Clausura del Curso de Verano 2026 reafirma compromiso ambiental
_ Guanajuato, Gto a 24 de Agosto de 2026. La Secretaría de Agua y Medio Ambiente concluyó con éxito el Curso de Verano 2026, una experiencia que se desarrolló del 5 al 21 de agosto en el Área Natural Protegida Cuenca de la Esperanza, con sede en el Centro de Atención a Visitantes “Las Palomas”. Durante tres semanas, 34 niñas y niños del estado participaron en un programa de actividades educativas y recreativas integrales que fortalecieron su conexión con la naturaleza.
El curso, impulsado por el Gobierno de la Gente bajo el liderazgo de la Gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, tuvo como propósito sembrar conciencia ecológica desde la niñez. La iniciativa buscó fomentar la independencia, la responsabilidad y el amor por el medio ambiente, al mismo tiempo que ofreció a las y los menores un espacio seguro para disfrutar del periodo vacacional y aprender en contacto directo con la naturaleza.
La programación estuvo diseñada para que cada jornada representara una oportunidad para aprender y divertirse. Entre las actividades realizadas destacaron el senderismo por los senderos del área natural protegida, las dinámicas de educación ambiental, los talleres sobre biodiversidad, así como las sesiones dedicadas a la prevención de incendios forestales.
Las y los participantes también tuvieron la oportunidad de realizar actividades en el vivero estatal “Presa de la Esperanza”, donde conocieron de cerca los procesos de producción de plantas y la importancia de la reforestación. Además, se desarrollaron talleres de elaboración de figuras de barro y experiencias de campamento, que integraron el trabajo manual, la convivencia y el contacto directo con el entorno natural.
Estas acciones permitieron que las y los niños descubrieran que cuidar la naturaleza es también cuidar de nosotros mismos. A través de la observación y la práctica, comprendieron que la conservación de los ecosistemas contribuye a tener aire limpio, agua pura y un planeta lleno de vida, lo cual genera beneficios directos para la salud y el bienestar de las personas.
El mensaje de clausura fue encabezado por el secretario del Agua y Medio Ambiente, José Lara Lona, quien destacó que “las niñas y niños son la esperanza, y la esperanza, como la naturaleza, se cuida, se protege y se comparte”. Con estas palabras, el funcionario subrayó el significado del curso y la importancia de que la educación ambiental llegue a las nuevas generaciones desde edades tempranas.
La conclusión del Curso de Verano 2026 refuerza el trabajo que el Gobierno de la Gente realiza en materia de conservación y educación ambiental. La experiencia en la Cuenca de la Esperanza no solo dejó aprendizajes en las y los menores, sino que también contribuyó a que las familias y la comunidad reconozcan el valor de las áreas naturales protegidas del estado.
El hecho de que el curso se haya realizado en un área natural protegida resultó fundamental para que las actividades tuvieran un impacto significativo. Al estar en contacto con el entorno, las y los participantes pudieron apreciar la riqueza natural de Guanajuato y entender por qué es necesario protegerla para el disfrute de las futuras generaciones.
Con este esfuerzo, Guanajuato reafirma su compromiso de consolidarse como un referente nacional en conservación y educación ambiental. La realización de este tipo de programas fortalece las acciones que garantizan un futuro sostenible para las nuevas generaciones, y demuestra que el cuidado del medio ambiente es una responsabilidad compartida que comienza desde la infancia.
La clausura del Curso de Verano 2026 fue, en síntesis, una celebración de la niñez y la naturaleza. Los 34 participantes regresaron a sus hogares con nuevas experiencias y una mayor conciencia sobre el papel que cada persona tiene en la protección de los recursos naturales, llevando consigo el mensaje de que la esperanza se cultiva y se comparte, igual que se cuida un bosque o una fuente de agua.
El curso, impulsado por el Gobierno de la Gente bajo el liderazgo de la Gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, tuvo como propósito sembrar conciencia ecológica desde la niñez. La iniciativa buscó fomentar la independencia, la responsabilidad y el amor por el medio ambiente, al mismo tiempo que ofreció a las y los menores un espacio seguro para disfrutar del periodo vacacional y aprender en contacto directo con la naturaleza.
La programación estuvo diseñada para que cada jornada representara una oportunidad para aprender y divertirse. Entre las actividades realizadas destacaron el senderismo por los senderos del área natural protegida, las dinámicas de educación ambiental, los talleres sobre biodiversidad, así como las sesiones dedicadas a la prevención de incendios forestales.
Las y los participantes también tuvieron la oportunidad de realizar actividades en el vivero estatal “Presa de la Esperanza”, donde conocieron de cerca los procesos de producción de plantas y la importancia de la reforestación. Además, se desarrollaron talleres de elaboración de figuras de barro y experiencias de campamento, que integraron el trabajo manual, la convivencia y el contacto directo con el entorno natural.
Estas acciones permitieron que las y los niños descubrieran que cuidar la naturaleza es también cuidar de nosotros mismos. A través de la observación y la práctica, comprendieron que la conservación de los ecosistemas contribuye a tener aire limpio, agua pura y un planeta lleno de vida, lo cual genera beneficios directos para la salud y el bienestar de las personas.
El mensaje de clausura fue encabezado por el secretario del Agua y Medio Ambiente, José Lara Lona, quien destacó que “las niñas y niños son la esperanza, y la esperanza, como la naturaleza, se cuida, se protege y se comparte”. Con estas palabras, el funcionario subrayó el significado del curso y la importancia de que la educación ambiental llegue a las nuevas generaciones desde edades tempranas.
La conclusión del Curso de Verano 2026 refuerza el trabajo que el Gobierno de la Gente realiza en materia de conservación y educación ambiental. La experiencia en la Cuenca de la Esperanza no solo dejó aprendizajes en las y los menores, sino que también contribuyó a que las familias y la comunidad reconozcan el valor de las áreas naturales protegidas del estado.
El hecho de que el curso se haya realizado en un área natural protegida resultó fundamental para que las actividades tuvieran un impacto significativo. Al estar en contacto con el entorno, las y los participantes pudieron apreciar la riqueza natural de Guanajuato y entender por qué es necesario protegerla para el disfrute de las futuras generaciones.
Con este esfuerzo, Guanajuato reafirma su compromiso de consolidarse como un referente nacional en conservación y educación ambiental. La realización de este tipo de programas fortalece las acciones que garantizan un futuro sostenible para las nuevas generaciones, y demuestra que el cuidado del medio ambiente es una responsabilidad compartida que comienza desde la infancia.
La clausura del Curso de Verano 2026 fue, en síntesis, una celebración de la niñez y la naturaleza. Los 34 participantes regresaron a sus hogares con nuevas experiencias y una mayor conciencia sobre el papel que cada persona tiene en la protección de los recursos naturales, llevando consigo el mensaje de que la esperanza se cultiva y se comparte, igual que se cuida un bosque o una fuente de agua.
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