El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) dispone de más de 340 equipos de mastografía, 10 Unidades de Detección y Diagnóstico de Cáncer de Mama y unidades móviles para acercar los servicios a poblaciones alejadas, como parte de una estrategia integral para identificar oportunamente la enfermedad, agilizar el diagnóstico y brindar tratamiento especializado a las derechohabientes, informó la institución.

En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, que se conmemora este 19 de octubre, la coordinadora de Programas Médicos en el Segundo Nivel de Atención, doctora Arely Peñaloza Nolasco, señaló que la detección temprana es determinante para mejorar el pronóstico de las pacientes, ya que cuando la enfermedad se identifica en etapa temprana, la supervivencia puede alcanzar hasta 95 por ciento a cinco años. La especialista indicó que el cáncer de mama es la neoplasia maligna más frecuente entre las mujeres mexicanas y representa la principal causa de muerte en este grupo poblacional.

El IMSS desarrolla una estrategia preventiva que contempla la capacitación para la autoexploración mamaria mensual desde los 20 años, la exploración clínica a partir de los 25 años y la mastografía de tamizaje cada dos años para mujeres de 40 a 69 años, incluso cuando no presentan síntomas. Estas acciones se complementan con la evaluación de riesgos mediante la plataforma CHKT en Línea, campañas de sensibilización, búsqueda activa de mujeres candidatas a mastografía y acciones de PREVENIMSS orientadas al cuidado de la salud.

De acuerdo con la doctora Peñaloza Nolasco, uno de los avances del Instituto es el desarrollo de las Clínicas de Mama, así como la incorporación de mastógrafos digitales que permiten obtener imágenes de mayor resolución, visualizar microcalcificaciones y lesiones pequeñas, además de almacenar, transmitir y comparar electrónicamente estudios previos. A ello se suma la disponibilidad de sistemas de biopsia guiada por imagen, tecnología que facilita la localización precisa de lesiones sospechosas, permite realizar procedimientos menos invasivos y contribuye a reducir los tiempos para iniciar el tratamiento.

La coordinadora de Programas Médicos añadió que el IMSS también ha incorporado la estrategia de acto único, fortalecido el Registro Institucional de Cáncer, incrementado y modernizado los equipos de mastografía digital y homologado protocolos de atención oncológica. Cuando una mastografía identifica alguna lesión sospechosa, la paciente es referida a una Clínica de Mama o unidad especializada, donde se realizan estudios complementarios como mastografía diagnóstica y ultrasonido, así como biopsia cuando está indicada. Posteriormente, mediante la confirmación histopatológica y la valoración de un equipo multidisciplinario, se determina el tratamiento más adecuado de acuerdo con la etapa clínica y las características biológicas del tumor.

En materia terapéutica, el IMSS dispone de alternativas que incluyen cirugía conservadora de mama, mastectomía, reconstrucción mamaria, radioterapia, quimioterapia y hormonoterapia. La elección del tratamiento considera factores como el tamaño del tumor, la afectación de ganglios, los receptores hormonales y los biomarcadores tumorales, con el propósito de ofrecer una atención individualizada. La atención no concluye con el tratamiento oncológico, pues el Instituto también proporciona apoyo psicológico, rehabilitación física, seguimiento médico especializado, vigilancia posterior al tratamiento y reconstrucción mamaria cuando está indicada, así como educación para la salud y apoyo para la reintegración social y laboral.

En el marco de esta conmemoración, la doctora Peñaloza Nolasco recomendó mantener un peso saludable, realizar actividad física regularmente, evitar el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol, así como acudir de inmediato a valoración médica ante la presencia de bolitas en mama o axila, cambios en la forma o tamaño de los senos, hundimiento del pezón, secreciones o alteraciones en la piel. Enfatizó que la autoexploración mensual permite a las mujeres reconocer las características habituales de sus mamas e identificar cambios que requieren valoración médica, mientras que la mastografía constituye una herramienta fundamental para detectar la enfermedad antes de que aparezcan síntomas.