DESARROLLAN EN LA UNAM BICICLETA PLEGABLE PARA AGILIZAR EL TRÁNSITO VEHICULAR
_ El objetivo es generar un vehÃculo compatible con otros medios de transporte
Para facilitar y agilizar el traslado citadino, un grupo de universitarios desarrolla una bicicleta plegable cuyas caracterÃsticas le permitirán tener mayor eficiencia y ruedas más grandes que los modelos convencionales, pero sin ocupar más espacio.
La escuadra de emprendedores –compuesta por Carlos Francisco Vázquez Hernández, Isaac Hernández Quevedo y Octavio Jiménez Espinosa, y coordinada por Fernando Velázquez Villegas, profesor del Departamento de IngenierÃa de Diseño de la Facultad de IngenierÃa– trabaja en el prototipo y confÃa tanto en sus ventajas competitivas que ya ha iniciado el trámite de patente.
El proyecto surgió hace tres años, como tarea de una asignatura impartida por Velázquez Villegas en esa entidad universitaria: Diseño y Manufactura Asistidos por Computadora.
“Carlos, Isaac y Octavio planearon el concepto bajo mi tutorÃa; al terminar les propuse hacer la tesis sobre el mismo. Tras la titulación decidimos patentar el vehÃculo con ayuda de la Coordinación de Innovación y Desarrollo de esta casa de estudiosâ€, contó el docente.
Este proceso arrancó en 2014 y asà los jóvenes se adentraron en la cultura de crear su propia empresa, enfatizó.
El prototipo
Se trata de un velocÃpedo plegable con un neumático hubless, es decir, sin centro ni radios. La rodada es 26, como en los modelos urbanos comunes, pues los disponibles en el mercado con capacidad de compactarse suelen ser de 16 pulgadas, lo que obliga a pedalear mucho para avanzar poco.
La estructura ya encogida ocupa 70 centÃmetros de base por 75 de alto y un espesor de 25, similar al de las que se doblan. También, se propuso que a través de un rodillo se transmitiera movimiento a la llanta trasera, señaló Vázquez Hernández.
“El objetivo es generar un vehÃculo compatible con otros medios de transporte para hacer más rápido y cómodo el desplazamiento por la ciudad. Estamos en el desarrollo del segundo prototipo. Con el original entramos al Primer Concurso de Emprendedores SEFI y ganamos medalla de oro, presupuesto para acabarlo y supervisión de mentores para estructurar el plan de negocios de esta empresaâ€, precisó.
El universitario externó que ha sido divertido involucrarse en esta iniciativa. “Afortunadamente, pude hacer mi tesis sobre esto y ahora hay la posibilidad de tener una compañÃaâ€, dijo.
Para Hernández Quevedo se trata de una propuesta que rompe esquemas. “A medida que avanzamos hemos cambiado materiales para reducir costos y aumentar la competitividad. Me gustan mucho las bicicletas y he constatado que al dedicarte a algo que te apasiona, los resultados son mejores. Esta experiencia nos ha enseñado a trabajar en equipo y a ser tenaces para materializar una idea surgida en un salón de CUâ€, mencionó.
Transformación de la ingenierÃa
Por su parte, Jiménez Espinosa agregó que este proyecto ha implicado una transformación de su concepto de la ingenierÃa en México. “La fórmula socialmente aceptada es concluir la carrera, conseguir un empleo y estancarte ahÃ; sin embargo, ésta es una oportunidad de romper paradigmas e impulsar algo salido de nuestra creatividad, a partir de los conocimientos adquiridos en la UNAMâ€, afirmó.
Finalmente, Fernando Velázquez aseveró: “Me enseñó que somos capaces de innovar. Lo más importante es que la Universidad ofrece apoyos para lograrlo, como hizo con el Programa de Fomento al Patentamiento y la Innovación, que no sólo solventa los gastos, sino que además respalda la gestión del registro intelectual. AsÃ, en vez de quedarse como un esbozo en un pizarrón, esto fue más alláâ€.
