Lunes 27 de julio de 2026

Especialistas del INAH miden desniveles en Centro Histórico para ubicar estructuras prehispánicas

Publicado por: Equipo de Tecnología Fecha: 2026-07-24 15:12:02
Especialistas del INAH miden desniveles en Centro Histórico para ubicar estructuras prehispánicas
_ Con el objetivo de generar un plano certero de la Zona Arqueológica del Templo Mayor y precisar el área de estudio del Programa de Arqueología Urbana (PAU), especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizaron un levantamiento altimétrico en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Los trabajos, que iniciaron el 10 de mayo de 2025 y concluyeron el 7 de marzo de 2026, consistieron en registrar altimetrías, grietas y fracturas en calles y edificios del primer cuadro capitalino, con un margen de error mínimo de dos milímetros. Los datos obtenidos permitirán elaborar un plano hipotético de la ubicación de estructuras prehispánicas bajo la ciudad actual, en particular del recinto sagrado de México-Tenochtitlan.

La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, explicó que “esta investigación inédita permitirá leer con mayor claridad las huellas que permanecen bajo el Centro Histórico, y convertir el conocimiento científico en una herramienta para proteger el patrimonio arqueológico, a fin de que el desarrollo urbano avance con responsabilidad y respeto a nuestra memoria histórica”. La propuesta, aprobada por el Consejo de Arqueología del INAH y realizada con el apoyo de la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos (DRPMZA), servirá para futuros trabajos de obra pública y como medida de protección de las estructuras arqueológicas que yacen en el subsuelo, según informó el director del PAU, Raúl Barrera Rodríguez.

El área de estudio del PAU comprende el espacio donde se ubicó el recinto sagrado de Tenochtitlan, una zona de 450 metros por lado que hoy ocupa parte del Centro Histórico. Cubre las calles de San Ildefonso y Luis González Obregón al norte; Correo Mayor y El Carmen al este; el costado norte de Palacio Nacional y frente a la fachada principal de la Catedral Metropolitana al sur; y las calles Monte de Piedad y República de Brasil al oeste. De acuerdo con Barrera Rodríguez, en estas calles se aprecian elevaciones conocidas como bufamientos, así como edificios con inclinaciones y grietas que bajan verticalmente desde lo alto hasta el desplante de los inmuebles, e incluso hasta el subsuelo. Estas anomalías podrían indicar los límites de estructuras prehispánicas, lo cual deberá corroborarse mediante excavaciones arqueológicas. “Anteriormente, exploramos junto a una grieta y en su base encontramos el límite de un basamento. Entonces, a partir de fracturas y bufamientos podemos decir dónde están los basamentos y hacer una propuesta de configuración de los edificios que conformaron el recinto sagrado”, señaló el arqueólogo.

El arqueólogo de la DRPMZA, Roberto Martínez Meza, detalló que a partir de excavaciones previas del PAU identificaron un patrón recurrente. Para el levantamiento tomaron como base el Plano Catastral de la Ciudad de México, y comenzaron por calles para sacar corridas de nivel a partir de los límites del recinto ceremonial propuestos por el PAU, con el fin de conocer altitudes y bufamientos. La altimetría se realizó sobre el arroyo vehicular, registrando puntos cada cuatro metros; si el terreno era muy plano, los puntos se tomaban más largos, pero si empezaba a subir se reducía la distancia para asentar mayores puntos. “Nos interesaba medir el arroyo vehicular, pero también las esquinas de las cuadras y las colindancias de los terrenos, para ajustar todos esos predios a la ubicación exacta”, anotó Martínez. Gracias a esto será posible generar un plano hipotético que registre dónde hubo o hay posible existencia de monumentos arqueológicos, excavaciones en curso y espacios o ventanas arqueológicas, cotejado con fuentes históricas e investigaciones previas. “Esto permitirá que, en el futuro, el arqueólogo que llegue a excavar en esta zona sepa que posiblemente va a encontrarse con algún vestigio”, agregó.

El levantamiento se llevó a cabo con una estación total Leica de un segundo de precisión, cuyo margen de error es de dos milímetros. También se contó con una estación Sokkia de cuatro segundos de precisión y con un GPS topográfico. Los datos obtenidos fueron procesados con el software AutoCAD. Además de Barrera Rodríguez y Martínez Meza, participaron en los trabajos la arquitecta Bárbara Martínez Uruñuela, el topógrafo Alfredo Reyes Castro y el personal de apoyo Andrés Reyes Mena, todos integrantes del PAU. Con esta iniciativa, el INAH busca que el desarrollo urbano en el Centro Histórico avance con responsabilidad y respeto a la memoria histórica, protegiendo las huellas prehispánicas que yacen bajo el pavimento.


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