La salud mental no es un tema aislado o complementario y no distingue género, nacionalidad, disciplina o condición social. En el ámbito deportivo, se ha convertido en un compromiso global donde instituciones y organizaciones se han unido para priorizar, acompañar y salvaguardar la integridad de atletas y entrenadores.
En el plano nacional e internacional, sectores como educación, deporte, salud y lo social, junto con actores clave como Comités Olímpicos, Federaciones, equipos y clubes, han unido esfuerzos para preponderar este tema. Este trabajo conjunto se realiza acompañado de campañas, manuales e iniciativas que visibilizan la salud mental, generando cercanía y empatía.
El Comité Olímpico Internacional (COI) desarrolló en 2021 un kit de herramientas de salud mental para atletas de élite. Su objetivo es proporcionar recursos que beneficien la salud y el bienestar de los deportistas, quienes no son inmunes a problemas como agotamiento, angustia, ansiedad, depresión, trastornos en los patrones de alimentación, insomnio y abuso de sustancias.
El trabajo se fundamenta en la creación de entornos deportivos psicológicamente seguros mediante una labor en equipo. Los grupos involucrados son el entorno inmediato de los atletas (como entrenadores y familia), las organizaciones deportivas y los profesionales de la salud. Entre los elementos fundamentales para esta labor destacan: priorizar la salud mental de los atletas; desarrollar un plan de acción sobre salud mental; adquirir competencias para manejar situaciones de crisis; trabajar en educación y prevención; comprender los factores estresantes específicos del deporte; gestionar la transición tras el retiro; asegurar recursos y financiamiento adecuados; desarrollar competencias en evaluación y tratamiento clínico; establecer protocolos claros de ayuda; y fomentar activamente la búsqueda de ayuda profesional cuando sea necesario.
El entorno desempeña así un papel crucial en el bienestar mental del atleta. Es esencial que los síntomas de problemas de salud mental se detecten en una fase temprana para poder intervenir con rapidez y oportunidad. Las necesidades psicológicas del atleta son tan importantes como las físicas. Ambas contribuyen por igual a mejorar su bienestar general y también a alcanzar la excelencia en su rendimiento deportivo.