El máximo tribunal fija precedente sobre imprescriptibilidad en tragedia de Guardería ABC
_ La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitió una resolución trascendental al resolver el amparo en revisión 648/2024, a partir del cual analizó el alcance del artículo 106 de la Ley General de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes. El Pleno determinó que los delitos cometidos contra menores de edad son imprescriptibles, en el marco del proceso seguido contra un implicado en los sucesos de la Guardería ABC.
El fallo se aplica al incendio ocurrido el 5 de junio de 2009 en Hermosillo, Sonora, donde perdieron la vida 49 niños y niñas con edades comprendidas entre los tres meses y los cuatro años, mientras que otros 39 menores sufrieron lesiones a causa de la inhalación de monóxido de carbono y quemaduras. La decisión establece que la acción penal por los delitos de homicidio y lesiones culposos, cometidos por omisión, no se extingue con el paso del tiempo.
La ministra Yasmín Esquivel Mossa manifestó su respaldo al proyecto y señaló la relevancia de no dejar en el olvido lo ocurrido, al calificar el incidente como uno de los episodios más trágicos de la historia contemporánea de México. La jurista destacó que los menores afectados estaban bajo la protección del Estado y que sus deudos han perseverado en su reclamo de justicia a lo largo de 17 años, solicitando que la verdad de los hechos no se pierda.
En su argumentación, Esquivel Mossa sostuvo que el fallecimiento de una niña o un niño bajo el cuidado gubernamental no reduce su gravedad con el devenir del tiempo, y advirtió que la prescripción no puede favorecer la impunidad ni constituir un abandono adicional hacia los afectados. La ministra puntualizó que, si bien el pronunciamiento judicial no recupera a las víctimas ni subsana totalmente el sufrimiento de sus familias, el fallo representa un reconocimiento a una demanda legítima que se ha mantenido con dignidad y con la aspiración de alcanzar justicia.
El fallo se aplica al incendio ocurrido el 5 de junio de 2009 en Hermosillo, Sonora, donde perdieron la vida 49 niños y niñas con edades comprendidas entre los tres meses y los cuatro años, mientras que otros 39 menores sufrieron lesiones a causa de la inhalación de monóxido de carbono y quemaduras. La decisión establece que la acción penal por los delitos de homicidio y lesiones culposos, cometidos por omisión, no se extingue con el paso del tiempo.
La ministra Yasmín Esquivel Mossa manifestó su respaldo al proyecto y señaló la relevancia de no dejar en el olvido lo ocurrido, al calificar el incidente como uno de los episodios más trágicos de la historia contemporánea de México. La jurista destacó que los menores afectados estaban bajo la protección del Estado y que sus deudos han perseverado en su reclamo de justicia a lo largo de 17 años, solicitando que la verdad de los hechos no se pierda.
En su argumentación, Esquivel Mossa sostuvo que el fallecimiento de una niña o un niño bajo el cuidado gubernamental no reduce su gravedad con el devenir del tiempo, y advirtió que la prescripción no puede favorecer la impunidad ni constituir un abandono adicional hacia los afectados. La ministra puntualizó que, si bien el pronunciamiento judicial no recupera a las víctimas ni subsana totalmente el sufrimiento de sus familias, el fallo representa un reconocimiento a una demanda legítima que se ha mantenido con dignidad y con la aspiración de alcanzar justicia.