JOSÉ REVUELTAS SE ADELANTÓ A LA EXPLORACIÓN DE LA PSIQUE NACIONAL E INCLUSO AL LLAMADO NUEVO PERIODISMO
_ Organiza la SecretarÃa de Cultura, la mesa redonda Misionero de Prensa. Literatura y periodismo en Revueltas con la que iniciaron las actividades para conmemorar el Centenario del Natalicio del autor de El apando y Los muros de agua
Eduardo Vázquez, Ãlvaro Ruiz Abreu, Raúl Trejo Delarbre, Humberto Musacchio y Héctor Orestes Aguilar, participantes en la mesa, se solidarizaron con los padres de los normalistas de Ayotzinapa y recordaron “la imagen de Revueltas en las calles, quien veÃa la desolación del mundo y la narraba, pero compartÃa el entusiasmo de salir con los otros a tratar de cambiar al mundoâ€
Con su legendaria crónica sobre el nacimiento del volcán ParicutÃn en Michoacán en los años 40, que constituye una inmersión en las raÃces de la sicologÃa del mexicano, y con algunas notas policiacas poco conocidas, que fueron verdaderos compendios sobre la mentalidad criminal, José Revueltas no sólo se adelantó a la exploración que una década después harÃa Octavio Paz sobre la psique nacional (en el Laberinto de la soledad), sino incluso al llamado nuevo periodismo de los años 60, expresado en trabajos como A sangre frÃa, de Truman Capote.
Asà lo aseguró el investigador Ãlvaro Ruiz Abreu, autor de José Revueltas: los muros de la utopÃa y uno de los biógrafos más reconocidos del escritor duranguense, al participar en la mesa redonda Misionero de Prensa. Literatura y periodismo en Revueltas, organizada la noche de este viernes por la SecretarÃa de Cultura capitalina en el Museo Nacional de la Revolución.
En la mesa, moderada por el Secretario de Cultura, Eduardo Vázquez MartÃn, participaron también los escritores y periodistas Raúl Trejo Delarbre, Humberto Musacchio y Héctor Orestes Aguilar. El panel formó parte de las actividades que la dependencia capitalina ha preparado durante noviembre para conmemorar el Centenario del Natalicio del autor de El apando y Los muros de agua.
Durante sus reflexiones, los participantes se refirieron también al momento de violencia que vive el paÃs y a la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, por lo que al final de la mesa decidieron hacer un pronunciamiento en voz de Eduardo Vázquez: “nos solidarizamos con los padres de los jóvenes normalistas: compartimos su desolación y desde aquà abrazamos su dolor. Y recordamos también la imagen de Revueltas en las calles, quien veÃa la desolación del mundo y la narraba, pero compartÃa el entusiasmo de salir con los otros a tratar de cambiar al mundo y eso también lo hemos visto en estos dÃasâ€.
Revueltas periodista
Al abrir la mesa redonda, Eduardo Vázquez sostuvo que “necesitamos a Revueltas, hoy serÃa muy oportuna su revisión y su mirada en medio de una de nuestras crisis más dolorosas en el paÃs. Pensar esta crisis de gobernabilidad, humana y cultural desde la palabra de Revueltas es necesario e incluso urgente. De estar vivo, seguramente estarÃa hoy en Ciudad Universitaria o en Ayotzinapa y serÃa sin duda nuestro gran referente ético, polÃtico, crÃtico, subversivo, revolucionario pero sobre todo humanoâ€.
Por su parte, Ãlvaro Ruiz Abreu aseguró que Revueltas “es periodista y no lo es, porque sobrepasa el género a cada ratoâ€, y que “en su trabajo periodÃstico es implacable, transgrede la realidad, ésta se le evade es cierto, pero ahà está la semilla de un observador de la realidad intransigente, rebelde, mÃstico: un misionero de prensaâ€.
Asimismo, señaló que en los años 40, cuando hace su gran reportaje-crónica sobre los pobladores michoacanos que vivieron el nacimiento del volcán ParicutÃn, Revueltas “realiza una inmersión en las raÃces de paÃs, en la sicologÃa del mexicanoâ€. Ahà y en su novela El luto humano, escrita en 1943, “está toda esa simbologÃa del mexicano y su historia, sus pasiones, sus miedos, sus obsesiones. De esta manera, Revueltas abre camino a toda esa corriente de pensamiento que afloró en los años 50 sobre México y lo mexicano, como en el Laberinto de la soledadâ€.
