_ El presente de Chivas ilusiona a todo el Rebaño Sagrado, aunque Gabriel Milito mantiene la calma ante el gran momento que vive el equipo en las primeras 12 jornadas del Clausura.
Con 10 triunfos en estos primeros doce partidos, el entrenador argentino se coloca al lado de técnicos como 'Tuca' Ferretti, Hans Westerhoff y Veljko Paunovic, quienes lograron la misma cantidad de victorias en un torneo. Milito tiene un asterisco en esa estadística, pues aún le quedan cinco juegos por disputar.
Esta campaña bajo el mando de Milito también representa un triunfo para los directivos del club, quienes buscaron al exdefensa central como el estratega ideal para relanzar deportivamente a la institución, siguiendo el paralelismo de Matías Almeyda al apostar por el talento juvenil de la casa.
A pesar de la tremenda campaña que realiza Chivas con Milito, la mejor en las últimas tres décadas, el argentino sigue ganándose a su afición. Sus declaraciones tras vencer a Rayados lo muestran como un técnico cercano a sus dirigidos: 'Para mí es una bendición tener sólo jugadores mexicanos, por eso acepté el desafío de entrenar a Chivas', resumiendo este momento de exaltación deportiva del equipo de Amaury Vergara.
Lejos del triunfalismo, Milito ha sabido apaciguar la euforia con palabras realistas: 'Terminar primero no nos da ningún título. Sí es importante por definir en casa y contar con la ventaja deportiva. Los puestos son importantes, pero la manera en que los conseguimos es lo más importante. No ganamos por casualidad'.
Más allá de que Chivas no gana un título desde el Clausura 2017 con Almeyda, la gloria para Milito sería aún mayor. Para él sería su bautizo como campeón de un torneo liguero, ya que nunca ha podido ganar un título de Liga desde que comenzó su carrera en el banquillo de Independiente en 2015.
Su palmarés solo incluye el título estadual conseguido con el Atlético Mineiro en 2024, año en que perdió la final de la Copa Libertadores ante Botafogo.