SE REALIZARÁ EN LA PIRÁMIDE UN ENCUENTRO ENTRE DOS MODELOS DE GESTIÓN CULTURAL DE LA CIUDAD
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• Este sábado 22, en el Centro Cultural La Pirámide se celebrará un festival-encuentro entre este espacio independiente y la Red de Fábricas de Artes y Oficios (Faros de Oriente, Tláhuac, Milpa Alta e Indios Verdes) de la SecretarÃa de Cultura
El próximo sábado 22 de febrero, a partir de las 17:00 horas, en el Centro Cultural La Pirámide se celebrará un festival-encuentro entre este espacio independiente y la Red de Fábricas de Artes y Oficios (Faros de Oriente, Tláhuac, Milpa Alta e Indios Verdes) de la SecretarÃa de Cultura capitalina, en el que habrá una exhibición de algunas de las actividades que realizan estos centros en cuanto a arte circense, danza africana y contemporánea, capoeira, música y la inauguración de la exposición Posada alterado.
Este festival organizado entre La Pirámide y la Red de Faros será significativo porque “representa el encuentro entre dos modelos de gestión cultural porque se abrirá un espacio para que los colectivos de ambos centros muestren su trabajo, señaló en entrevista Jocelyn Pantoja, presidenta de la Asociación de Escritores de México (AEM), organización que lleva la administración del Centro Cultural La Pirámide.
Al final de esta jornada, añadió Pantoja, se planea realizar “una declaración conjunta por el libre ejercicio de nuestros derechos culturales, asà como lanzar una convocatoria acerca de una serie de foros que pensamos desarrollar hacia el mes de mayo sobre arte y cultura independientes de la ciudad, que se denominará Primer Encuentro de Arte de la Ciudad de Méxicoâ€.
La Pirámide es un centro cultural independiente en que se trabaja con base en cuatro principios: la autogestión, la independencia, la ecologÃa y la libertad de creación, explicó también Jocelyn Pantoja. El espacio busca brindar bienes y servicios culturales a la población, además de lograr condiciones de creación artÃstica y cultural.
Este centro cultural se ha construido a partir del esfuerzo del grupo de creadores y artistas que lo tienen a cargo. “Cuando nos entregan oficialmente el inmueble en 2005, éste tenÃa 20 años de abandono sin mantenimiento mayor. Es un terreno muy grande (mil 320 metros cuadrados de terreno y mil 250 de construcción) y mantenerlo entre artistas ha sido un reto pero también un gozoâ€, comenta Pantoja.
Muy pronto, el espacio pasó de ser una convocatoria abierta a colectivos de creación artÃstica y cultural, a constituir un laboratorio de creación y expresión muy amplio.
Cada año, por ejemplo, entre 15 y 20 colectivos urbanos participan en La Pirámide, donde imparten talleres de expresión artÃstica y cultural (en danza, teatro o literatura, entre otros); asimismo, en las instalaciones de este espacio independiente se realizan más de 270 actividades (conciertos, conferencias, presentaciones de libros, exposiciones, exhibiciones de cine) que benefician a unas 25 mil personas.
A sus talleres (entre ellos Capoeira Angola, Laboratorio Butoh, Danza africana, Danzas afrocubanas, Zapateado jarocho, Danza contemporánea, Danza gitana, Guitarra, Teatro y circo, Literatura y lenguas o Dibujo y pintura) se inscriben más de dos mil alumnos, y ofrece alrededor de 50 funciones de teatro, a las que asisten más de tres mil personas.
Además, el centro apoya el trabajo de diversas editoriales independientes, ofrece cursos de edición, literarios y de gestión cultural; produce cortos audiovisuales con temas literarios, además de prestar servicios de biblioteca, librerÃa, galerÃa y teatro.
El proyecto, impulsado por la Asociación de Escritores de México (agrupación a la que han pertenecido Salvador Novo, Ãlvaro Mutis, Carlos Monsiváis, Juan Rulfo o Carlos Pellicer, entre otros), ha logrado consolidarse asà como una propuesta ciudadana autogestiva e independiente sobre un espacio público. Con ello, ha logrado que una gran diversidad de grupos artÃsticos, colectivos, asociaciones y promotores culturales realicen e impulsen sus propuestas y actividades en beneficio de la cultura y de las comunidades donde logran insertarse.
