México y Alemania cierran proyecto TranSIT con avances en digitalización, género y descarbonización del transporte
_ Ciudad de México, a 10 de agosto de 2026.- Tras cuatro años de cooperación bilateral con el Gobierno de Alemania, México ha fortalecido las bases para un transporte público inteligente, incluyente y sostenible. Así lo dieron a conocer la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y la Cooperación Técnica Alemana (GIZ) durante el SUMMIT MOVITRANS “Fortaleciendo la competitividad del transporte en México”, donde se presentaron los principales resultados del proyecto “Transición hacia un Sistema Integrado e Inteligente de Transporte Público en México” (TranSIT).
El proyecto TranSIT se implementó de septiembre de 2022 a agosto de 2026 en cinco entidades del país: Estado de México, Oaxaca, Guanajuato, Yucatán y Puebla. Durante el evento, las autoridades destacaron que la iniciativa permitió el desarrollo de instrumentos técnicos y metodológicos para fortalecer la planeación del transporte público, la generación de capacidades en autoridades nacionales y estatales, el acompañamiento a proyectos demostrativos y la construcción de redes de intercambio entre instituciones responsables de la movilidad.
Uno de los ejes centrales fue la digitalización. El proyecto impulsó herramientas y metodologías que fortalecen el uso estratégico de los datos para mejorar la planeación, operación y gestión del transporte público. Como resultado, se logró digitalizar más de 850 rutas en cinco ciudades del Estado de México y Oaxaca, sentando las bases para que más ciudades incorporen estándares abiertos e información de calidad en la toma de decisiones. En este rubro, el diplomado en digitalización del transporte público registró 1,700 inscripciones, con la participación de 30 entidades federativas.
En el ámbito de la movilidad segura e incluyente, TranSIT contribuyó al desarrollo de estrategias para incorporar la perspectiva de género y la inclusión en la planeación y operación de los sistemas de transporte. Estas acciones buscan promover entornos más seguros para las personas usuarias y fortalecer el liderazgo de las mujeres dentro del sector. Como parte de los logros, se capacitó a 160 personas operadoras para prevenir y atender el acoso sexual en el transporte público, protocolo del cual se beneficiaron 135,000 personas usuarias en el Estado de México. Además, a través del programa Mujeres Moviendo Oaxaca, se incorporaron 19 mujeres al sector del transporte público en esa entidad.
Otro de los avances relevantes fue el impulso a la descarbonización del transporte público. El proyecto apoyó acciones para avanzar hacia este objetivo, fortaleciendo capacidades institucionales, promoviendo la conducción eficiente, impulsando procesos de electrificación y acompañando el diseño de soluciones orientadas a reducir emisiones y mejorar la calidad del servicio.
A lo largo de su implementación, TranSIT también fortaleció el intercambio de experiencias entre entidades federativas, facilitando que los aprendizajes generados en un territorio pudieran replicarse y adaptarse en otros contextos del país. Con ello, se busca que las herramientas y metodologías desarrolladas tengan un impacto duradero y escalable.
El trabajo coordinado entre la Sedatu y la GIZ permitió que México avanzara en la construcción de un sistema de transporte público más moderno y equitativo. La cooperación alemana fue clave para transferir conocimientos técnicos y metodológicos que hoy quedan instalados en las autoridades nacionales y estatales.
Los resultados presentados en el SUMMIT MOVITRANS refuerzan la importancia de la colaboración internacional para enfrentar los retos de la movilidad en México. La digitalización de rutas, la formación de capacidades y la incorporación de la perspectiva de género son pasos concretos hacia un transporte público que responda a las necesidades de todas las personas.
Con el cierre de esta etapa del proyecto TranSIT, las instituciones participantes coincidieron en que los avances logrados sientan las bases para dar continuidad a las políticas de movilidad sostenible en el país. La experiencia acumulada en los estados de México, Oaxaca, Guanajuato, Yucatán y Puebla podrá servir como referencia para futuras iniciativas en otras regiones.
La descarbonización del sector transporte sigue siendo una asignatura pendiente a nivel global, pero los esfuerzos realizados por México y Alemania demuestran que es posible avanzar con acciones concretas. La conducción eficiente, la electrificación y el diseño de soluciones de reducción de emisiones son algunos de los caminos que ya se están transitando en el país.
De esta manera, el proyecto TranSIT no solo deja resultados cuantitativos, como las más de 850 rutas digitalizadas o las 1,700 inscripciones en el diplomado de digitalización, sino también cualitativos, como la generación de una red de especialistas y tomadores de decisiones comprometidos con la movilidad del futuro.