No sólo eso, agregó Ruiz Abreu, “como es un ángel rebelde, un mÃstico de la palabra, lo que siempre quiere hacer es cambiar el mundo, lo cual trata de hacer también en el periodismo: trata de cambiar el sentido de la nota roja y hacerla más humana, explora la mentalidad de algunos criminales que entrevista. En este sentido también se adelantó como reportero a lo que serÃa llamado nuevo periodismo en los años 60. Sus notas policiacas fueron verdaderos compendios de sicologÃa criminal, que sólo en casos excepcionales hemos visto en Méxicoâ€.
En tanto, Raúl Trejo Delarbre opinó que para Revueltas “el periodismo siempre fue un puente para la literaturaâ€, y que su periodismo sobresale por una gran destreza narrativa, pues sus trabajos “son periodismo intenso y revelador, en el que además toma partidoâ€. También apuntó que “sus crónicas están llenas de licencias literarias, pues para él, la realidad importa porque refleja la tragicomedia humana, las bajezas, los vicios de los personajesâ€. Él, agregó, “propone una creación militante que pone la intensa mirada en las la situaciones lÃmite que experimentan los personajes adoloridosâ€.
Más adelante, Humberto Musacchio expresó que Revueltas “fue hombre de prensa, pero no tuvo al periodismo como su carrera o sus preocupaciones. Escribió en El Popular o El DÃa no con la asiduidad de los profesionales, pero su privilegiada pluma nos dejó trabajos que son ejemplos de la buena prensa. HabÃa un gran acierto descriptivo y grandeza literaria en su trabajo periodÃstico, sobre todo en sus crónicasâ€.
Finalmente, Héctor Orestes Aguilar indicó que los temas de Revueltas en el periodismo fueron la militancia, la teorÃa y la crÃtica de las artes, asà como la atención al costumbrismo y a la historia inmediata. “También es importante en él, la comprensión y transmisión de la experiencia mexicana. Es un autor con una beligerancia inaudita que no tiene desperdicio y siempre hay que regresar a él por espÃritu, por su excepcional coraje. Sin duda, es un autor de excepción para toda la cultura literaria occidental de la época contemporáneaâ€.
Eduardo Vázquez, Ãlvaro Ruiz Abreu, Raúl Trejo Delarbre, Humberto Musacchio y Héctor Orestes Aguilar, participantes en la mesa, se solidarizaron con los padres de los normalistas de Ayotzinapa y recordaron “la imagen de Revueltas en las calles, quien veÃa la desolación del mundo y la narraba, pero compartÃa el entusiasmo de salir con los otros a tratar de cambiar al mundoâ€
Con su legendaria crónica sobre el nacimiento del volcán ParicutÃn en Michoacán en los años 40, que constituye una inmersión en las raÃces de la sicologÃa del mexicano, y con algunas notas policiacas poco conocidas, que fueron verdaderos compendios sobre la mentalidad criminal, José Revueltas no sólo se adelantó a la exploración que una década después harÃa Octavio Paz sobre la psique nacional (en el Laberinto de la soledad), sino incluso al llamado nuevo periodismo de los años 60, expresado en trabajos como A sangre frÃa, de Truman Capote.
Asà lo aseguró el investigador Ãlvaro Ruiz Abreu, autor de José Revueltas: los muros de la utopÃa y uno de los biógrafos más reconocidos del escritor duranguense, al participar en la mesa redonda Misionero de Prensa. Literatura y periodismo en Revueltas, organizada la noche de este viernes por la SecretarÃa de Cultura capitalina en el Museo Nacional de la Revolución.
En la mesa, moderada por el Secretario de Cultura, Eduardo Vázquez MartÃn, participaron también los escritores y periodistas Raúl Trejo Delarbre, Humberto Musacchio y Héctor Orestes Aguilar. El panel formó parte de las actividades que la dependencia capitalina ha preparado durante noviembre para conmemorar el Centenario del Natalicio del autor de El apando y Los muros de agua.