Pero más allá de los números, afirma Jocelyn Pantoja, acá se arraigaron “lo que nosotros hemos denominado como comunidades simbólicas: éste fue el espacio donde, por ejemplo, se empezó a abrir la conciencia del nuevo circo, recibimos por primera vez el movimiento de la danza y tambores africanos y fuimos de los primero espacios donde se comenzó a practicar la capoeira de Angola. Asimismo, se asentaron acá la Asociación Mexicana de Estudios sobre Cannabis, que tiene con nosotros su Biblioteca Cannabica, la primera en Latinoamérica, o bien el Laboratorio de Danza Butohâ€.
Además, se mantienen dos intercambios al año con Senegal y Guinea para desarrollar un Diplomado de Danzas Africanas y Canto; ha sido espacio de convenciones de punks, de migrantes, asà como de varios movimientos y protestas sociales, pues “la ciudadanÃa lo ha reclamado y lo reconoce como su espacioâ€, explica la promotora cultural.
Como el ajolote…
Como el ajolote que está en peligro de extinción, La Pirámide es un bicho raro, “pero un bicho raro construido desde la ciudadanÃa; un espacio donde se hace realidad, por ejemplo, la Agenda 21 de la cultura, la cual plantea que somos los ciudadanos los que debemos decirle al gobierno lo que queremos. Hoy el derecho a la cultura es un derecho humano y debemos hacerlo exigible mediante la construcción de ciudadanÃa cultural, como se hace en este centroâ€, apunta Jocelyn Pantoja.
“Hemos construido allà una comunidad, un espacio importante porque en este siglo XXI debemos tener claro que sólo la diversidad nos va a dar las respuestas sobre las cuales la humanidad va a avanzar, y éste es un ejercicio ciudadano abierto donde se da cabida justamente a la diversidad, a donde acuden, por ejemplo, los nuevos colectivos de la ciudadâ€.
Con la SecretarÃa de Cultura capitalina, este centro ha desarrollado una relación fructÃfera en la que se han llevado a cabo proyectos como el Encuentro Iberoamericano de Poetas, además de diversos convenios de apoyo a escritores, creadores y editores independientes, de donde han surgido productos como una revista de crÃtica literaria y otras publicaciones, cápsulas con entrevistas a autores jóvenes, la instalación del Laboratorio de Ediciones Artesanales, la Feria Interactiva de Revistas y Publicaciones Independientes, o bien un Encuentro de EcocrÃtica que se realizará próximamente.
Asimismo, con la colaboración de la dependencia capitalina se han realizado dos proyectos destacados del espacio: el programa Los artistas de verano, donde se atiende a 70 niños durante toda esta temporada con talleres y actividades, y el Pira-Fest, que conjunta la muestra de trabajos de los talleres, el cual se realiza durante octubre o noviembre.
La Pirámide tiene también un acuerdo con el Instituto de la Juventud de Distrito Federal, a través del cual atiende a 90 jóvenes en situación de calle.
René Crespo, integrante de la coordinación colegiada de La Pirámide, indica por su parte que el espacio se mueve bajo el concepto de “ecologÃa cultural, y unir los dos conceptos define muy bien el trabajo que aquà se desarrolla, además, nosotros pensamos que la diversidad es una condición de nuevas propuestas, vitalidad, crÃtica y consideramos que es importante como factor de gobernabilidad: al haber la posibilidad de expresar diferentes puntos de vista de minorÃas, se hace posible entenderlas y establecer diálogos.
“Estamos convencidos de que los centros independientes de cultura abonan mucho a esta diversidad y es importante que se mantengan como espacios de los creadoresâ€, asegura.
El festival-encuentro con la Red de Faros capitalina, que se realizará este sábado 22 a partir de las 17:00 horas, será con entrada libre y tendrá las siguientes actividades:
• Inauguración de la exposición propuesta de Faro Milpa Alta
• Danza afrocubana de La Pirámide
• Acto de circo de la compañÃa de circo Das Cirque de La Pirámide
• Danza africana
• Capoeira
• Drama Coreográfico en 5 actos y un epÃlogo fúnebre,
• CoreografÃa de Trilce López Rascón con el grupo de danza contemporánea del Faro de Oriente
• Declaración en defensa de La pirámide por promotores, colectivos y artistas.
• Música en vivo con Los núcleo (hard surf)
• Bvoice Luego podemos
• Lecturas de poemas entre Bvoice y Bvoice
• Casa Verde Colectivo
• Inauguración de la exposición Posada Alterado, muestra de grabado resultado de la ClÃnica de Gráfica Contemporánea que impartió el artista visual Demián Flores Cortés en Faro Tláhuac.
