Las pirámides egipcias fueron construidas a prueba de terremotos
_ Un estudio reciente publicado en Scientific Reports el 21 de mayo de 2026 ha revelado que la Gran Pirámide de Guiza, construida hace aproximadamente 4,600 años, posee un diseño estructural que le confiere una notable resistencia a los terremotos. La investigación, liderada por Mohamed ElGabry, geofísico del Instituto Nacional de Investigación de Astronomía y Geofísica de Egipto, utilizó el método sísmico HVSR para medir vibraciones en 37 puntos dentro y alrededor de la pirámide.
Los resultados mostraron que la estructura vibra naturalmente a una frecuencia de 2.3 hercios, mientras que el suelo circundante lo hace a aproximadamente 0.6 hercios. Esta diferencia significativa impide que la pirámide y el suelo entren en resonancia durante un sismo, evitando así la amplificación de las vibraciones y reduciendo el riesgo de daños estructurales. Este hallazgo explica por qué la pirámide ha permanecido en pie durante milenios a pesar de su exposición a eventos sísmicos.
Además de su forma piramidal y bajo centro de gravedad, otros factores contribuyen a su resistencia sísmica. La construcción uniforme, compuesta por aproximadamente 2.3 millones de bloques de piedra, se comporta como una unidad sólida que disipa eficazmente la energía sísmica. Las numerosas juntas entre los bloques actúan como amortiguadores naturales, mientras que la cimentación sobre una base de caliza bien cementada proporciona un sustrato rígido y estable.
Históricamente, la Gran Pirámide ha soportado terremotos significativos, como el de 1847 en la región de Fayún, con una magnitud de 6.8, y el de 1992 en El Cairo, de 5.9. A pesar de estos eventos, la estructura principal ha permanecido intacta, aunque algunas piedras de revestimiento exterior se desprendieron. Esto subraya el avanzado conocimiento de ingeniería de los antiguos egipcios, quienes diseñaron estructuras capaces de resistir desastres naturales durante milenios.
La relevancia de estos hallazgos radica en la posibilidad de aplicar principios similares en la construcción moderna, especialmente en regiones propensas a terremotos. Comprender cómo las técnicas de construcción antiguas pueden informar y mejorar las prácticas actuales es fundamental para desarrollar edificaciones más seguras y duraderas. Este estudio destaca la importancia de considerar la resonancia y la distribución de masas en el diseño arquitectónico contemporáneo.
Los resultados mostraron que la estructura vibra naturalmente a una frecuencia de 2.3 hercios, mientras que el suelo circundante lo hace a aproximadamente 0.6 hercios. Esta diferencia significativa impide que la pirámide y el suelo entren en resonancia durante un sismo, evitando así la amplificación de las vibraciones y reduciendo el riesgo de daños estructurales. Este hallazgo explica por qué la pirámide ha permanecido en pie durante milenios a pesar de su exposición a eventos sísmicos.
Además de su forma piramidal y bajo centro de gravedad, otros factores contribuyen a su resistencia sísmica. La construcción uniforme, compuesta por aproximadamente 2.3 millones de bloques de piedra, se comporta como una unidad sólida que disipa eficazmente la energía sísmica. Las numerosas juntas entre los bloques actúan como amortiguadores naturales, mientras que la cimentación sobre una base de caliza bien cementada proporciona un sustrato rígido y estable.
Históricamente, la Gran Pirámide ha soportado terremotos significativos, como el de 1847 en la región de Fayún, con una magnitud de 6.8, y el de 1992 en El Cairo, de 5.9. A pesar de estos eventos, la estructura principal ha permanecido intacta, aunque algunas piedras de revestimiento exterior se desprendieron. Esto subraya el avanzado conocimiento de ingeniería de los antiguos egipcios, quienes diseñaron estructuras capaces de resistir desastres naturales durante milenios.
La relevancia de estos hallazgos radica en la posibilidad de aplicar principios similares en la construcción moderna, especialmente en regiones propensas a terremotos. Comprender cómo las técnicas de construcción antiguas pueden informar y mejorar las prácticas actuales es fundamental para desarrollar edificaciones más seguras y duraderas. Este estudio destaca la importancia de considerar la resonancia y la distribución de masas en el diseño arquitectónico contemporáneo.
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