Guelaguetza 2026: Más de 11 mil personas celebran la octava de los Lunes del Cerro en Oaxaca
_ Oaxaca de Juárez, Oax., 27 de julio de 2026.- El sol de julio cubrió la Verde Antequera que se engalanó como anfitriona de los pueblos de Oaxaca, así como de más de 11 mil asistentes que abarrotaron la Rotonda de la Azucena para presenciar la emisión vespertina de la Octava de los Lunes del Cerro, un evento que cumple 94 años de tradición y que este año hermanó a 15 delegaciones de pueblos originarios y afromexicano de la entidad.
Como hace 94 años, la Rotonda de la Azucena resonó con las voces de miles de personas que corearon ¡Viva Oaxaca!, ¡Viva la Guelaguetza! al compás de la chirimía, instrumento típico que marcó el inicio de una jornada llena de color, música y danza. En esta última presentación de 2026, la representante de la Diosa Centéotl, Enid Azucena Torres Agustiniano, destacó con garbo y voz fuerte que “Oaxaca es muy grande en donde caben todos los pueblos con su cultura y ofrecen al mundo”, un mensaje que resonó entre los asistentes.
Junto con la Presidenta Honoraria del Sistema DIF Oaxaca, Irma Bolaños Quijano, el Gobernador Salomón Jara Cruz señaló que la entidad cuenta con una gran diversidad cultural, lingüística, gastronómica, turística y de riqueza natural que comparte con el mundo. “Vengan a Oaxaca, las y los esperamos”, expresó el mandatario, quien destacó que Oaxaca se consolida como el “Corazón Cultural de México” y que proyecta al mundo a través de eventos como los Lunes del Cerro, donde el público acompañó las presentaciones con la tradicional “ola” que llena de entusiasmo.
La Delegación de Loma Bonita fue la encargada de abrir esta última presentación, brindando su característico Fandango y las décimas. Las mujeres, ataviadas con faldas floreadas y blusas blancas, cautivaron al público al suave pero majestuoso ondeo de sus brazos asimilando una guacamaya, mientras que los varones, con potencia y tenacidad, zapateaban sobre la tarima y se arrojaban al suelo cual iguana, representando los movimientos del característico reptil. Esta danza, llena de simbolismo, fue una de las más ovacionadas de la tarde.
En tanto, la Villa de Tututepec presentó el Fandango de Varitas y su Mayordomía, una muestra de la riqueza cultural de la región de la Costa. La Heroica Ciudad de Ejutla de Crespo sorprendió con el Jarabe Ejuteco, una danza llena de ritmo y tradición. También participaron la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza, San Francisco Sola, Heroica Ciudad de Tlaxiaco, San Juan Bautista Cuicatlán y San Pablo Macuiltianguis, cada una con sus propias expresiones artísticas.
Asimismo, se presentaron Asunción Nochixtlán, Teotitlán del Valle, Asunción Ixtaltepec, San Pedro Pochutla, Putla Villa de Guerrero y San Juan Bautista Tuxtepec, que ofrecieron danzas y música que reflejan la diversidad de los pueblos oaxaqueños. El cierre estuvo a cargo de las Chinas Oaxaqueñas de Genoveva Medina, un grupo emblemático que con sus trajes tradicionales y su alegría puso el broche de oro a una jornada que reafirmó la identidad cultural de Oaxaca.
La Guelaguetza, que se celebra cada año en julio, es una de las festividades más importantes de México y un escaparate de la riqueza cultural de los pueblos originarios y afromexicano. Con más de 11 mil asistentes en esta octava de los Lunes del Cerro, Oaxaca demostró una vez más que es el corazón cultural del país, donde la tradición y la modernidad se entrelazan para ofrecer al mundo lo mejor de su herencia.
Como hace 94 años, la Rotonda de la Azucena resonó con las voces de miles de personas que corearon ¡Viva Oaxaca!, ¡Viva la Guelaguetza! al compás de la chirimía, instrumento típico que marcó el inicio de una jornada llena de color, música y danza. En esta última presentación de 2026, la representante de la Diosa Centéotl, Enid Azucena Torres Agustiniano, destacó con garbo y voz fuerte que “Oaxaca es muy grande en donde caben todos los pueblos con su cultura y ofrecen al mundo”, un mensaje que resonó entre los asistentes.
Junto con la Presidenta Honoraria del Sistema DIF Oaxaca, Irma Bolaños Quijano, el Gobernador Salomón Jara Cruz señaló que la entidad cuenta con una gran diversidad cultural, lingüística, gastronómica, turística y de riqueza natural que comparte con el mundo. “Vengan a Oaxaca, las y los esperamos”, expresó el mandatario, quien destacó que Oaxaca se consolida como el “Corazón Cultural de México” y que proyecta al mundo a través de eventos como los Lunes del Cerro, donde el público acompañó las presentaciones con la tradicional “ola” que llena de entusiasmo.
La Delegación de Loma Bonita fue la encargada de abrir esta última presentación, brindando su característico Fandango y las décimas. Las mujeres, ataviadas con faldas floreadas y blusas blancas, cautivaron al público al suave pero majestuoso ondeo de sus brazos asimilando una guacamaya, mientras que los varones, con potencia y tenacidad, zapateaban sobre la tarima y se arrojaban al suelo cual iguana, representando los movimientos del característico reptil. Esta danza, llena de simbolismo, fue una de las más ovacionadas de la tarde.
En tanto, la Villa de Tututepec presentó el Fandango de Varitas y su Mayordomía, una muestra de la riqueza cultural de la región de la Costa. La Heroica Ciudad de Ejutla de Crespo sorprendió con el Jarabe Ejuteco, una danza llena de ritmo y tradición. También participaron la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza, San Francisco Sola, Heroica Ciudad de Tlaxiaco, San Juan Bautista Cuicatlán y San Pablo Macuiltianguis, cada una con sus propias expresiones artísticas.
Asimismo, se presentaron Asunción Nochixtlán, Teotitlán del Valle, Asunción Ixtaltepec, San Pedro Pochutla, Putla Villa de Guerrero y San Juan Bautista Tuxtepec, que ofrecieron danzas y música que reflejan la diversidad de los pueblos oaxaqueños. El cierre estuvo a cargo de las Chinas Oaxaqueñas de Genoveva Medina, un grupo emblemático que con sus trajes tradicionales y su alegría puso el broche de oro a una jornada que reafirmó la identidad cultural de Oaxaca.
La Guelaguetza, que se celebra cada año en julio, es una de las festividades más importantes de México y un escaparate de la riqueza cultural de los pueblos originarios y afromexicano. Con más de 11 mil asistentes en esta octava de los Lunes del Cerro, Oaxaca demostró una vez más que es el corazón cultural del país, donde la tradición y la modernidad se entrelazan para ofrecer al mundo lo mejor de su herencia.