Cofom supera meta y restaura 52 hectáreas con drones en ocho municipios de Michoacán
_ Morelia, Michoacán, 7 de agosto de 2026.- La Comisión Forestal del Estado (Cofom) superó la meta del programa Bio Renace: Dispersando Vida, logrando restaurar 52 hectáreas forestales a través de la dispersión aérea con drones de 204 mil germoesferas distribuidas en 10 predios de ocho municipios michoacanos. La cifra supera en cuatro mil germoesferas el objetivo inicial, que contemplaba la dispersión de 200 mil unidades, y confirma el avance de una estrategia que combina innovación tecnológica y restauración ecológica.
Las labores se realizaron en Los Reyes, Nuevo Urecho, Pátzcuaro, Quiroga, Tacámbaro, Turicato, Tzitzio y Uruapan, donde se dispersaron germoesferas con semillas de especies forestales nativas, previamente sometidas a un proceso pregerminativo para favorecer su establecimiento en campo. Este tratamiento previo busca incrementar la viabilidad de las semillas y mejorar sus posibilidades de desarrollo una vez que entran en contacto con el suelo. La selección de especies nativas resulta clave para mantener el equilibrio de los ecosistemas y asegurar que la vegetación restaurada se adapte a las condiciones climáticas y de suelo de cada región.
El programa se consolida como una estrategia innovadora y eficaz para la restauración de ecosistemas forestales en zonas de difícil acceso. Gracias al monitoreo constante, ya se pueden apreciar los primeros brotes de las semillas dispersadas, cuyo crecimiento continuará fortaleciéndose de manera natural gracias a las condiciones de humedad de la temporada de lluvias y los factores ambientales de cada sitio. La posibilidad de acceder a terrenos accidentados o remotos mediante drones representa un avance significativo respecto de los métodos tradicionales de reforestación, ya que permite cubrir mayores superficies con menor riesgo para el personal y con una logística más ágil.
De acuerdo con las evaluaciones realizadas por el Banco de Germoplasma de la Cofom, la supervivencia de las plantas después de la germinación alcanza un 45 por ciento, cifra que se actualizará conforme avance el seguimiento de las áreas intervenidas. Este indicador permite medir la efectividad del programa y establecer ajustes para futuras dispersiones. El monitoreo continuo de las parcelas restauradas será fundamental para conocer la evolución de las plantas y determinar si se requieren acciones complementarias, como resiembras o cuidados adicionales durante las siguientes etapas de crecimiento.
Aunque se cumplió la meta inicial de dispersar 200 mil germoesferas, la dependencia continúa evaluando nuevos ejidos y comunidades con potencial para incorporarse al programa, con el fin de ampliar la restauración de áreas forestales mediante esta tecnología. Lo anterior deja abierta la posibilidad de expandir el proyecto a otras regiones de Michoacán y de consolidar un modelo de trabajo que pueda ser replicado en distintos contextos. El interés por sumar nuevos predios refleja el compromiso de la Cofom por impulsar la recuperación de los bosques de la entidad, priorizando aquellos sitios donde la intervención humana o los fenómenos naturales han dejado suelos degradados.
Además, como parte de un proyecto nacional del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias para evaluar esta técnica en 11 estados de la República, el Ejido Huecorio (Pátzcuaro) funcionará como parcela experimental para dar seguimiento al comportamiento de las germoesferas en distintos ecosistemas y climas durante los próximos meses. Con ello, la experiencia michoacana no solo contribuye a la restauración local, sino que también aportará información valiosa para el ámbito científico y para la definición de estrategias de reforestación en otros estados. Los resultados que se obtengan en Huecorio podrían ayudar a determinar la efectividad de la dispersión aérea con drones como alternativa viable frente a los métodos convencionales, así como a identificar las condiciones óptimas para su aplicación.
Las labores se realizaron en Los Reyes, Nuevo Urecho, Pátzcuaro, Quiroga, Tacámbaro, Turicato, Tzitzio y Uruapan, donde se dispersaron germoesferas con semillas de especies forestales nativas, previamente sometidas a un proceso pregerminativo para favorecer su establecimiento en campo. Este tratamiento previo busca incrementar la viabilidad de las semillas y mejorar sus posibilidades de desarrollo una vez que entran en contacto con el suelo. La selección de especies nativas resulta clave para mantener el equilibrio de los ecosistemas y asegurar que la vegetación restaurada se adapte a las condiciones climáticas y de suelo de cada región.
El programa se consolida como una estrategia innovadora y eficaz para la restauración de ecosistemas forestales en zonas de difícil acceso. Gracias al monitoreo constante, ya se pueden apreciar los primeros brotes de las semillas dispersadas, cuyo crecimiento continuará fortaleciéndose de manera natural gracias a las condiciones de humedad de la temporada de lluvias y los factores ambientales de cada sitio. La posibilidad de acceder a terrenos accidentados o remotos mediante drones representa un avance significativo respecto de los métodos tradicionales de reforestación, ya que permite cubrir mayores superficies con menor riesgo para el personal y con una logística más ágil.
De acuerdo con las evaluaciones realizadas por el Banco de Germoplasma de la Cofom, la supervivencia de las plantas después de la germinación alcanza un 45 por ciento, cifra que se actualizará conforme avance el seguimiento de las áreas intervenidas. Este indicador permite medir la efectividad del programa y establecer ajustes para futuras dispersiones. El monitoreo continuo de las parcelas restauradas será fundamental para conocer la evolución de las plantas y determinar si se requieren acciones complementarias, como resiembras o cuidados adicionales durante las siguientes etapas de crecimiento.
Aunque se cumplió la meta inicial de dispersar 200 mil germoesferas, la dependencia continúa evaluando nuevos ejidos y comunidades con potencial para incorporarse al programa, con el fin de ampliar la restauración de áreas forestales mediante esta tecnología. Lo anterior deja abierta la posibilidad de expandir el proyecto a otras regiones de Michoacán y de consolidar un modelo de trabajo que pueda ser replicado en distintos contextos. El interés por sumar nuevos predios refleja el compromiso de la Cofom por impulsar la recuperación de los bosques de la entidad, priorizando aquellos sitios donde la intervención humana o los fenómenos naturales han dejado suelos degradados.
Además, como parte de un proyecto nacional del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias para evaluar esta técnica en 11 estados de la República, el Ejido Huecorio (Pátzcuaro) funcionará como parcela experimental para dar seguimiento al comportamiento de las germoesferas en distintos ecosistemas y climas durante los próximos meses. Con ello, la experiencia michoacana no solo contribuye a la restauración local, sino que también aportará información valiosa para el ámbito científico y para la definición de estrategias de reforestación en otros estados. Los resultados que se obtengan en Huecorio podrían ayudar a determinar la efectividad de la dispersión aérea con drones como alternativa viable frente a los métodos convencionales, así como a identificar las condiciones óptimas para su aplicación.
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