Chavela Vargas, la mexicana que nació ‘donde le dio la gana’, en Mujeres en la Historia
_ En la sección Mujeres en la Historia de “La mañanera del pueblo”, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la subsecretaria de Educación Básica, Angélica Noemí Juárez Pérez, presentó la semblanza de Chavela Vargas, la mexicana que “nació donde le dio la gana”. Al iniciar su intervención, la funcionaria subrayó: “Los mexicanos nacemos donde nos da la gana”, y puso como ejemplo a María Isabel Anita Carmen de Jesús Vargas Lizano, nombre real de la artista. Chavela Vargas nació en Costa Rica, pero se trasladó a México, país que le cambió la vida y del que adoptó la nacionalidad.
La subsecretaria explicó que Chavela Vargas vivió con orgullo su mexicanidad y, a través de su música, compartió con el mundo la grandeza de México. En la cápsula presentada durante la conferencia, se recordó que la cantante nació el 17 de abril de 1919 en San Joaquín de Flores, Costa Rica. Tras la separación de sus padres, quedó al cuidado de sus tíos, en un entorno marcado por carencias económicas. Desde pequeña descubrió su vocación: cantar. Impulsada por un profundo deseo de libertad e independencia, entre 1933 y 1936 Chavela se trasladó a México para cambiar el rumbo de su vida. La propia artista expresó: “México tiene un lugar para los extranjeros, tiene un encanto extraño. Es México la palabra divina, la palabra mágica, la palabra sabia”.
Juárez Pérez señaló que Chavela Vargas se nacionalizó mexicana y convirtió su mexicanidad en uno de los rasgos más profundos de su identidad artística. En México comenzó a interpretar canciones rancheras y boleros, géneros tradicionalmente asociados con intérpretes masculinos. Poco a poco incorporó a su repertorio obras de destacados compositores mexicanos como José Alfredo Jiménez, Cuco Sánchez, Álvaro Carrillo, Tomás Méndez y “Tata” Nacho, cuyas composiciones contribuyó a inmortalizar. La intensidad emocional con la que interpretaba cada canción brindaba al público una experiencia profundamente íntima y conmovedora. A partir del éxito de la canción “Macorina”, en 1952, su voz recorrió toda América Latina.
En 1961 grabó su primer disco de larga duración, “Noche bohemia”, e inició una prolífica carrera discográfica. También incursionó en el cine: en 1967 participó como actriz en la película “La soldadera”, dirigida por José Bolaños. Colaboró como intérprete musical en distintas producciones, entre ellas “Frida”, de Julie Taymor, y Pedro Almodóvar incluyó varias de sus canciones en sus películas. La subsecretaria informó que Chavela recibió numerosos reconocimientos tanto en México como en el extranjero.
En 1975 se alejó de los escenarios; sin embargo, a finales de la década de 1980 reapareció y, en 1995, se presentó por primera vez en el Palacio de Bellas Artes. Ya en la madurez, Chavela habló abiertamente de su homosexualidad, convirtiéndose también en un referente para la comunidad LGBT latinoamericana. Ofreció su último concierto en Madrid en julio de 2012. Poco después regresó a México, donde murió el 5 de agosto de ese mismo año. “Su voz continúa conmoviendo a nuevas generaciones”, finalizó la subsecretaria.
La subsecretaria explicó que Chavela Vargas vivió con orgullo su mexicanidad y, a través de su música, compartió con el mundo la grandeza de México. En la cápsula presentada durante la conferencia, se recordó que la cantante nació el 17 de abril de 1919 en San Joaquín de Flores, Costa Rica. Tras la separación de sus padres, quedó al cuidado de sus tíos, en un entorno marcado por carencias económicas. Desde pequeña descubrió su vocación: cantar. Impulsada por un profundo deseo de libertad e independencia, entre 1933 y 1936 Chavela se trasladó a México para cambiar el rumbo de su vida. La propia artista expresó: “México tiene un lugar para los extranjeros, tiene un encanto extraño. Es México la palabra divina, la palabra mágica, la palabra sabia”.
Juárez Pérez señaló que Chavela Vargas se nacionalizó mexicana y convirtió su mexicanidad en uno de los rasgos más profundos de su identidad artística. En México comenzó a interpretar canciones rancheras y boleros, géneros tradicionalmente asociados con intérpretes masculinos. Poco a poco incorporó a su repertorio obras de destacados compositores mexicanos como José Alfredo Jiménez, Cuco Sánchez, Álvaro Carrillo, Tomás Méndez y “Tata” Nacho, cuyas composiciones contribuyó a inmortalizar. La intensidad emocional con la que interpretaba cada canción brindaba al público una experiencia profundamente íntima y conmovedora. A partir del éxito de la canción “Macorina”, en 1952, su voz recorrió toda América Latina.
En 1961 grabó su primer disco de larga duración, “Noche bohemia”, e inició una prolífica carrera discográfica. También incursionó en el cine: en 1967 participó como actriz en la película “La soldadera”, dirigida por José Bolaños. Colaboró como intérprete musical en distintas producciones, entre ellas “Frida”, de Julie Taymor, y Pedro Almodóvar incluyó varias de sus canciones en sus películas. La subsecretaria informó que Chavela recibió numerosos reconocimientos tanto en México como en el extranjero.
En 1975 se alejó de los escenarios; sin embargo, a finales de la década de 1980 reapareció y, en 1995, se presentó por primera vez en el Palacio de Bellas Artes. Ya en la madurez, Chavela habló abiertamente de su homosexualidad, convirtiéndose también en un referente para la comunidad LGBT latinoamericana. Ofreció su último concierto en Madrid en julio de 2012. Poco después regresó a México, donde murió el 5 de agosto de ese mismo año. “Su voz continúa conmoviendo a nuevas generaciones”, finalizó la subsecretaria.
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