El Centro Cultural La Pirámide se ubica en Calle 24 s/n, esq. Cerrada La Pirámide, colonia San Pedro de los Pinos (delegación Benito Juárez).
• Este sábado 22, en el Centro Cultural La Pirámide se celebrará un festival-encuentro entre este espacio independiente y la Red de Fábricas de Artes y Oficios (Faros de Oriente, Tláhuac, Milpa Alta e Indios Verdes) de la SecretarÃa de Cultura
El próximo sábado 22 de febrero, a partir de las 17:00 horas, en el Centro Cultural La Pirámide se celebrará un festival-encuentro entre este espacio independiente y la Red de Fábricas de Artes y Oficios (Faros de Oriente, Tláhuac, Milpa Alta e Indios Verdes) de la SecretarÃa de Cultura capitalina, en el que habrá una exhibición de algunas de las actividades que realizan estos centros en cuanto a arte circense, danza africana y contemporánea, capoeira, música y la inauguración de la exposición Posada alterado.
Este festival organizado entre La Pirámide y la Red de Faros será significativo porque “representa el encuentro entre dos modelos de gestión cultural porque se abrirá un espacio para que los colectivos de ambos centros muestren su trabajo, señaló en entrevista Jocelyn Pantoja, presidenta de la Asociación de Escritores de México (AEM), organización que lleva la administración del Centro Cultural La Pirámide.
Al final de esta jornada, añadió Pantoja, se planea realizar “una declaración conjunta por el libre ejercicio de nuestros derechos culturales, asà como lanzar una convocatoria acerca de una serie de foros que pensamos desarrollar hacia el mes de mayo sobre arte y cultura independientes de la ciudad, que se denominará Primer Encuentro de Arte de la Ciudad de Méxicoâ€.
La Pirámide es un centro cultural independiente en que se trabaja con base en cuatro principios: la autogestión, la independencia, la ecologÃa y la libertad de creación, explicó también Jocelyn Pantoja. El espacio busca brindar bienes y servicios culturales a la población, además de lograr condiciones de creación artÃstica y cultural.
Este centro cultural se ha construido a partir del esfuerzo del grupo de creadores y artistas que lo tienen a cargo. “Cuando nos entregan oficialmente el inmueble en 2005, éste tenÃa 20 años de abandono sin mantenimiento mayor. Es un terreno muy grande (mil 320 metros cuadrados de terreno y mil 250 de construcción) y mantenerlo entre artistas ha sido un reto pero también un gozoâ€, comenta Pantoja.
Muy pronto, el espacio pasó de ser una convocatoria abierta a colectivos de creación artÃstica y cultural, a constituir un laboratorio de creación y expresión muy amplio.
Cada año, por ejemplo, entre 15 y 20 colectivos urbanos participan en La Pirámide, donde imparten talleres de expresión artÃstica y cultural (en danza, teatro o literatura, entre otros); asimismo, en las instalaciones de este espacio independiente se realizan más de 270 actividades (conciertos, conferencias, presentaciones de libros, exposiciones, exhibiciones de cine) que benefician a unas 25 mil personas.
A sus talleres (entre ellos Capoeira Angola, Laboratorio Butoh, Danza africana, Danzas afrocubanas, Zapateado jarocho, Danza contemporánea, Danza gitana, Guitarra, Teatro y circo, Literatura y lenguas o Dibujo y pintura) se inscriben más de dos mil alumnos, y ofrece alrededor de 50 funciones de teatro, a las que asisten más de tres mil personas.
Además, el centro apoya el trabajo de diversas editoriales independientes, ofrece cursos de edición, literarios y de gestión cultural; produce cortos audiovisuales con temas literarios, además de prestar servicios de biblioteca, librerÃa, galerÃa y teatro.
El proyecto, impulsado por la Asociación de Escritores de México (agrupación a la que han pertenecido Salvador Novo, Ãlvaro Mutis, Carlos Monsiváis, Juan Rulfo o Carlos Pellicer, entre otros), ha logrado consolidarse asà como una propuesta ciudadana autogestiva e independiente sobre un espacio público. Con ello, ha logrado que una gran diversidad de grupos artÃsticos, colectivos, asociaciones y promotores culturales realicen e impulsen sus propuestas y actividades en beneficio de la cultura y de las comunidades donde logran insertarse.
