Solo 3 de cada 10 hombres en México participan en tareas de cuidado; impulsan paternidades corresponsables
_ Solo 3 de cada 10 hombres en México participan en las tareas de cuidado en el hogar, según datos de la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC) del INEGI. Esta cifra revela que la carga principal del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado sigue recayendo de manera desproporcionada sobre las mujeres, lo que perpetúa las brechas de desigualdad de género en el país.
Para revertir esta situación, la Secretaría de las Mujeres del estado de Guanajuato ha puesto en marcha una estrategia de capacitación y sensibilización que, durante 2026, ha logrado llegar a 1,279 personas. A través de los talleres “Corresponsabilidad Compartida” y “¿Y la igualdad para cuándo?”, la dependencia ha trabajado con infancias, adolescencias y servidores públicos en municipios como Tarandacuao, San Miguel de Allende, Tarimoro, Cortazar, Guanajuato capital, Ocampo, León y Celaya, con el objetivo de cuestionar los roles tradicionales de género y construir relaciones más justas en el ámbito familiar y comunitario.
La titular de la Secretaría de las Mujeres, Itzel Balderas, enfatizó que la igualdad real comienza en el hogar y que los hombres deben asumir la corresponsabilidad en la crianza y las labores domésticas no como un favor o apoyo, sino como una obligación compartida. “Solamente así podremos derribar las barreras que han limitado el desarrollo de las mujeres y construiremos familias con relaciones más justas y afectivas”, declaró Balderas.
Como parte de esta estrategia, la Secretaría de las Mujeres consolidó un convenio de colaboración con el Sistema DIF Estatal para diseñar y difundir materiales educativos enfocados en la promoción de paternidades presentes, afectivas y responsables. En línea con la Guía de Paternidad Activa para Padres de UNICEF, la institución recuerda que el involucramiento de todos los padres —biológicos, adoptivos, padrastros o padres sociales, vivan o no con sus hijas e hijos— es clave para un desarrollo infantil pleno y saludable.
Ante este reto, la Secretaría de las Mujeres emitió tres recomendaciones esenciales para la acción familiar y comunitaria: redistribuir el cuidado rompiendo estereotipos y asumiendo que las tareas del hogar y la crianza son una responsabilidad compartida de inicio a fin; fomentar la presencia afectiva de los padres en la salud, la educación, el juego y las etapas del crecimiento de sus hijas e hijos; e integrar de manera equitativa a todos los miembros de la familia en el mantenimiento de los espacios comunes, promoviendo el respeto mutuo y la autonomía.
Para revertir esta situación, la Secretaría de las Mujeres del estado de Guanajuato ha puesto en marcha una estrategia de capacitación y sensibilización que, durante 2026, ha logrado llegar a 1,279 personas. A través de los talleres “Corresponsabilidad Compartida” y “¿Y la igualdad para cuándo?”, la dependencia ha trabajado con infancias, adolescencias y servidores públicos en municipios como Tarandacuao, San Miguel de Allende, Tarimoro, Cortazar, Guanajuato capital, Ocampo, León y Celaya, con el objetivo de cuestionar los roles tradicionales de género y construir relaciones más justas en el ámbito familiar y comunitario.
La titular de la Secretaría de las Mujeres, Itzel Balderas, enfatizó que la igualdad real comienza en el hogar y que los hombres deben asumir la corresponsabilidad en la crianza y las labores domésticas no como un favor o apoyo, sino como una obligación compartida. “Solamente así podremos derribar las barreras que han limitado el desarrollo de las mujeres y construiremos familias con relaciones más justas y afectivas”, declaró Balderas.
Como parte de esta estrategia, la Secretaría de las Mujeres consolidó un convenio de colaboración con el Sistema DIF Estatal para diseñar y difundir materiales educativos enfocados en la promoción de paternidades presentes, afectivas y responsables. En línea con la Guía de Paternidad Activa para Padres de UNICEF, la institución recuerda que el involucramiento de todos los padres —biológicos, adoptivos, padrastros o padres sociales, vivan o no con sus hijas e hijos— es clave para un desarrollo infantil pleno y saludable.
Ante este reto, la Secretaría de las Mujeres emitió tres recomendaciones esenciales para la acción familiar y comunitaria: redistribuir el cuidado rompiendo estereotipos y asumiendo que las tareas del hogar y la crianza son una responsabilidad compartida de inicio a fin; fomentar la presencia afectiva de los padres en la salud, la educación, el juego y las etapas del crecimiento de sus hijas e hijos; e integrar de manera equitativa a todos los miembros de la familia en el mantenimiento de los espacios comunes, promoviendo el respeto mutuo y la autonomía.
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