María Liliana Ruiz: vocación y acompañamiento docente en preescolar en la Región I
_ En cada aula, en cada colectivo docente y en cada proceso de acompañamiento hay historias que dan sentido a la educación, y una de ellas es la de María Liliana Ruiz. Su trayectoria, construida con vocación, compromiso y la convicción de que enseñar también es aprender junto a otros, ha dejado huella en la educación preescolar de la Región I. Actualmente se desempeña como Asesora Técnico Pedagógica (ATP) de la Zona 52 de preescolar, espacio desde el que impulsa la mejora continua y el trabajo colaborativo entre docentes, fortaleciendo aprendizajes y generando un impacto directo en niñas y niños.
María Liliana Ruiz es egresada de la Benemérita y Centenaria Escuela Normal Oficial de Guanajuato (BECENOG) e inició su camino en la Secretaría de Educación de Guanajuato en la comunidad de Las Cañas, en San Miguel de Allende. Desde sus primeros años frente a grupo encontró en el trabajo con niñas y niños no solo una profesión, sino una forma de transformar realidades a través del aprendizaje. Su paso por el Jardín de Niños “México Creo en Ti”, centro escolar de San Miguel de Allende, fue una etapa clave para consolidar una práctica docente centrada en el respeto, la cercanía y el acompañamiento integral de sus estudiantes. “El trabajo con mis niños me permitió crecer como profesionista y sentirme plena con mi carrera”, comparte.
Con el tiempo y con la motivación de seguir aportando, asumió el reto de ser ATP en la Zona 52 de preescolar. Desde esta función ha ampliado su impacto al acompañar a educadoras y educadores en sus procesos de mejora, impulsando el análisis reflexivo de la práctica, el trabajo colaborativo y la construcción de comunidades de aprendizaje. Su labor ha contribuido a que más docentes cuenten con herramientas para enriquecer su práctica, generando ambientes de aprendizaje más inclusivos, respetuosos y significativos para las niñas y los niños. Así, su impacto trasciende el aula y se multiplica en cada espacio educativo donde el acompañamiento se convierte en mejora.
A lo largo de su trayectoria, Lili Ruiz ha obtenido reconocimientos que dan cuenta de su compromiso. Entre sus logros destacan el reconocimiento “Docentes que inspiran” en 2023, su participación en la organización de actividades educativas de alcance regional, como eventos culturales que fortalecen en las niñas y los niños habilidades de comunicación, lenguaje y convivencia social, así como su intervención como ponente en el Congreso de Evaluación en Tlaxcala en 2025, donde compartió su experiencia y visión educativa. Estos hitos reflejan un liderazgo que no solo se limita al aula, sino que se extiende a la formación docente y al fortalecimiento de la comunidad educativa.
Para ella, este trabajo no se construye en solitario. Reconoce en su familia el motor que impulsa su vocación, y en sus compañeros y compañeras educadoras, autoridades educativas y equipos de trabajo, el respaldo que ha hecho posible cada paso en su trayectoria. “Ser ATP significa contribuir a que cada niña y cada niño tenga oportunidades de aprendizaje significativas. Es acompañar, escuchar y construir en colectivo”, afirma, convencida de que el cambio educativo se logra desde la cercanía y el compromiso compartido.
Historias como la de la educadora Lili Ruiz reflejan el verdadero sentido de la educación: el compromiso cotidiano de quienes, con vocación y entrega, transforman realidades desde el aula y el acompañamiento docente, dejando huella en cada niña y cada niño. En la Secretaría de Educación de Guanajuato, estos liderazgos inspiran y dan rumbo a la mejora continua, fortaleciendo comunidades educativas que aprenden, colaboran y avanzan juntas hacia una educación con mayor calidad, equidad y sentido humano. Su testimonio y parte de su trayectoria pueden conocerse a través del siguiente enlace: https://www.facebook.com/reel/2034296710592503
María Liliana Ruiz es egresada de la Benemérita y Centenaria Escuela Normal Oficial de Guanajuato (BECENOG) e inició su camino en la Secretaría de Educación de Guanajuato en la comunidad de Las Cañas, en San Miguel de Allende. Desde sus primeros años frente a grupo encontró en el trabajo con niñas y niños no solo una profesión, sino una forma de transformar realidades a través del aprendizaje. Su paso por el Jardín de Niños “México Creo en Ti”, centro escolar de San Miguel de Allende, fue una etapa clave para consolidar una práctica docente centrada en el respeto, la cercanía y el acompañamiento integral de sus estudiantes. “El trabajo con mis niños me permitió crecer como profesionista y sentirme plena con mi carrera”, comparte.
Con el tiempo y con la motivación de seguir aportando, asumió el reto de ser ATP en la Zona 52 de preescolar. Desde esta función ha ampliado su impacto al acompañar a educadoras y educadores en sus procesos de mejora, impulsando el análisis reflexivo de la práctica, el trabajo colaborativo y la construcción de comunidades de aprendizaje. Su labor ha contribuido a que más docentes cuenten con herramientas para enriquecer su práctica, generando ambientes de aprendizaje más inclusivos, respetuosos y significativos para las niñas y los niños. Así, su impacto trasciende el aula y se multiplica en cada espacio educativo donde el acompañamiento se convierte en mejora.
A lo largo de su trayectoria, Lili Ruiz ha obtenido reconocimientos que dan cuenta de su compromiso. Entre sus logros destacan el reconocimiento “Docentes que inspiran” en 2023, su participación en la organización de actividades educativas de alcance regional, como eventos culturales que fortalecen en las niñas y los niños habilidades de comunicación, lenguaje y convivencia social, así como su intervención como ponente en el Congreso de Evaluación en Tlaxcala en 2025, donde compartió su experiencia y visión educativa. Estos hitos reflejan un liderazgo que no solo se limita al aula, sino que se extiende a la formación docente y al fortalecimiento de la comunidad educativa.
Para ella, este trabajo no se construye en solitario. Reconoce en su familia el motor que impulsa su vocación, y en sus compañeros y compañeras educadoras, autoridades educativas y equipos de trabajo, el respaldo que ha hecho posible cada paso en su trayectoria. “Ser ATP significa contribuir a que cada niña y cada niño tenga oportunidades de aprendizaje significativas. Es acompañar, escuchar y construir en colectivo”, afirma, convencida de que el cambio educativo se logra desde la cercanía y el compromiso compartido.
Historias como la de la educadora Lili Ruiz reflejan el verdadero sentido de la educación: el compromiso cotidiano de quienes, con vocación y entrega, transforman realidades desde el aula y el acompañamiento docente, dejando huella en cada niña y cada niño. En la Secretaría de Educación de Guanajuato, estos liderazgos inspiran y dan rumbo a la mejora continua, fortaleciendo comunidades educativas que aprenden, colaboran y avanzan juntas hacia una educación con mayor calidad, equidad y sentido humano. Su testimonio y parte de su trayectoria pueden conocerse a través del siguiente enlace: https://www.facebook.com/reel/2034296710592503
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