Comunidad Tzeltal en Tabasco crea banco de semillas para preservar prácticas agrícolas tradicionales
_ El proyecto “Banco de Semillas, Dna úl xixim (casa de maíz)”, impulsado por Antonio Gómez Hernández en la comunidad indígena Tzeltal de Álvaro Obregón, en Tenosique, Tabasco, busca preservar la biodiversidad agrícola y fomentar la autosuficiencia alimentaria frente a las amenazas que enfrentan las prácticas tradicionales de cultivo. La iniciativa cuenta con el respaldo del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC) de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, y se enfoca en establecer un banco de semillas que garantice la disponibilidad de variedades locales de maíz y otras especies nativas de la región.
En entrevista, Gómez Hernández explicó que el objetivo central es “establecer el banco de semillas que garantice la disponibilidad de variedades locales de maíz y promover la conservación de las prácticas agrícolas tradicionales de la comunidad Tzeltal”. El proyecto surge en un contexto de “significativos desafíos en la producción agrícola” y en el cual las prácticas tradicionales en la zona “atraviesan por diferentes amenazas”, aunque no se detallan las causas específicas. La comunidad busca así proteger su herencia agrícola y asegurar la continuidad de sus métodos ancestrales de siembra.
El trabajo en equipo, afirmó el promotor, ha permitido recopilar y conservar variedades autóctonas de maíz, frijol, yuca, calabaza, cilantro, perejil y chile jalapeño que se siembran en las tierras ejidales de la zona. Estas semillas se almacenan en el banco para asegurar su disponibilidad en futuras cosechas. Además, el proyecto capacita a los productores en técnicas de manejo de semillas y agricultura sostenible; fomenta el intercambio de semillas entre comunidades, lo que incentiva la diversidad genética y cultural; y genera oportunidades económicas a través del cultivo y comercialización de maíces nativos.
A través de talleres y capacitaciones, se promueve el conocimiento agroecológico sobre las variedades de maíz y técnicas de cultivo sostenibles. “Este esfuerzo no solo contribuye a la seguridad alimentaria local, sino que también refuerza la identidad cultural y el empoderamiento de la comunidad Tzeltal”, señaló Gómez Hernández. La iniciativa, al conservar semillas que forman parte del patrimonio biocultural indígena, se convierte en un ejemplo de cómo los programas gubernamentales pueden apoyar la sostenibilidad agrícola y la preservación de conocimientos ancestrales.
El proyecto “Dna úl xixim”, que en lengua Tzeltal significa “casa de maíz”, representa una respuesta comunitaria a los riesgos que enfrenta la agricultura tradicional, como la pérdida de variedades nativas o la erosión cultural. Al vincular la conservación de semillas con la capacitación y el intercambio, el banco no solo salvaguarda recursos genéticos, sino que también fortalece la cohesión social y la economía local. La Secretaría de Cultura, a través del PACMyC, reafirma así su compromiso con el apoyo a las culturas comunitarias en todo el país. Para seguir esta y otras iniciativas, la dependencia invita a seguir sus redes sociales en X (@cultura_mx), Facebook (/SecretariaCulturaMX) e Instagram (@culturamx).
En entrevista, Gómez Hernández explicó que el objetivo central es “establecer el banco de semillas que garantice la disponibilidad de variedades locales de maíz y promover la conservación de las prácticas agrícolas tradicionales de la comunidad Tzeltal”. El proyecto surge en un contexto de “significativos desafíos en la producción agrícola” y en el cual las prácticas tradicionales en la zona “atraviesan por diferentes amenazas”, aunque no se detallan las causas específicas. La comunidad busca así proteger su herencia agrícola y asegurar la continuidad de sus métodos ancestrales de siembra.
El trabajo en equipo, afirmó el promotor, ha permitido recopilar y conservar variedades autóctonas de maíz, frijol, yuca, calabaza, cilantro, perejil y chile jalapeño que se siembran en las tierras ejidales de la zona. Estas semillas se almacenan en el banco para asegurar su disponibilidad en futuras cosechas. Además, el proyecto capacita a los productores en técnicas de manejo de semillas y agricultura sostenible; fomenta el intercambio de semillas entre comunidades, lo que incentiva la diversidad genética y cultural; y genera oportunidades económicas a través del cultivo y comercialización de maíces nativos.
A través de talleres y capacitaciones, se promueve el conocimiento agroecológico sobre las variedades de maíz y técnicas de cultivo sostenibles. “Este esfuerzo no solo contribuye a la seguridad alimentaria local, sino que también refuerza la identidad cultural y el empoderamiento de la comunidad Tzeltal”, señaló Gómez Hernández. La iniciativa, al conservar semillas que forman parte del patrimonio biocultural indígena, se convierte en un ejemplo de cómo los programas gubernamentales pueden apoyar la sostenibilidad agrícola y la preservación de conocimientos ancestrales.
El proyecto “Dna úl xixim”, que en lengua Tzeltal significa “casa de maíz”, representa una respuesta comunitaria a los riesgos que enfrenta la agricultura tradicional, como la pérdida de variedades nativas o la erosión cultural. Al vincular la conservación de semillas con la capacitación y el intercambio, el banco no solo salvaguarda recursos genéticos, sino que también fortalece la cohesión social y la economía local. La Secretaría de Cultura, a través del PACMyC, reafirma así su compromiso con el apoyo a las culturas comunitarias en todo el país. Para seguir esta y otras iniciativas, la dependencia invita a seguir sus redes sociales en X (@cultura_mx), Facebook (/SecretariaCulturaMX) e Instagram (@culturamx).
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