Exposición en CDMX muestra la Cofradía de las Flores y las Palmas de Panchimalco
_ La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (UCUVI) y el Museo Nacional de Culturas Populares, presentará la exposición "Entre flores y palmas: identidad, comunidad y ritual en Panchimalco", en colaboración con la Embajada de El Salvador en México. La inauguración se realizará el sábado 5 de septiembre a las 11:30 horas.
La muestra aborda la Cofradía de las Flores y las Palmas, una de las expresiones identitarias más importantes del pueblo indígena nahua-pipil de Panchimalco, El Salvador. Esta festividad fusiona creencias indígenas con prácticas católicas y coincide con el inicio de la temporada de lluvias y de las cosechas. Aunque no se tiene certeza de su origen, los fieles señalan que tiene al menos cien años de existencia, y en su realización participan 21 cofradías.
La celebración se organiza en roles definidos: la Teta, autoridad máxima de cada cofradía; los Priostes, encargados de coordinar la festividad, y decenas de voluntarios que participan en la elaboración de las palmas decoradas con flores silvestres, las danzas tradicionales, la música, las oraciones y la preparación de alimentos a base de arroz, maíz, cacao, carne y hierbas. Para financiar la fiesta, las cofradías recurren a "la cobranza", un fondo comunitario que garantiza la abundancia de comida ofrecida durante la petición de lluvias para la prosperidad de la cosecha.
La festividad culmina en una procesión multitudinaria hacia la Parroquia Santa Cruz de Roma, en la que los fieles portan palmas decoradas y se interpretan dos danzas tradicionales: la Danza de los Historiantes, también llamada Moros con Cristianos, y la Danza de los Chapetones, una sátira sobre la burguesía española colonial.
A través de 15 fotografías y una selección de objetos, la exposición recorre distintos momentos de la celebración: la preparación de las palmas y las ofrendas florales, la participación de quienes las portan, la procesión y la transmisión de la tradición a nuevas generaciones. Entre las piezas destacan la falda de nahuilla, elaborada en telar de palanca con bordados que remiten a la fertilidad y la naturaleza; el traje de historiante, que combina elementos coloniales, religiosos y populares vinculados a las narraciones de moros y cristianos, y la máscara de venado, utilizada en la danza del Tigre y el Venado para representar la relación ancestral entre la comunidad y su entorno natural. Las piezas fueron facilitadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador, como parte de una estrategia de diplomacia cultural.
La exposición podrá visitarse en el Museo Nacional de Culturas Populares de martes a domingo, de 11:00 a 18:00 horas de martes a jueves, y de 11:00 a 19:00 horas de viernes a domingo.
La muestra aborda la Cofradía de las Flores y las Palmas, una de las expresiones identitarias más importantes del pueblo indígena nahua-pipil de Panchimalco, El Salvador. Esta festividad fusiona creencias indígenas con prácticas católicas y coincide con el inicio de la temporada de lluvias y de las cosechas. Aunque no se tiene certeza de su origen, los fieles señalan que tiene al menos cien años de existencia, y en su realización participan 21 cofradías.
La celebración se organiza en roles definidos: la Teta, autoridad máxima de cada cofradía; los Priostes, encargados de coordinar la festividad, y decenas de voluntarios que participan en la elaboración de las palmas decoradas con flores silvestres, las danzas tradicionales, la música, las oraciones y la preparación de alimentos a base de arroz, maíz, cacao, carne y hierbas. Para financiar la fiesta, las cofradías recurren a "la cobranza", un fondo comunitario que garantiza la abundancia de comida ofrecida durante la petición de lluvias para la prosperidad de la cosecha.
La festividad culmina en una procesión multitudinaria hacia la Parroquia Santa Cruz de Roma, en la que los fieles portan palmas decoradas y se interpretan dos danzas tradicionales: la Danza de los Historiantes, también llamada Moros con Cristianos, y la Danza de los Chapetones, una sátira sobre la burguesía española colonial.
A través de 15 fotografías y una selección de objetos, la exposición recorre distintos momentos de la celebración: la preparación de las palmas y las ofrendas florales, la participación de quienes las portan, la procesión y la transmisión de la tradición a nuevas generaciones. Entre las piezas destacan la falda de nahuilla, elaborada en telar de palanca con bordados que remiten a la fertilidad y la naturaleza; el traje de historiante, que combina elementos coloniales, religiosos y populares vinculados a las narraciones de moros y cristianos, y la máscara de venado, utilizada en la danza del Tigre y el Venado para representar la relación ancestral entre la comunidad y su entorno natural. Las piezas fueron facilitadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador, como parte de una estrategia de diplomacia cultural.
La exposición podrá visitarse en el Museo Nacional de Culturas Populares de martes a domingo, de 11:00 a 18:00 horas de martes a jueves, y de 11:00 a 19:00 horas de viernes a domingo.
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