Espíritu Jaguar, montaje que lleva el folclor de Guerrero al circo y la danza
_ El proyecto escénico Espíritu Jaguar, que reúne circo, danza, teatro y folclor para acercar relatos, danzas y personajes de la tradición oral de Guerrero a niñas, niños y jóvenes, se encuentra en proceso de montaje y prevé estrenarse en noviembre de 2026, según informó su creador, Rodrigo Vivanco Marbán.
La propuesta fue beneficiada por el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC) de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, apoyo que permitió la adquisición de equipo especializado, vestuario y utilería indispensables para desarrollar la producción, de acuerdo con el responsable del proyecto.
Vivanco Marbán explicó que la idea surgió de una experiencia de su infancia, cuando soñaba con ser el jaguar durante las danzas tradicionales de su comunidad, pero el primer papel que le ofrecieron fue el de un animal distinto. Esa vivencia lo llevó a preguntarse por qué el jaguar, uno de los símbolos más profundos de Guerrero y de la cosmovisión mesoamericana, había dejado de ocupar un lugar cercano para las nuevas generaciones.
El montaje propone un recorrido simbólico por un día en la vida del jaguar. Inicia cuando el felino desciende al río para beber agua y recorre los maizales, escenario en el que comienzan juegos acrobáticos inspirados en sus movimientos. Más adelante aparecen campesinos que cosechan maíz, con números de malabares con clavas; después irrumpen diablos y nahuales con máscaras tradicionales de distintas regiones de Guerrero, seguidos por mapaches y otros animales que, desde el lenguaje del clown, recrean escenas de la vida cotidiana. El recorrido concluye con un número de mástil chino inspirado en la danza de los Tlacololeros y en las leyendas que narran la cacería del jaguar.
Cada escena surge de relatos de la memoria familiar escuchados durante la infancia y de la consulta de materiales sobre la cosmovisión mesoamericana, como la publicación Los hijos de la lluvia, que amplió la investigación sobre el simbolismo del jaguar, detalló el entrevistado. La pieza incorpora referencias a la leyenda del Tecuán, la danza de los tlacololeros y los diablos de la Costa Chica, entre otras expresiones del patrimonio cultural guerrerense.
Vivanco Marbán señaló que muchos niños saben que el jaguar es un animal, pero no sienten que forma parte de su identidad, y que en comunidades de la Montaña esa relación todavía existe. Consideró que el jaguar funciona como un héroe dentro de la cosmovisión mesoamericana y que puede convertirse en una figura con la que las niñas y los niños se identifiquen.
El creador añadió que la propuesta retoma una creencia maya según la cual el día que se escuche el último rugido del jaguar, la humanidad también desaparecerá. Su intención, dijo, es que las nuevas generaciones descubran que sus costumbres pueden convertirse en algo sorprendente y que el folclor puede dialogar con el presente sin perder su esencia.
El estreno de Espíritu Jaguar está previsto para noviembre de 2026 e incluye una serie de presentaciones, de acuerdo con la información proporcionada.
La propuesta fue beneficiada por el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC) de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, apoyo que permitió la adquisición de equipo especializado, vestuario y utilería indispensables para desarrollar la producción, de acuerdo con el responsable del proyecto.
Vivanco Marbán explicó que la idea surgió de una experiencia de su infancia, cuando soñaba con ser el jaguar durante las danzas tradicionales de su comunidad, pero el primer papel que le ofrecieron fue el de un animal distinto. Esa vivencia lo llevó a preguntarse por qué el jaguar, uno de los símbolos más profundos de Guerrero y de la cosmovisión mesoamericana, había dejado de ocupar un lugar cercano para las nuevas generaciones.
El montaje propone un recorrido simbólico por un día en la vida del jaguar. Inicia cuando el felino desciende al río para beber agua y recorre los maizales, escenario en el que comienzan juegos acrobáticos inspirados en sus movimientos. Más adelante aparecen campesinos que cosechan maíz, con números de malabares con clavas; después irrumpen diablos y nahuales con máscaras tradicionales de distintas regiones de Guerrero, seguidos por mapaches y otros animales que, desde el lenguaje del clown, recrean escenas de la vida cotidiana. El recorrido concluye con un número de mástil chino inspirado en la danza de los Tlacololeros y en las leyendas que narran la cacería del jaguar.
Cada escena surge de relatos de la memoria familiar escuchados durante la infancia y de la consulta de materiales sobre la cosmovisión mesoamericana, como la publicación Los hijos de la lluvia, que amplió la investigación sobre el simbolismo del jaguar, detalló el entrevistado. La pieza incorpora referencias a la leyenda del Tecuán, la danza de los tlacololeros y los diablos de la Costa Chica, entre otras expresiones del patrimonio cultural guerrerense.
Vivanco Marbán señaló que muchos niños saben que el jaguar es un animal, pero no sienten que forma parte de su identidad, y que en comunidades de la Montaña esa relación todavía existe. Consideró que el jaguar funciona como un héroe dentro de la cosmovisión mesoamericana y que puede convertirse en una figura con la que las niñas y los niños se identifiquen.
El creador añadió que la propuesta retoma una creencia maya según la cual el día que se escuche el último rugido del jaguar, la humanidad también desaparecerá. Su intención, dijo, es que las nuevas generaciones descubran que sus costumbres pueden convertirse en algo sorprendente y que el folclor puede dialogar con el presente sin perder su esencia.
El estreno de Espíritu Jaguar está previsto para noviembre de 2026 e incluye una serie de presentaciones, de acuerdo con la información proporcionada.
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