LA ANTROPOLOGÍA, ÚNICA DISCIPLINA DEDICADA A LO CONTEMPORÁNEO
_ El catedrático Claudio Lomnitz dijo que esta especialidad ha mostrado ser sensible a múltiples transformaciones teóricas y conceptuales
El profesor de la Universidad de Columbia, Nueva York, participó en el Coloquio Internacional La EtnografÃa y los desafÃos del México Contemporáneo
“La antropologÃa es la única disciplina social abocada al estudio de lo contemporáneo, que tiene un instrumento fino que ha mostrado ser sensible a múltiples transformaciones teóricas y conceptuales: la etnografÃaâ€, señaló Claudio Lomnitz, profesor de AntropologÃa e Historia en la Universidad de Columbia, Nueva York.
Durante su participación en el Coloquio Internacional La EtnografÃa y los desafÃos del México Contemporáneo, el investigador refirió que durante el último siglo la antropologÃa mexicana ha pasado por distintas situaciones, desde ser considerada como la reina de las ciencias sociales hasta pasar por periodos de crisis. En este momento se encuentra robusta y sólo le falta reinstalarse en el debate público, expresó el catedrático Claudio Lomnitz, al dictar la conferencia magistral “La etnografÃa y el futuro de la antropologÃa mexicanaâ€.
En el encuentro académico, que se llevó a cabo en el Museo Nacional de AntropologÃa (MNA) con motivo del 75 aniversario del Instituto Nacional de AntropologÃa e Historia (INAH), Lomnitz explicó que será a través de la etnografÃa que la antropologÃa podrá retomar su lugar en la sociedad mexicana, y volverá al debate público, siempre y cuando utilice nuevas estrategias de colaboración y diálogo con otras disciplinas.
La antropologÃa, subrayó, tiene su fortaleza en la etnografÃa que durante un siglo se ha ocupado por entender a las instituciones como un sistema interrelacionado, y por ubicar y describir el sentido de las categorÃas de las sociedades de manera sensible a su contexto. Lo fundamental es que la antropologÃa pueda incrementar su participación en el debate público debido a su largo compromiso histórico con la etnografÃa, que ha sido sensible a cada paso a las innovaciones a nivel del pensamiento social.
Eso no será sencillo, dijo, porque los éxitos pasados de la etnografÃa resultaron de la construcción de la Escuela Nacional de AntropologÃa e Historia (ENAH), el Instituto Nacional de AntropologÃa e Historia, y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores (CIESAS). Ahora se requiere de un esfuerzo para que estos centros tengan una vocación interdisciplinaria.
Lomnitz puntualizó que sin estrategias reales de colaboración será difÃcil demostrar la importancia de la antropologÃa en la discusión contemporánea. “Se debe mostrar la vigencia de la etnografÃa para la interpretación de la realidad actualâ€.
En su conferencia, el especialista hizo también un recorrido por los distintos momentos por los que ha pasado esta disciplina en México, y destacó que el modelo de éxito de la antropologÃa mexicana se materializó con los proyectos del Valle de Teotihuacan emprendidos por Manuel Gamio en 1921 y la construcción del Museo Nacional de AntropologÃa, pero tiempo después se agotó.
En la década de 1980 llegó el momento de crisis para la antropologÃa mexicana, cuando en el debate nacional el lugar de los antropólogos fue ocupado por los economistas y estadistas, refirió Claudio Lomnitz.
Asimismo, dijo, la estrategia de los estudios culturales, representada en forma más cabal con la escuela de Néstor GarcÃa Canclini, fue otra corriente de la antropologÃa en las décadas de caÃda del prestigio disciplinario.
Por otra parte, el catedrático comentó que la obsesión de los estudios culturales con los fenómenos emergentes resultó más interesante en los momentos de cambio acelerado, como en los años 80 y 90 del siglo pasado.
Consideró que la antropologÃa del futuro necesitará obligadamente ubicar sus datos en relación con un mar de estadÃsticas, lo que la etnografÃa de dichas décadas no consiguió desarrollar.
