Historias en el metro - Del pueblo y para el pueblo

Por Ricardo Burgos Orozco
En 2012, cuando trabajaba en la Secretaría de Gobernación, todos los días llegaba por la estación Juárez del Metro; salía por Balderas, daba la vuelta en Morelos y luego hacia Abraham González, donde estaba mi oficina.
En ese tiempo, Juárez todavía no estaba dedicada al Museo de Arte Popular y a la biodiversidad como lo fue hasta el 2018 cuando el entonces titular del Sistema de Transporte Colectivo y directivos del museo firmaron ahí un convenio de intercambios y apoyos culturales. En ese tiempo se establecieron muchos compromisos que, a final de cuentas, no sé si se cumplieron.
Se trataba de promover visitas de los usuarios del Metro al museo, ubicado a unas calles de la estación, en Revillagigedo número 11. Para ello, se colocaron imágenes en los pasillos y andenes de la terminal del significado del arte popular en México, identificado por muchos como del pueblo y para el pueblo.
Mientras caminaba hace unos días por Balderas al salir de la estación Juárez, me acordé que hace tiempo visité el Museo de Arte Popular. Está en un edificio localizado en un predio que pertenecía a una estación de bomberos. Las salas ocupan tres de los cuatro pisos del inmueble con piezas de los 32 estados incluyendo la Ciudad de México. También tiene una sala para exposiciones temporales.
Cuando estuve ahí, la muestra estaba organizada en cuatro áreas temáticas: Esencia del Arte Popular Mexicano, El Arte Popular y la Vida Cotidiana, El Arte Popular y lo Sagrado y El Arte Popular y lo Fantástico. La colección incluye tapetes, cerámica, vasos, piñatas, alebrijes, muebles, utensilios de cocina y muchos otros objetos.
Tengo entendido que en el espacio museográfico los artesanos pueden presentar sus trabajos de diversa índole: cerámica, cestería, tallado de madera, labrado en metal, cristalería, textiles y papel maché. Tiene una biblioteca y una hemeroteca si el público desea consultarlas.
Hasta antes de la pandemia había talleres para niñas y niños con especialistas que les enseñaban a realizar artesanías sencillas de diferentes materiales.
El edificio es una joya arquitectónica, el segundo inmueble Art decó más importante de la Ciudad de México, construido en 1927. El patio central todavía recuerda donde se estacionaban los carros bomberos. Hasta antes del sismo de 1985 era oficina pública, pero fue abandonado y en los años noventa fue rescatado y remodelado para albergar en 2006 el Museo de Arte Popular.
Caminar por los pasillos y andenes de la estación Juárez es una invitación permanente a visitar el Museo de Arte Popular porque sus imágenes -- muy hermosas y coloridas -- están plasmadas en sus diferentes espacios, aunque la gente, con su andar acelerado, ni siquiera se fija en ellas.
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