Pero más allá de los números, afirma Jocelyn Pantoja, acá se arraigaron “lo que nosotros hemos denominado como comunidades simbólicas: éste fue el espacio donde, por ejemplo, se empezó a abrir la conciencia del nuevo circo, recibimos por primera vez el movimiento de la danza y tambores africanos y fuimos de los primero espacios donde se comenzó a practicar la capoeira de Angola. Asimismo, se asentaron acá la Asociación Mexicana de Estudios sobre Cannabis, que tiene con nosotros su Biblioteca Cannabica, la primera en Latinoamérica, o bien el Laboratorio de Danza Butohâ€.
Además, se mantienen dos intercambios al año con Senegal y Guinea para desarrollar un Diplomado de Danzas Africanas y Canto; ha sido espacio de convenciones de punks, de migrantes, asà como de varios movimientos y protestas sociales, pues “la ciudadanÃa lo ha reclamado y lo reconoce como su espacioâ€, explica la promotora cultural.
Como el ajolote…
Como el ajolote que está en peligro de extinción, La Pirámide es un bicho raro, “pero un bicho raro construido desde la ciudadanÃa; un espacio donde se hace realidad, por ejemplo, la Agenda 21 de la cultura, la cual plantea que somos los ciudadanos los que debemos decirle al gobierno lo que queremos. Hoy el derecho a la cultura es un derecho humano y debemos hacerlo exigible mediante la construcción de ciudadanÃa cultural, como se hace en este centroâ€, apunta Jocelyn Pantoja.
“Hemos construido allà una comunidad, un espacio importante porque en este siglo XXI debemos tener claro que sólo la diversidad nos va a dar las respuestas sobre las cuales la humanidad va a avanzar, y éste es un ejercicio ciudadano abierto donde se da cabida justamente a la diversidad, a donde acuden, por ejemplo, los nuevos colectivos de la ciudadâ€.
Con la SecretarÃa de Cultura capitalina, este centro ha desarrollado una relación fructÃfera en la que se han llevado a cabo proyectos como el Encuentro Iberoamericano de Poetas, además de diversos convenios de apoyo a escritores, creadores y editores independientes, de donde han surgido productos como una revista de crÃtica literaria y otras publicaciones, cápsulas con entrevistas a autores jóvenes, la instalación del Laboratorio de Ediciones Artesanales, la Feria Interactiva de Revistas y Publicaciones Independientes, o bien un Encuentro de EcocrÃtica que se realizará próximamente.
Asimismo, con la colaboración de la dependencia capitalina se han realizado dos proyectos destacados del espacio: el programa Los artistas de verano, donde se atiende a 70 niños durante toda esta temporada con talleres y actividades, y el Pira-Fest, que conjunta la muestra de trabajos de los talleres, el cual se realiza durante octubre o noviembre.
La Pirámide tiene también un acuerdo con el Instituto de la Juventud de Distrito Federal, a través del cual atiende a 90 jóvenes en situación de calle.
René Crespo, integrante de la coordinación colegiada de La Pirámide, indica por su parte que el espacio se mueve bajo el concepto de “ecologÃa cultural, y unir los dos conceptos define muy bien el trabajo que aquà se desarrolla, además, nosotros pensamos que la diversidad es una condición de nuevas propuestas, vitalidad, crÃtica y consideramos que es importante como factor de gobernabilidad: al haber la posibilidad de expresar diferentes puntos de vista de minorÃas, se hace posible entenderlas y establecer diálogos.
“Estamos convencidos de que los centros independientes de cultura abonan mucho a esta diversidad y es importante que se mantengan como espacios de los creadoresâ€, asegura.
El festival-encuentro con la Red de Faros capitalina, que se realizará este sábado 22 a partir de las 17:00 horas, será con entrada libre y tendrá las siguientes actividades:
• Inauguración de la exposición propuesta de Faro Milpa Alta
• Danza afrocubana de La Pirámide
• Acto de circo de la compañÃa de circo Das Cirque de La Pirámide
• Danza africana
• Capoeira
• Drama Coreográfico en 5 actos y un epÃlogo fúnebre,
• CoreografÃa de Trilce López Rascón con el grupo de danza contemporánea del Faro de Oriente
• Declaración en defensa de La pirámide por promotores, colectivos y artistas.
• Música en vivo con Los núcleo (hard surf)
• Bvoice Luego podemos
• Lecturas de poemas entre Bvoice y Bvoice
• Casa Verde Colectivo
• Inauguración de la exposición Posada Alterado, muestra de grabado resultado de la ClÃnica de Gráfica Contemporánea que impartió el artista visual Demián Flores Cortés en Faro Tláhuac.
El Centro Cultural La Pirámide se ubica en Calle 24 s/n, esq. Cerrada La Pirámide, colonia San Pedro de los Pinos (delegación Benito Juárez).