Para facilitar y agilizar el traslado citadino, un grupo de universitarios desarrolla una bicicleta plegable cuyas caracterÃsticas le permitirán tener mayor eficiencia y ruedas más grandes que los modelos convencionales, pero sin ocupar más espacio.
La escuadra de emprendedores –compuesta por Carlos Francisco Vázquez Hernández, Isaac Hernández Quevedo y Octavio Jiménez Espinosa, y coordinada por Fernando Velázquez Villegas, profesor del Departamento de IngenierÃa de Diseño de la Facultad de IngenierÃa– trabaja en el prototipo y confÃa tanto en sus ventajas competitivas que ya ha iniciado el trámite de patente.
El proyecto surgió hace tres años, como tarea de una asignatura impartida por Velázquez Villegas en esa entidad universitaria: Diseño y Manufactura Asistidos por Computadora.
“Carlos, Isaac y Octavio planearon el concepto bajo mi tutorÃa; al terminar les propuse hacer la tesis sobre el mismo. Tras la titulación decidimos patentar el vehÃculo con ayuda de la Coordinación de Innovación y Desarrollo de esta casa de estudiosâ€, contó el docente.
Este proceso arrancó en 2014 y asà los jóvenes se adentraron en la cultura de crear su propia empresa, enfatizó.
El prototipo
Se trata de un velocÃpedo plegable con un neumático hubless, es decir, sin centro ni radios. La rodada es 26, como en los modelos urbanos comunes, pues los disponibles en el mercado con capacidad de compactarse suelen ser de 16 pulgadas, lo que obliga a pedalear mucho para avanzar poco.
La estructura ya encogida ocupa 70 centÃmetros de base por 75 de alto y un espesor de 25, similar al de las que se doblan. También, se propuso que a través de un rodillo se transmitiera movimiento a la llanta trasera, señaló Vázquez Hernández.
“El objetivo es generar un vehÃculo compatible con otros medios de transporte para hacer más rápido y cómodo el desplazamiento por la ciudad. Estamos en el desarrollo del segundo prototipo. Con el original entramos al Primer Concurso de Emprendedores SEFI y ganamos medalla de oro, presupuesto para acabarlo y supervisión de mentores para estructurar el plan de negocios de esta empresaâ€, precisó.
El universitario externó que ha sido divertido involucrarse en esta iniciativa. “Afortunadamente, pude hacer mi tesis sobre esto y ahora hay la posibilidad de tener una compañÃaâ€, dijo.
Para Hernández Quevedo se trata de una propuesta que rompe esquemas. “A medida que avanzamos hemos cambiado materiales para reducir costos y aumentar la competitividad. Me gustan mucho las bicicletas y he constatado que al dedicarte a algo que te apasiona, los resultados son mejores. Esta experiencia nos ha enseñado a trabajar en equipo y a ser tenaces para materializar una idea surgida en un salón de CUâ€, mencionó.
Transformación de la ingenierÃa
Por su parte, Jiménez Espinosa agregó que este proyecto ha implicado una transformación de su concepto de la ingenierÃa en México. “La fórmula socialmente aceptada es concluir la carrera, conseguir un empleo y estancarte ahÃ; sin embargo, ésta es una oportunidad de romper paradigmas e impulsar algo salido de nuestra creatividad, a partir de los conocimientos adquiridos en la UNAMâ€, afirmó.
Finalmente, Fernando Velázquez aseveró: “Me enseñó que somos capaces de innovar. Lo más importante es que la Universidad ofrece apoyos para lograrlo, como hizo con el Programa de Fomento al Patentamiento y la Innovación, que no sólo solventa los gastos, sino que además respalda la gestión del registro intelectual. AsÃ, en vez de quedarse como un esbozo en un pizarrón, esto fue más alláâ€.