_ Un grupo de 23 naciones ha condenado enérgicamente el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, calificando esta acción como una amenaza directa para el comercio energético mundial y la seguridad internacional.
En un comunicado conjunto, países como Reino Unido, Francia, Alemania, Japón y Canadá señalaron que están preparados para actuar con el fin de garantizar la navegación segura en este paso estratégico, crucial para el transporte global de hidrocarburos.
Los gobiernos firmantes denunciaron específicamente los ataques contra buques comerciales no armados y las agresiones a infraestructura civil, incluidas instalaciones petroleras y gaseras. "Condenamos con la mayor firmeza los recientes ataques de Irán (...) y el cierre de facto del estrecho de Ormuz", expresaron en el documento.
La declaración también manifestó una profunda preocupación por la escalada del conflicto e hizo un llamado urgente a detener acciones como la colocación de minas, los ataques con drones y misiles, y el bloqueo del comercio marítimo.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas más vitales para el tránsito mundial de petróleo. Su bloqueo podría impactar directamente en los precios internacionales de la energía. Los países advirtieron que estas acciones interrumpen las cadenas globales de suministro energético, afectan a economías en todo el mundo y golpean especialmente a las poblaciones más vulnerables. "Los efectos serán sentidos en todo el mundo", subrayaron.
El grupo recordó que la libertad de navegación es un principio fundamental del derecho internacional, respaldado por acuerdos como la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar. En ese sentido, instaron a Irán a cumplir con las resoluciones internacionales, detener inmediatamente el bloqueo del estrecho y cesar todos los ataques contra infraestructura civil.
Ante el impacto potencial en los mercados energéticos globales, las naciones firmantes anunciaron una serie de medidas para contener la crisis. Entre estas acciones se incluye el apoyo a la liberación estratégica de reservas petroleras, la coordinación con países productores para aumentar la oferta mundial y brindar asistencia a las naciones más afectadas por esta situación.
Asimismo, reiteraron su disposición a participar en operativos destinados a garantizar un tránsito seguro por esta zona crítica. Este pronunciamiento conjunto refleja un aumento significativo en la presión internacional frente a la escalada del conflicto en Medio Oriente y ante los riesgos que supone para el comercio global.