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El INAH lamenta el fallecimiento del destacado fotógrafo, promotor y luchador social Jorge Acevedo
nacional - 2019-07-22
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El INAH lamenta el fallecimiento del destacado fotógrafo, promotor y luchador social Jorge Acevedo


El fotodocumentalista laboró en la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos y en el Centro INAH Oaxaca.

El Instituto Nacional de Antología e Historia (INAH) lamenta el sensible fallecimiento del destacado fotógrafo Jorge Acevedo Mendoza (1949-2019).

Además de ser un sobresaliente documentalista, Jorge Acevedo fue un importante luchador social y un invaluable colaborador del Instituto hasta su retiro, fundamentalmente en el estado de Oaxaca, donde realizó un valioso registro fotográfico de varios proyectos arqueológicos; como líder sindical, participó activamente en la construcción de las Condiciones Generales de Trabajo y, posteriormente, asumió la Secretaría General de la D-III-24, de la Sección XI, del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Acevedo Mendoza estudió cine y después se instruyó en las técnicas de la fotografía, a la cual dedicó su vida. Formó parte de una nueva generación de periodistas y fotógrafos que se unieron a Nacho López y Héctor García, en el periodo posterior al Movimiento del 68.

Participó en varios movimientos sociales como activista, cuyo acontecer documentó al formar parte de varios grupos fotográficos de la Ciudad de México.

Desde 1972, trabajó como fotógrafo en la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del INAH. A finales de 1985, se trasladó al Centro INAH Oaxaca, donde contó con el cobijo y amistad de muchos compañeros del quehacer cultural estatal. En esa entidad realizó un amplio trabajo creativo en la formación de artistas visuales y más de una treintena de exposiciones, entre ellas, la titulada Al país de la ilusión, exhibida en 2015, en el Museo de las Culturas de Oaxaca, Ex Convento de Santo Domingo de Guzmán. Su producción también incluyó catálogos y libros.

Acevedo integró el grupo “Luz 96, fotógrafos en Oaxaca”, al que posteriormente se uniría Francisco Toledo para fundar, en 1996, el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo.

El acervo del fotodocumentalista cuenta con valiosa información sobre los movimientos sociales de México; entre ellos, los magisteriales, desarrollados entre 1979 y 1985, año en el cual su lente también captó la destrucción ocasionada por el sismo del 19 de septiembre.

Colaboró en diversas publicaciones como los suplementos Ojarasca, del diario La Jornada, y La Cultura en México, de la revista Siempre.

Sus aportaciones visuales al medio fotográfico fueron palpables con su participación en los Coloquios Latinoamericanos de Fotografía, realizados en 1978 y 1981, así como por su importante producción fotográfica, en la cual se combinó la calidad con la pericia creativa y se volvió una apuesta de la memoria contra el olvido.


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