Obtiene el compositor Julio Estrada la Medalla Bellas Artes
_ En un acto celebrado el martes por la noche en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, el compositor y musicólogo Julio Estrada recibió la Medalla Bellas Artes 2016 “por su labor constante, incansable y comprometida con la creación artÃstica del paÃsâ€.
A nombre de la SecretarÃa de Cultura y del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el subdirector general de Bellas Artes, Sergio RamÃrez Cárdenas, hizo entrega de la presea al también investigador y docente ante un numeroso público formado por familiares, amigos, alumnos y colegas.
En el acto, el funcionario federal dijo que para las instituciones de cultura mexicanas “es un honor entregar esta distinción que reconoce la brillante y prolÃfica trayectoria con la cual Julio Estrada ha contribuido notablemente al desarrollo musical de Méxicoâ€.
Al hacer entrega de la presea, asà como de un diploma alusivo, RamÃrez Cárdenas aseguró que la distinción “va acompañada del respeto de las instituciones, la admiración de tus colegas y, sobre todo, del profundo cariño de aquellos alumnos que gracias a tu ejemplo son hoy creadores reconocidosâ€.
RamÃrez Cárdenas calificó al galardonado como un creador difÃcil de catalogar porque “es un artista multifacético, un sabio del siglo XXI --aunque él lo niegue--, un monstruo de la creación artÃstica y un ser humano de una generosidad inagotableâ€, e invitó al público a conocer su obra, la cual abunda en la redes sociales, dijo.
Al recibir la presea, el doctor en Música y MusicologÃa Julio Estrada hizo un largo discurso en el que se refirió a sus múltiples actividades y pasiones como artista.
Por un lado, señaló: “Crear es vivir la música como la vida misma, un apremio que de niño llevé a contracorriente de mis padres (…) el escape de la casa paterna, la expulsión o huida de los conservatorios, la censura o el ninguneo solo ayudaron a mi ánimo de búsqueda ascética en pos de un arte que pudiese erguirse con el hallazgo como preceptoâ€.
Luego aseguró que “crear es investigarâ€, que “la creación-investigación enriquece el talento, dignifica al creador y lo reeduca cuando le toca ser maestro†porque, agregó, “enseñar comporta el reto de aproximarse con devoción a la necesidad del otro (…) sin más arte que la claridad que rescata el saberâ€.
Y completó la trÃada: “Educar-investigar-crear es una cadena lógica y biológica; Piaget describe el avance de un punto a otro, del aprender al comprender, todo mediante una cadena que en las artes culmina en el hallazgo creador de lo bello, cometido que, por una vÃa, libera a la conciencia y, por otra, al imaginarioâ€.
Julio Estrada fue más allá y sentenció entonces que “una nueva conciencia hace irreversible replantear la enseñanza básica de las artes, de la primaria al bachilleratoâ€. En ese sentido, propuso abiertamente “acrecentar el aspecto académico y artÃstico con una nueva figura, la del investigador-creador en arteâ€.
Para ello, subrayó, “es necesario que el artista se mire a sà mismo y decida a solas si seguir en la academia o reconocerse en la investigación-creación. Corresponde a las autoridades revisar su mirada sobre el arte y fundar un espacio para que la creación y la interpretación encuentren un sitio más transparente en el siglo XXIâ€.
Con más de 50 años de actividad, Julio Estrada dijo: “Reconozco que no habrÃa sobrevivido sin alguien que creyó en lo que creà y aún creo: Velia Nietoâ€, su esposa y compañera desde jóvenes, asà como pianista y estudiosa de la obra del galardonado.
La ceremonia de entrega de la Medalla Bellas Artes al doctor Julio Estrada inició con una video-semblanza-entrevista en la que algunos de sus compañeros (Julio Bracho, German Romero y otros) expresaron opiniones sobre la obra y trayectoria del galardonado.
Luego, el propio Julio Estrada y su hijo Amadeo Estrada sostuvieron una charla con el escritor franco-mexicano Frédéric-Yves Jeannet. Amadeo Estrada platicó que siendo biólogo de profesión se convirtió en uno de los intérpretes de la obra de su padre, ejemplo de ello es la ópera Murmullos de silencio que se escenificó en Japón y Alemania.
Frédéric-Yves Jeannet expresó por su parte que “nadie es profeta en su tierra†al referirse al hecho de que la obra de Julio Estrada es más conocida en el extranjero que en su paÃs. “En algunos lugares, como Nueva York –dijo—se han hecho actividades muy importantes con su obra, y eso es algo que me gustarÃa ver en Méxicoâ€.
En la actualidad, expresó el escritor francés, estamos haciendo Julio y yo un libro de entrevistas en el que participa una persona más que recopila esas conversaciones pero que al mismo tiempo hace anotaciones propias, en una especie de crÃtica al entrevistado y entrevistador, un experimento que nos gusta mucho, concluyó.
En el acto participó el guitarrista mexicano Gonzalo Salazar, quien aceptó que conocer a Julio Estrada ha sido trascendental para su trabajo. Fue su alumno y poco a poco se fue acercando a su obra para guitarra, a la cual calificó como “nueva, peculiar e impactanteâ€.
Destacó el hecho de que un compositor de música contemporánea escriba desde su punto de vista moderno para guitarra, un instrumento que ha sido “menospreciado, vilipendiadoâ€. Sin embargo, dijo, Estrada ha dado un nuevo espacio a la guitarra en el panorama de la música del siglo XXI.
