La Federación Mexicana de Fútbol (FMF) aplica una regla estricta y peculiar en las concentraciones de sus Selecciones Nacionales Menores para garantizar la disciplina: la confiscación nocturna de teléfonos móviles. Andrés Lillini, director de Selecciones Menores, reveló que el personal retira los dispositivos a todos los jugadores a las 9:00 de la noche y se los devuelven exactamente doce horas después, a las 9:00 de la mañana del día siguiente.
Lillini expuso esta medida durante su participación en el Segundo Congreso de Fútbol Formativo de la FMF celebrado en Querétaro. El directivo fue enfático al señalar que en la Federación hay disciplina y que los futbolistas mexicanos deben acatar el reglamento establecido. Esta norma, sin embargo, es exclusiva para las categorías juveniles y no se extiende al combinado mayor dirigido por Javier Aguirre.
Más allá del estricto control sobre el uso de tecnología, Lillini aprovechó el foro para analizar las claves del éxito en el fútbol formativo mexicano. Subrayó que el rendimiento tanto de las selecciones menores como del fútbol profesional depende crucialmente de una organización coherente y bien estructurada entre los 6 y los 12 años de edad.
El estratega destacó elementos fundamentales como un scouting sistemático, un seguimiento individualizado a los jóvenes talentos y una preparación física y mental adecuada para soportar calendarios cada vez más demandantes. Lillini señaló que el alto estándar competitivo de la Liga MX exige jugadores mejor preparados desde su base, recalcando que esa construcción sólida solo puede lograrse mediante un trabajo riguroso durante la etapa formativa.