_ Los Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrarán su centenario en Santo Domingo, República Dominicana, del 24 de julio al 8 de agosto. Esta competencia, que abre oficialmente el ciclo olímpico, espera la participación de más de 6 mil atletas de 37 países, quienes disputarán medallas en 40 deportes.
La participación femenina en estos Juegos ha evolucionado notablemente desde su primera edición en Ciudad de México en 1926, donde no hubo mujeres compitiendo a pesar de que el reglamento permitía su inclusión en natación, tenis y voleibol. Con el paso de los años, las deportistas se han convertido en un pilar fundamental. En las ediciones recientes donde México culminó primero, la delegación femenina mexicana tuvo una destacada actuación: en Barranquilla 2018 aportaron 183 medallas (68 oro, 65 plata, 50 bronce) y en San Salvador 2023 sumaron 175 preseas (71 oro, 60 plata, 44 bronce).
A pesar del crecimiento histórico, aún persisten desafíos como lograr mayor visibilidad mediática para las mujeres, igualdad en equipos técnicos y la superación de estereotipos en ciertos deportes. Es necesario combatir el acoso y la discriminación para garantizar competencias e instalaciones seguras que fortalezcan la salud física y mental. El objetivo es consolidar al deporte como un entorno seguro, saludable y libre de violencia para mujeres y niñas.
Este impulso hacia la equidad se refleja también a nivel olímpico global. En los recientes Juegos Olímpicos París 2024 se logró paridad histórica: por primera vez hubo igual cantidad de plazas para mujeres y hombres (50%-50%), con aproximadamente 10 mil 500 atletas totales. De los 32 deportes, 28 registraron igual número de atletas masculinos y femeninos. El Comité Olímpico Internacional (COI) ha implementado que nuevas incorporaciones incluyan al menos un evento masculino y uno femenino. Además, busca equidad administrativa; actualmente el 43% de sus miembros y el 47% de su Junta Ejecutiva son mujeres.