Nacional por: BT Arqueólogos confirman la ofrenda más grande de Motecuhzoma Ilhuicamina en el Templo Mayor 2026-02-27

Expertos del Proyecto Templo Mayor (PTM) presentaron nuevos datos que evidencian la que pudo ser la ofrenda más grande realizada por el huei tlatoani Motecuhzoma Ilhuicamina en Tenochtitlan. El hallazgo de las ofrendas 186, 187 y 189, junto con las descubiertas previamente (18, 19 y 97), confirma que seis depósitos rituales fueron colocados en un mismo evento ceremonial durante la etapa IVa del Templo Mayor, fechada entre 1440 y 1469.

La investigación, dirigida por el director del PTM e investigador del INAH, Leonardo López Luján, revela que estos seis tepetlacalli (cofres de piedra) resguardaban en total 83 figurillas antropomorfas de estilo Mezcala, labradas en piedra verde. Los jefes de campo Alejandra Aguirre Molina y Antonio Marín Calvo explicaron que esta ofrenda múltiple implicó una logística colosal para mover esculturas que pesan entre 600 y 1,000 kilogramos. La ceremonia habría involucrado a decenas de sacerdotes y miles de fieles colocando reliquias escultóricas, caracoles, conchas, semillas, rostros de peces sierra, copal y chapopote.

Los especialistas destacan que esta es la primera ocasión en que se 'cierra un círculo' en torno al Templo Mayor al localizar los seis depósitos. Las figurillas Mezcala representan botines de guerra traídos por Motecuhzoma desde Tlaxco y Tlaxmalac, señoríos sometidos entre 1447 y 1450 en lo que hoy es el territorio septentrional de Guerrero. El equipo subrayó que este nivel de abundancia de figurillas Mezcala no aparece ni antes ni después en el Templo Mayor.

El proceso de conservación ha sido complejo: las tres cajas de piedra encontradas en 2023 contenían 43 esculturas (15 en la Ofrenda 186; 15 en la 187 y 13 en la 189) junto con más de 4,000 elementos malacológicos. La jefa de Conservación del PTM, Adriana Sanromán Peyron, detalló el minucioso trabajo realizado para limpiar las esculturas con hisopos y estabilizar los pigmentos rojo y blanco usados por los mexicas. La bióloga Belem Zúñiga Arellano identificó caracoles predominantes como Nerita scabricosta y Hexaplex brassica procedentes del Atlántico. Tras su conservación, las ofrendas serán resguardadas en el Museo del Templo Mayor para nuevos estudios.