Durante sus reflexiones, los participantes se refirieron también al momento de violencia que vive el paÃs y a la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, por lo que al final de la mesa decidieron hacer un pronunciamiento en voz de Eduardo Vázquez: “nos solidarizamos con los padres de los jóvenes normalistas: compartimos su desolación y desde aquà abrazamos su dolor. Y recordamos también la imagen de Revueltas en las calles, quien veÃa la desolación del mundo y la narraba, pero compartÃa el entusiasmo de salir con los otros a tratar de cambiar al mundo y eso también lo hemos visto en estos dÃasâ€.
Revueltas periodista
Al abrir la mesa redonda, Eduardo Vázquez sostuvo que “necesitamos a Revueltas, hoy serÃa muy oportuna su revisión y su mirada en medio de una de nuestras crisis más dolorosas en el paÃs. Pensar esta crisis de gobernabilidad, humana y cultural desde la palabra de Revueltas es necesario e incluso urgente. De estar vivo, seguramente estarÃa hoy en Ciudad Universitaria o en Ayotzinapa y serÃa sin duda nuestro gran referente ético, polÃtico, crÃtico, subversivo, revolucionario pero sobre todo humanoâ€.
Por su parte, Ãlvaro Ruiz Abreu aseguró que Revueltas “es periodista y no lo es, porque sobrepasa el género a cada ratoâ€, y que “en su trabajo periodÃstico es implacable, transgrede la realidad, ésta se le evade es cierto, pero ahà está la semilla de un observador de la realidad intransigente, rebelde, mÃstico: un misionero de prensaâ€.
Asimismo, señaló que en los años 40, cuando hace su gran reportaje-crónica sobre los pobladores michoacanos que vivieron el nacimiento del volcán ParicutÃn, Revueltas “realiza una inmersión en las raÃces de paÃs, en la sicologÃa del mexicanoâ€. Ahà y en su novela El luto humano, escrita en 1943, “está toda esa simbologÃa del mexicano y su historia, sus pasiones, sus miedos, sus obsesiones. De esta manera, Revueltas abre camino a toda esa corriente de pensamiento que afloró en los años 50 sobre México y lo mexicano, como en el Laberinto de la soledadâ€.
No sólo eso, agregó Ruiz Abreu, “como es un ángel rebelde, un mÃstico de la palabra, lo que siempre quiere hacer es cambiar el mundo, lo cual trata de hacer también en el periodismo: trata de cambiar el sentido de la nota roja y hacerla más humana, explora la mentalidad de algunos criminales que entrevista. En este sentido también se adelantó como reportero a lo que serÃa llamado nuevo periodismo en los años 60. Sus notas policiacas fueron verdaderos compendios de sicologÃa criminal, que sólo en casos excepcionales hemos visto en Méxicoâ€.
En tanto, Raúl Trejo Delarbre opinó que para Revueltas “el periodismo siempre fue un puente para la literaturaâ€, y que su periodismo sobresale por una gran destreza narrativa, pues sus trabajos “son periodismo intenso y revelador, en el que además toma partidoâ€. También apuntó que “sus crónicas están llenas de licencias literarias, pues para él, la realidad importa porque refleja la tragicomedia humana, las bajezas, los vicios de los personajesâ€. Él, agregó, “propone una creación militante que pone la intensa mirada en las la situaciones lÃmite que experimentan los personajes adoloridosâ€.
Más adelante, Humberto Musacchio expresó que Revueltas “fue hombre de prensa, pero no tuvo al periodismo como su carrera o sus preocupaciones. Escribió en El Popular o El DÃa no con la asiduidad de los profesionales, pero su privilegiada pluma nos dejó trabajos que son ejemplos de la buena prensa. HabÃa un gran acierto descriptivo y grandeza literaria en su trabajo periodÃstico, sobre todo en sus crónicasâ€.
Finalmente, Héctor Orestes Aguilar indicó que los temas de Revueltas en el periodismo fueron la militancia, la teorÃa y la crÃtica de las artes, asà como la atención al costumbrismo y a la historia inmediata. “También es importante en él, la comprensión y transmisión de la experiencia mexicana. Es un autor con una beligerancia inaudita que no tiene desperdicio y siempre hay que regresar a él por espÃritu, por su excepcional coraje. Sin duda, es un autor de excepción para toda la cultura literaria occidental de la época contemporáneaâ€.