INER busca voluntarios para probar tratamiento tópico contra la tos en niños
_ El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) desarrolla una investigación clínica para evaluar la eficacia de un tratamiento tópico nasal diseñado para disminuir la tos asociada a infecciones respiratorias en población pediátrica. El estudio, conocido como protocolo C63-15, es encabezado por el neumólogo pediatra Pablo Cortés Borrego y busca reclutar a 70 pacientes de entre 6 y 12 años.
De acuerdo con el especialista, la investigación surgió ante la necesidad de contar con alternativas terapéuticas eficaces para uno de los síntomas más frecuentes y molestos en la población. A partir de décadas de observación clínica, el equipo identificó que gran parte de los episodios de tos se originan por secreciones provenientes de vías respiratorias superiores, particularmente durante cuadros gripales.
Con base en esa hipótesis, se desarrolló un tratamiento tópico nasal que combina un descongestivo y un medicamento anticolinérgico, con el objetivo de disminuir las secreciones responsables del reflejo de la tos. A diferencia de los tratamientos convencionales administrados vía oral, este abordaje actúa directamente en la nariz y la parte posterior de la garganta, lo que podría favorecer una acción más rápida y focalizada.
El protocolo C63-15 se realiza bajo un modelo de investigación doble ciego, en el que ni el personal médico ni las familias participantes saben si el paciente recibe el medicamento activo o una formulación sin efecto terapéutico, con el propósito de evitar sesgos asociados al efecto placebo.
Hasta el momento, han participado 11 niñas y niños, por lo que el INER hace un llamado a madres y padres de familia para sumarse al estudio. Los criterios de inclusión contemplan pacientes de entre 6 y 12 años con tos asociada a infección respiratoria de menos de tres días de evolución y sin enfermedades respiratorias crónicas que puedan interferir con los resultados.
El seguimiento clínico tiene una duración de siete días e incluye evaluación médica, monitoreo telefónico y registros diarios de la intensidad de la tos por parte de los tutores. Cortés Borrego destacó que los componentes utilizados en la formulación son medicamentos ampliamente conocidos y empleados desde hace años en otras aplicaciones médicas, lo que brinda un perfil de seguridad favorable.
En caso de obtener resultados positivos, el tratamiento podría representar una nueva alternativa terapéutica para el manejo de la tos asociada a infecciones respiratorias, tanto en población pediátrica como en adultos, señaló el especialista.
De acuerdo con el especialista, la investigación surgió ante la necesidad de contar con alternativas terapéuticas eficaces para uno de los síntomas más frecuentes y molestos en la población. A partir de décadas de observación clínica, el equipo identificó que gran parte de los episodios de tos se originan por secreciones provenientes de vías respiratorias superiores, particularmente durante cuadros gripales.
Con base en esa hipótesis, se desarrolló un tratamiento tópico nasal que combina un descongestivo y un medicamento anticolinérgico, con el objetivo de disminuir las secreciones responsables del reflejo de la tos. A diferencia de los tratamientos convencionales administrados vía oral, este abordaje actúa directamente en la nariz y la parte posterior de la garganta, lo que podría favorecer una acción más rápida y focalizada.
El protocolo C63-15 se realiza bajo un modelo de investigación doble ciego, en el que ni el personal médico ni las familias participantes saben si el paciente recibe el medicamento activo o una formulación sin efecto terapéutico, con el propósito de evitar sesgos asociados al efecto placebo.
Hasta el momento, han participado 11 niñas y niños, por lo que el INER hace un llamado a madres y padres de familia para sumarse al estudio. Los criterios de inclusión contemplan pacientes de entre 6 y 12 años con tos asociada a infección respiratoria de menos de tres días de evolución y sin enfermedades respiratorias crónicas que puedan interferir con los resultados.
El seguimiento clínico tiene una duración de siete días e incluye evaluación médica, monitoreo telefónico y registros diarios de la intensidad de la tos por parte de los tutores. Cortés Borrego destacó que los componentes utilizados en la formulación son medicamentos ampliamente conocidos y empleados desde hace años en otras aplicaciones médicas, lo que brinda un perfil de seguridad favorable.
En caso de obtener resultados positivos, el tratamiento podría representar una nueva alternativa terapéutica para el manejo de la tos asociada a infecciones respiratorias, tanto en población pediátrica como en adultos, señaló el especialista.
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