Miércoles 26 de agosto de 2026

Cecut reúne a bordadoras del mundo en un encuentro colectivo por la memoria y la paz

Publicado por: Equipo de Tecnología Fecha: 2026-08-12 12:42:02
Cecut reúne a bordadoras del mundo en un encuentro colectivo por la memoria y la paz
_ El Centro Cultural Tijuana (Cecut), institución de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, fue sede del Encuentro de Bordado colectivo Bordadoras del mundo: Hilvanando memorias y resistencias Vol. II, realizado el pasado sábado 8 de agosto en la Sala Federico Campbell. La actividad tuvo un carácter abierto a personas de cualquier género para celebrar el bordado como lenguaje, expresión y medio de encuentro, de espacio seguro y de convivencia. La jornada se llevó a cabo en el marco del Día Mundial del Bordado y del Programa Hilo y Memoria, y estuvo dirigida por Olivia Arreguín, VICU Textile Lab y Carolina Betancourt.

La coordinadora de Mediación de Proyectos de Documentación y Memoria, Michelle Patiño, dio la bienvenida a las personas participantes y explicó el concepto del encuentro. «Este es un encuentro que lleva por concepto el tiempo, porque bordar nos recuerda que no todo tiene que ser deprisa, cada puntada necesita atención, paciencia y presencia», expresó. Patiño añadió que el programa Hilo y Memoria cumple un año desde que la maestra Miriam García, directora del Cecut, lo imaginó, y destacó que gracias a las maestras y maestros se han construido relaciones, colaboraciones, aprendizajes, conversaciones y redes afectivas.

Carolina Betancourt, una de las directoras de la actividad, compartió su vínculo personal con el bordado. «Soy de Tijuana, tengo 20 años bordando y la verdad es que para mí el bordado es muy importante; cuando yo empecé a acercarme al arte, fue uno de mis primeros acercamientos, gracias a mi familia que viene de trascendencia de la costura». Aseguró que cada trazo y cada puntada se convierte en una historia y guarda una memoria, y que el color manifiesta una expresión. Betancourt invitó a las asistentes a compartir y apoyarse mutuamente, y procedió a la lectura de un poema, pues consideró que el hilo y el lazo conectan a las personas.

Olivia Arreguín, también conductora del encuentro, señaló que una de las cosas más revolucionarias en la vida cotidiana es desacelerar el ritmo y regalarse tiempo para una misma. «El bordado me ha revelado que lo importante no es solo el quehacer manual; no se vive igual en solitario, sino que es muy potente cuando lo hacemos con otros», afirmó. La artista agregó que su primer lenguaje fue el crochet y que en este camino ha aprendido otras técnicas, a las que considera idiomas. «Estoy fascinada con lo que el bordado me ha enseñado y la potencia de lo pequeño, lo que podemos decir con las puntadas», apuntó.

La directora del Cecut, la maestra Miriam García Aguirre, explicó que abrir este espacio es muy significativo porque el bordado forma parte de las tradiciones artísticas mexicanas con un reconocimiento notable en los pueblos originarios y en las prácticas de las mujeres artesanas. También subrayó que, en los últimos diez años, el bordado ha sido parte del movimiento de las mujeres en el mundo. «Hay un movimiento muy importante de mujeres bordadoras en Latinoamérica que a través del lienzo se conectan con sus raíces, con la lucha de las mujeres por la defensa de la tierra, por la defensa de las familias, por la memoria; es una forma de nombrar las ausencias y de reconectarnos con nuestro propio cuerpo», sentenció. Para ella, el textil es un lugar para reconocer el cuerpo como territorio político, pues «nuestro cuerpo no es un territorio de conquista».

Las participantes también compartieron sus experiencias. Ana María Verdugo Gastélum dijo que formar parte del grupo fue de gran impacto: «En mi andar de todos los días vivo de una manera muy acelerada y esto nos ofrece tomar las cosas con pausa, con tranquilidad, regalarnos este espacio a nosotras mismas como mujeres». Añadió que es un gran regalo, porque las mamás y amas de casa suelen pensar en los demás y a veces se olvidan de sí mismas. Otra bordadora, Mónica Díaz, señaló que le agradó ser parte de estas jornadas colectivas para coincidir con más mujeres y personas que disfrutan de la creación con el hilo y la aguja.

La actividad, que duró casi tres horas, permitió a las personas participantes bordar emociones y mapear memorias. El encuentro fue parte de los esfuerzos de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y sus dependencias estatales para impulsar múltiples iniciativas de bordado colectivo como herramientas de resistencia, memoria, sanación y construcción de paz. Para mayor información, se puede visitar las redes sociales del Cecut en X, Facebook, YouTube e Instagram, así como las redes sociales de la Secretaría de Cultura en X, Facebook e Instagram.


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