Maestro recorre 4 horas a caballo para dar clases en la sierra de Guanajuato
_ Atarjea, Gto. 02 de junio del 2026.- Gracias a la vocación y compromiso del maestro Francisco Alexei Navarro Juárez, la educación cobra vida en la primaria unitaria 5 de Mayo, ubicada en la bella comunidad El Banco, Atarjea, una de las más alejadas y de difícil acceso en el estado, la cual se encuentra enclavada en la Sierra Gorda Guanajuatense, donde brinda el servicio educativo a 14 niñas y niños.
Originario de Pénjamo, y recién egresado de la Escuela Normal Oficial de León, decidió tomar el reto de iniciar su trayectoria docente en dicha comunidad, donde ha permanecido dos ciclos escolares, “las fotos del lugar mostraban algo diferente a la urbanidad que conocía, y parecía buena idea comenzar mi experiencia frente a grupo con algo diferente a lo que viví como normalista. El vivir aquí me ha permitido ver cielos estrellados, respirar sin contaminación, animales que solo había visto en zoológicos y conectar con la naturaleza”.
Llegar a su escuela implica toda una travesía. Después de viajar poco más de 4 horas en vehículo para llegar a la cabecera municipal de Atarjea, emprende un ascenso a caballo de casi 5 km hasta la comunidad, en medio de la zona boscosa. El trayecto, generalmente cubierto por neblina, se convierte en una experiencia única: un camino que exige esfuerzo físico, pero que también regala paisajes imponentes y la sensación de estar inmerso en un entorno natural que fortalece el espíritu y la vocación docente.
“Me debo trasladar desde un día antes a la comunidad para estar en tiempo y forma con las y los estudiantes, físicamente es demandante ya que en la ciudad no acostumbraba a caminar, y terminar haciendo senderismo para trabajar fue algo muy increíble, pero algunos alumnos se llevan el mérito al tener que realizarlo diario para tomar sus clases”.
Al adquirir un caballo como medio de transporte, convirtió el trayecto en una aventura extra, ya que nunca había montado. Sin embargo, disfruta de las maravillosas vistas que ofrece el camino hacia la sierra gorda.
El maestro Alexei recuerda su primer día de clases con nervios, pero con el apoyo de compañeros y el respaldo de la supervisora escolar de la zona 541 Ana Laura Hernández Valencia, quien lo presentó ante los miembros de la comunidad y lo guio en su primer ascenso a El Banco, “las y los alumnos se mostraron interesados al tener un nuevo maestro; recuerdo que nos presentamos y ese día ellos fueron mis maestros, al explicarme algunas funcionalidades de la comunidad”.
Con 14 estudiantes, el maestro asumió el desafío de ser unitario, atendiendo los seis grados de primaria al mismo tiempo, lo que le permite desarrollar estrategias pedagógicas adaptadas, “promuevo el trabajo de tutorados con el grado superior, para mejorar el trabajo en equipo y favorecer la convivencia, siempre me ha gustado ser practico en los trabajos, así que normalmente realizamos proyectos que beneficien a la comunidad y estén contextualizados. Usando las actividades cotidianas buscamos proyectos que se vinculen con su realidad”.
En este sentido, una de sus experiencias más significativas fue una cabalgata conmemorativa de la Revolución Mexicana, organizada junto a los otros niveles educativos de la comunidad; preescolar y telesecundaria, “fue gratificante ver a las y los alumnos caracterizados, y la convivencia final, me demostró que con unión y creatividad se pueden organizar actividades espectaculares en beneficio de los alumnos”.
El maestro destacó que las madres de familia han sido un pilar fundamental en el desarrollo académico de los estudiantes, al ser conscientes de la importancia de la educación, “siempre están dispuestas a mantener comunicación para favorecer el aprendizaje de sus hijas e hijos”.
Para el maestro Alexei trabajar en El Banco conlleva la dificultad de la distancia con su familia, así como el largo trayecto para llegar a la escuela. Aun así, su compromiso con la comunidad lo mantiene firme y sueña con ver a las y los estudiantes convertidos en agentes de cambio, aportando ideas y conocimientos para el desarrollo de la localidad. Aspira a que El Banco sea reconocido no por el difícil acceso, sino por su riqueza natural y humana, donde se forman niñas y niños con grandes sueños.
Al preguntarle cómo se visualiza en 5 años, mencionó que, “me veo como un maestro que ha logrado consolidar un estilo propio: práctico en la enseñanza de las necesidades de los alumnos, pero con esa chispa que convierte cada clase en una experiencia memorable. Con alumnos con claridad de identidad y cuidado del entorno donde vivan”.
En su mensaje al magisterio Guanajuatense, dijo que, “en cada rincón de nuestro estado, desde las ciudades hasta las comunidades más apartadas, late la fuerza silenciosa de quienes enseñan. Ser maestro en Guanajuato es sembrar esperanza en tierra firme, es convertir pizarras en ventanas al mundo. Que nunca falte la certeza de que su labor es semilla de futuro, y que cada letra enseñada, cada gesto de cuidado, cada historia compartida, es un acto de resistencia y amor”.