El éxito de esta cooperación bilateral abre la puerta para que nuevas fases de colaboración continúen fortaleciendo el transporte público en México, siempre con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas usuarias y avanzar hacia un desarrollo urbano más justo y sostenible.
El proyecto TranSIT se implementó de septiembre de 2022 a agosto de 2026 en cinco entidades del país: Estado de México, Oaxaca, Guanajuato, Yucatán y Puebla. Durante el evento, las autoridades destacaron que la iniciativa permitió el desarrollo de instrumentos técnicos y metodológicos para fortalecer la planeación del transporte público, la generación de capacidades en autoridades nacionales y estatales, el acompañamiento a proyectos demostrativos y la construcción de redes de intercambio entre instituciones responsables de la movilidad.
Uno de los ejes centrales fue la digitalización. El proyecto impulsó herramientas y metodologías que fortalecen el uso estratégico de los datos para mejorar la planeación, operación y gestión del transporte público. Como resultado, se logró digitalizar más de 850 rutas en cinco ciudades del Estado de México y Oaxaca, sentando las bases para que más ciudades incorporen estándares abiertos e información de calidad en la toma de decisiones. En este rubro, el diplomado en digitalización del transporte público registró 1,700 inscripciones, con la participación de 30 entidades federativas.
En el ámbito de la movilidad segura e incluyente, TranSIT contribuyó al desarrollo de estrategias para incorporar la perspectiva de género y la inclusión en la planeación y operación de los sistemas de transporte. Estas acciones buscan promover entornos más seguros para las personas usuarias y fortalecer el liderazgo de las mujeres dentro del sector. Como parte de los logros, se capacitó a 160 personas operadoras para prevenir y atender el acoso sexual en el transporte público, protocolo del cual se beneficiaron 135,000 personas usuarias en el Estado de México. Además, a través del programa Mujeres Moviendo Oaxaca, se incorporaron 19 mujeres al sector del transporte público en esa entidad.
Otro de los avances relevantes fue el impulso a la descarbonización del transporte público. El proyecto apoyó acciones para avanzar hacia este objetivo, fortaleciendo capacidades institucionales, promoviendo la conducción eficiente, impulsando procesos de electrificación y acompañando el diseño de soluciones orientadas a reducir emisiones y mejorar la calidad del servicio.
A lo largo de su implementación, TranSIT también fortaleció el intercambio de experiencias entre entidades federativas, facilitando que los aprendizajes generados en un territorio pudieran replicarse y adaptarse en otros contextos del país. Con ello, se busca que las herramientas y metodologías desarrolladas tengan un impacto duradero y escalable.
El trabajo coordinado entre la Sedatu y la GIZ permitió que México avanzara en la construcción de un sistema de transporte público más moderno y equitativo. La cooperación alemana fue clave para transferir conocimientos técnicos y metodológicos que hoy quedan instalados en las autoridades nacionales y estatales.
Los resultados presentados en el SUMMIT MOVITRANS refuerzan la importancia de la colaboración internacional para enfrentar los retos de la movilidad en México. La digitalización de rutas, la formación de capacidades y la incorporación de la perspectiva de género son pasos concretos hacia un transporte público que responda a las necesidades de todas las personas.
Con el cierre de esta etapa del proyecto TranSIT, las instituciones participantes coincidieron en que los avances logrados sientan las bases para dar continuidad a las políticas de movilidad sostenible en el país. La experiencia acumulada en los estados de México, Oaxaca, Guanajuato, Yucatán y Puebla podrá servir como referencia para futuras iniciativas en otras regiones.
La descarbonización del sector transporte sigue siendo una asignatura pendiente a nivel global, pero los esfuerzos realizados por México y Alemania demuestran que es posible avanzar con acciones concretas. La conducción eficiente, la electrificación y el diseño de soluciones de reducción de emisiones son algunos de los caminos que ya se están transitando en el país.
De esta manera, el proyecto TranSIT no solo deja resultados cuantitativos, como las más de 850 rutas digitalizadas o las 1,700 inscripciones en el diplomado de digitalización, sino también cualitativos, como la generación de una red de especialistas y tomadores de decisiones comprometidos con la movilidad del futuro.
El éxito de esta cooperación bilateral abre la puerta para que nuevas fases de colaboración continúen fortaleciendo el transporte público en México, siempre con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas usuarias y avanzar hacia un desarrollo urbano más justo y sostenible.
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