Finalmente, Lomnitz reiteró que en México hay una antropologÃa robusta, pero necesitada de demostrar para qué sirve como antaño lo hicieron Manuel Gamio, Antonio Caso, Arturo Ãlvarez y todos los antropólogos que dieron gloria.
El profesor de la Universidad de Columbia, Nueva York, participó en el Coloquio Internacional La EtnografÃa y los desafÃos del México Contemporáneo
“La antropologÃa es la única disciplina social abocada al estudio de lo contemporáneo, que tiene un instrumento fino que ha mostrado ser sensible a múltiples transformaciones teóricas y conceptuales: la etnografÃaâ€, señaló Claudio Lomnitz, profesor de AntropologÃa e Historia en la Universidad de Columbia, Nueva York.
Durante su participación en el Coloquio Internacional La EtnografÃa y los desafÃos del México Contemporáneo, el investigador refirió que durante el último siglo la antropologÃa mexicana ha pasado por distintas situaciones, desde ser considerada como la reina de las ciencias sociales hasta pasar por periodos de crisis. En este momento se encuentra robusta y sólo le falta reinstalarse en el debate público, expresó el catedrático Claudio Lomnitz, al dictar la conferencia magistral “La etnografÃa y el futuro de la antropologÃa mexicanaâ€.
En el encuentro académico, que se llevó a cabo en el Museo Nacional de AntropologÃa (MNA) con motivo del 75 aniversario del Instituto Nacional de AntropologÃa e Historia (INAH), Lomnitz explicó que será a través de la etnografÃa que la antropologÃa podrá retomar su lugar en la sociedad mexicana, y volverá al debate público, siempre y cuando utilice nuevas estrategias de colaboración y diálogo con otras disciplinas.
La antropologÃa, subrayó, tiene su fortaleza en la etnografÃa que durante un siglo se ha ocupado por entender a las instituciones como un sistema interrelacionado, y por ubicar y describir el sentido de las categorÃas de las sociedades de manera sensible a su contexto. Lo fundamental es que la antropologÃa pueda incrementar su participación en el debate público debido a su largo compromiso histórico con la etnografÃa, que ha sido sensible a cada paso a las innovaciones a nivel del pensamiento social.
Eso no será sencillo, dijo, porque los éxitos pasados de la etnografÃa resultaron de la construcción de la Escuela Nacional de AntropologÃa e Historia (ENAH), el Instituto Nacional de AntropologÃa e Historia, y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores (CIESAS). Ahora se requiere de un esfuerzo para que estos centros tengan una vocación interdisciplinaria.
Lomnitz puntualizó que sin estrategias reales de colaboración será difÃcil demostrar la importancia de la antropologÃa en la discusión contemporánea. “Se debe mostrar la vigencia de la etnografÃa para la interpretación de la realidad actualâ€.
En su conferencia, el especialista hizo también un recorrido por los distintos momentos por los que ha pasado esta disciplina en México, y destacó que el modelo de éxito de la antropologÃa mexicana se materializó con los proyectos del Valle de Teotihuacan emprendidos por Manuel Gamio en 1921 y la construcción del Museo Nacional de AntropologÃa, pero tiempo después se agotó.
En la década de 1980 llegó el momento de crisis para la antropologÃa mexicana, cuando en el debate nacional el lugar de los antropólogos fue ocupado por los economistas y estadistas, refirió Claudio Lomnitz.
Asimismo, dijo, la estrategia de los estudios culturales, representada en forma más cabal con la escuela de Néstor GarcÃa Canclini, fue otra corriente de la antropologÃa en las décadas de caÃda del prestigio disciplinario.
Por otra parte, el catedrático comentó que la obsesión de los estudios culturales con los fenómenos emergentes resultó más interesante en los momentos de cambio acelerado, como en los años 80 y 90 del siglo pasado.
Consideró que la antropologÃa del futuro necesitará obligadamente ubicar sus datos en relación con un mar de estadÃsticas, lo que la etnografÃa de dichas décadas no consiguió desarrollar.
Finalmente, Lomnitz reiteró que en México hay una antropologÃa robusta, pero necesitada de demostrar para qué sirve como antaño lo hicieron Manuel Gamio, Antonio Caso, Arturo Ãlvarez y todos los antropólogos que dieron gloria.