La Secretaría de Educación de Guanajuato se enorgullece por contar con maestros como Francisco Alexei Navarro Juárez, cuya vocación lo llevó hasta una de las comunidades más alejadas y de difícil acceso del estado, donde siembra conocimiento y esperanza. Su entrega fortalece al sistema educativo y abre caminos hacia un futuro más justo y equitativo.
Originario de Pénjamo, y recién egresado de la Escuela Normal Oficial de León, decidió tomar el reto de iniciar su trayectoria docente en dicha comunidad, donde ha permanecido dos ciclos escolares, “las fotos del lugar mostraban algo diferente a la urbanidad que conocía, y parecía buena idea comenzar mi experiencia frente a grupo con algo diferente a lo que viví como normalista. El vivir aquí me ha permitido ver cielos estrellados, respirar sin contaminación, animales que solo había visto en zoológicos y conectar con la naturaleza”.
Llegar a su escuela implica toda una travesía. Después de viajar poco más de 4 horas en vehículo para llegar a la cabecera municipal de Atarjea, emprende un ascenso a caballo de casi 5 km hasta la comunidad, en medio de la zona boscosa. El trayecto, generalmente cubierto por neblina, se convierte en una experiencia única: un camino que exige esfuerzo físico, pero que también regala paisajes imponentes y la sensación de estar inmerso en un entorno natural que fortalece el espíritu y la vocación docente.
“Me debo trasladar desde un día antes a la comunidad para estar en tiempo y forma con las y los estudiantes, físicamente es demandante ya que en la ciudad no acostumbraba a caminar, y terminar haciendo senderismo para trabajar fue algo muy increíble, pero algunos alumnos se llevan el mérito al tener que realizarlo diario para tomar sus clases”.
Al adquirir un caballo como medio de transporte, convirtió el trayecto en una aventura extra, ya que nunca había montado. Sin embargo, disfruta de las maravillosas vistas que ofrece el camino hacia la sierra gorda.
El maestro Alexei recuerda su primer día de clases con nervios, pero con el apoyo de compañeros y el respaldo de la supervisora escolar de la zona 541 Ana Laura Hernández Valencia, quien lo presentó ante los miembros de la comunidad y lo guio en su primer ascenso a El Banco, “las y los alumnos se mostraron interesados al tener un nuevo maestro; recuerdo que nos presentamos y ese día ellos fueron mis maestros, al explicarme algunas funcionalidades de la comunidad”.
Con 14 estudiantes, el maestro asumió el desafío de ser unitario, atendiendo los seis grados de primaria al mismo tiempo, lo que le permite desarrollar estrategias pedagógicas adaptadas, “promuevo el trabajo de tutorados con el grado superior, para mejorar el trabajo en equipo y favorecer la convivencia, siempre me ha gustado ser practico en los trabajos, así que normalmente realizamos proyectos que beneficien a la comunidad y estén contextualizados. Usando las actividades cotidianas buscamos proyectos que se vinculen con su realidad”.
En este sentido, una de sus experiencias más significativas fue una cabalgata conmemorativa de la Revolución Mexicana, organizada junto a los otros niveles educativos de la comunidad; preescolar y telesecundaria, “fue gratificante ver a las y los alumnos caracterizados, y la convivencia final, me demostró que con unión y creatividad se pueden organizar actividades espectaculares en beneficio de los alumnos”.
El maestro destacó que las madres de familia han sido un pilar fundamental en el desarrollo académico de los estudiantes, al ser conscientes de la importancia de la educación, “siempre están dispuestas a mantener comunicación para favorecer el aprendizaje de sus hijas e hijos”.
Para el maestro Alexei trabajar en El Banco conlleva la dificultad de la distancia con su familia, así como el largo trayecto para llegar a la escuela. Aun así, su compromiso con la comunidad lo mantiene firme y sueña con ver a las y los estudiantes convertidos en agentes de cambio, aportando ideas y conocimientos para el desarrollo de la localidad. Aspira a que El Banco sea reconocido no por el difícil acceso, sino por su riqueza natural y humana, donde se forman niñas y niños con grandes sueños.
Al preguntarle cómo se visualiza en 5 años, mencionó que, “me veo como un maestro que ha logrado consolidar un estilo propio: práctico en la enseñanza de las necesidades de los alumnos, pero con esa chispa que convierte cada clase en una experiencia memorable. Con alumnos con claridad de identidad y cuidado del entorno donde vivan”.
En su mensaje al magisterio Guanajuatense, dijo que, “en cada rincón de nuestro estado, desde las ciudades hasta las comunidades más apartadas, late la fuerza silenciosa de quienes enseñan. Ser maestro en Guanajuato es sembrar esperanza en tierra firme, es convertir pizarras en ventanas al mundo. Que nunca falte la certeza de que su labor es semilla de futuro, y que cada letra enseñada, cada gesto de cuidado, cada historia compartida, es un acto de resistencia y amor”.
La Secretaría de Educación de Guanajuato se enorgullece por contar con maestros como Francisco Alexei Navarro Juárez, cuya vocación lo llevó hasta una de las comunidades más alejadas y de difícil acceso del estado, donde siembra conocimiento y esperanza. Su entrega fortalece al sistema educativo y abre caminos hacia un futuro más justo y equitativo.
Sigue la conversación en Facebook y revisa más actualizaciones de esta nota.