Salazar interpretó en el acto una obra de Estrada para guitarra, en la cual se observó más que nada un acercamiento un tanto violento a la guitarra y sus cuerdas, como si tratase de destruirla, con pocos rasgueos caracterÃsticos.
A nombre de la SecretarÃa de Cultura y del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el subdirector general de Bellas Artes, Sergio RamÃrez Cárdenas, hizo entrega de la presea al también investigador y docente ante un numeroso público formado por familiares, amigos, alumnos y colegas.
En el acto, el funcionario federal dijo que para las instituciones de cultura mexicanas “es un honor entregar esta distinción que reconoce la brillante y prolÃfica trayectoria con la cual Julio Estrada ha contribuido notablemente al desarrollo musical de Méxicoâ€.
Al hacer entrega de la presea, asà como de un diploma alusivo, RamÃrez Cárdenas aseguró que la distinción “va acompañada del respeto de las instituciones, la admiración de tus colegas y, sobre todo, del profundo cariño de aquellos alumnos que gracias a tu ejemplo son hoy creadores reconocidosâ€.
RamÃrez Cárdenas calificó al galardonado como un creador difÃcil de catalogar porque “es un artista multifacético, un sabio del siglo XXI --aunque él lo niegue--, un monstruo de la creación artÃstica y un ser humano de una generosidad inagotableâ€, e invitó al público a conocer su obra, la cual abunda en la redes sociales, dijo.
Al recibir la presea, el doctor en Música y MusicologÃa Julio Estrada hizo un largo discurso en el que se refirió a sus múltiples actividades y pasiones como artista.
Por un lado, señaló: “Crear es vivir la música como la vida misma, un apremio que de niño llevé a contracorriente de mis padres (…) el escape de la casa paterna, la expulsión o huida de los conservatorios, la censura o el ninguneo solo ayudaron a mi ánimo de búsqueda ascética en pos de un arte que pudiese erguirse con el hallazgo como preceptoâ€.
Luego aseguró que “crear es investigarâ€, que “la creación-investigación enriquece el talento, dignifica al creador y lo reeduca cuando le toca ser maestro†porque, agregó, “enseñar comporta el reto de aproximarse con devoción a la necesidad del otro (…) sin más arte que la claridad que rescata el saberâ€.
Y completó la trÃada: “Educar-investigar-crear es una cadena lógica y biológica; Piaget describe el avance de un punto a otro, del aprender al comprender, todo mediante una cadena que en las artes culmina en el hallazgo creador de lo bello, cometido que, por una vÃa, libera a la conciencia y, por otra, al imaginarioâ€.
Julio Estrada fue más allá y sentenció entonces que “una nueva conciencia hace irreversible replantear la enseñanza básica de las artes, de la primaria al bachilleratoâ€. En ese sentido, propuso abiertamente “acrecentar el aspecto académico y artÃstico con una nueva figura, la del investigador-creador en arteâ€.
Para ello, subrayó, “es necesario que el artista se mire a sà mismo y decida a solas si seguir en la academia o reconocerse en la investigación-creación. Corresponde a las autoridades revisar su mirada sobre el arte y fundar un espacio para que la creación y la interpretación encuentren un sitio más transparente en el siglo XXIâ€.
Con más de 50 años de actividad, Julio Estrada dijo: “Reconozco que no habrÃa sobrevivido sin alguien que creyó en lo que creà y aún creo: Velia Nietoâ€, su esposa y compañera desde jóvenes, asà como pianista y estudiosa de la obra del galardonado.
La ceremonia de entrega de la Medalla Bellas Artes al doctor Julio Estrada inició con una video-semblanza-entrevista en la que algunos de sus compañeros (Julio Bracho, German Romero y otros) expresaron opiniones sobre la obra y trayectoria del galardonado.
Luego, el propio Julio Estrada y su hijo Amadeo Estrada sostuvieron una charla con el escritor franco-mexicano Frédéric-Yves Jeannet. Amadeo Estrada platicó que siendo biólogo de profesión se convirtió en uno de los intérpretes de la obra de su padre, ejemplo de ello es la ópera Murmullos de silencio que se escenificó en Japón y Alemania.
Frédéric-Yves Jeannet expresó por su parte que “nadie es profeta en su tierra†al referirse al hecho de que la obra de Julio Estrada es más conocida en el extranjero que en su paÃs. “En algunos lugares, como Nueva York –dijo—se han hecho actividades muy importantes con su obra, y eso es algo que me gustarÃa ver en Méxicoâ€.
En la actualidad, expresó el escritor francés, estamos haciendo Julio y yo un libro de entrevistas en el que participa una persona más que recopila esas conversaciones pero que al mismo tiempo hace anotaciones propias, en una especie de crÃtica al entrevistado y entrevistador, un experimento que nos gusta mucho, concluyó.
En el acto participó el guitarrista mexicano Gonzalo Salazar, quien aceptó que conocer a Julio Estrada ha sido trascendental para su trabajo. Fue su alumno y poco a poco se fue acercando a su obra para guitarra, a la cual calificó como “nueva, peculiar e impactanteâ€.
Destacó el hecho de que un compositor de música contemporánea escriba desde su punto de vista moderno para guitarra, un instrumento que ha sido “menospreciado, vilipendiadoâ€. Sin embargo, dijo, Estrada ha dado un nuevo espacio a la guitarra en el panorama de la música del siglo XXI.
Salazar interpretó en el acto una obra de Estrada para guitarra, en la cual se observó más que nada un acercamiento un tanto violento a la guitarra y sus cuerdas, como si tratase de destruirla, con pocos rasgueos caracterÃsticos.