar los privilegios, inspirada en la lucha liberal por la igualdad ante la ley. Criticó que, anteriormente, un Distrito de Riego que ya prácticamente no sembraba nada recibía alrededor de 200 millones de pesos al año por venderle el agua a los municipios. Sheinbaum atribuyó el antiguo sistema mercantil del agua a la ley emitida durante el gobierno del expresidente Salinas de Gortari.
El director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López, detalló los impactos positivos de la reforma. Señaló que se han eliminado las transmisiones entre particulares y el cambio ilegal de uso agrícola a otros con fines lucrativos, combatiendo así el mercado negro y el acaparamiento. Las reformas han permitido un incremento en la recaudación cercano a los 3,500 millones de pesos, con una meta de alcanzar 6,300 millones para 2026. Además, se han realizado más de 9,500 trámites en beneficio de pequeños productores y más de 7,600 inspecciones.
Respecto al caso específico de Baja California, Morales López explicó que desde 2002 estos cinco municipios compraban el agua a un Distrito de Riego mediante transmisiones, teniendo que pagarle 531 millones de pesos en los últimos cinco años. El subdirector general Aarón Mastache Mondragón afirmó que esta entrega garantiza el abastecimiento presente y para las próximas tres décadas. La gobernadora Marina del Pilar Ávila calificó el evento como histórico y como el inicio de una era de justicia hídrica para devolverle al pueblo lo que es suyo.