México y Costa Rica acuerdan profundizar comercio e inversión ante incertidumbre global
_ El subsecretario de Comercio Exterior de México, Luis Rosendo Gutiérrez Romano, y la viceministra de Comercio Exterior de Costa Rica, Arianna Arce Camacho, sostuvieron una reunión de trabajo en las instalaciones de la Secretaría de Economía, en la Ciudad de México. Durante el encuentro, ambos funcionarios abordaron el estado de las relaciones bilaterales en materia de comercio e inversión y convinieron en identificar y concretar trabajos dirigidos a fortalecerlas y profundizarlas. La visita se da en un momento que ambas autoridades calificaron como oportuno para impulsar el diálogo entre los dos países, en un contexto internacional caracterizado por una mayor incertidumbre y fragmentación del comercio.
En ese marco, el subsecretario Gutiérrez Romano destacó que México y América Latina tienen la oportunidad de fortalecer su competitividad y su integración regional para atraer inversión y aprovechar la relocalización de cadenas de valor. Subrayó que ese fenómeno, conocido también como nearshoring, representa una ventana de oportunidad para la región si se logran consolidar esquemas de cooperación y complementariedad productiva. Por su parte, la viceministra Arce Camacho resaltó la importancia de identificar e impulsar oportunidades de mayor diversificación como una vía para mitigar los crecientes riesgos que presenta el entorno internacional. Ambas posturas reflejan una visión compartida sobre la necesidad de adaptarse a un escenario global más complejo, en el que las cadenas de suministro se reconfiguran y los bloques económicos buscan nuevos equilibrios.
Los dos países rigen su intercambio bilateral bajo el Tratado de Libre Comercio México-Centroamérica, instrumento que ha sido la base de las relaciones comerciales entre ambas naciones. Al respecto, México confirmó su compromiso de completar próximamente la puesta en vigor del Anexo sobre contratación pública, un tema que resulta relevante para ampliar los alcances del acuerdo y generar nuevas oportunidades para los proveedores de bienes y servicios. Asimismo, ambos gobiernos reconocieron que la eventual incorporación de Costa Rica a importantes bloques de integración regional ofrece valiosas posibilidades para estrechar sus lazos comerciales y de inversión. Esa perspectiva abriría nuevos canales de cooperación y podría facilitar el acceso a mercados más amplios, con beneficios potenciales para las economías de ambos países y para el conjunto de la región latinoamericana.
En términos cuantitativos, el comercio bilateral entre Costa Rica y México alcanzó en 2025 un monto de 3,588 millones de dólares. Las autoridades coincidieron en que esa cifra aún ofrece un amplio margen para profundizar y diversificar las relaciones económicas. Aprovechar ese potencial implica, entre otras acciones, impulsar la complementariedad productiva, promover la inversión en sectores estratégicos y facilitar el intercambio de bienes y servicios con mayor valor agregado. La reconfiguración de las cadenas globales de valor, sumada a un esfuerzo por avanzar hacia una integración regional más sólida, puede ser un factor clave para traducir esa posibilidad en beneficios concretos para las empresas y los ciudadanos de ambas naciones.
Al término del encuentro, los funcionarios reafirmaron el compromiso de sus gobiernos de continuar fortaleciendo los vínculos comerciales y de inversión entre México y Costa Rica, con el fin de contribuir al desarrollo económico de ambas naciones y de la región latinoamericana en su conjunto. La reunión concluyó con la intención de dar seguimiento puntual a los acuerdos alcanzados y de mantener una comunicación constante para materializar los proyectos que se deriven de esta agenda bilateral. Así, México y Costa Rica buscan no solo consolidar su relación comercial, sino también convertirla en un pilar de estabilidad y crecimiento frente a los retos del comercio internacional actual.
En ese marco, el subsecretario Gutiérrez Romano destacó que México y América Latina tienen la oportunidad de fortalecer su competitividad y su integración regional para atraer inversión y aprovechar la relocalización de cadenas de valor. Subrayó que ese fenómeno, conocido también como nearshoring, representa una ventana de oportunidad para la región si se logran consolidar esquemas de cooperación y complementariedad productiva. Por su parte, la viceministra Arce Camacho resaltó la importancia de identificar e impulsar oportunidades de mayor diversificación como una vía para mitigar los crecientes riesgos que presenta el entorno internacional. Ambas posturas reflejan una visión compartida sobre la necesidad de adaptarse a un escenario global más complejo, en el que las cadenas de suministro se reconfiguran y los bloques económicos buscan nuevos equilibrios.
Los dos países rigen su intercambio bilateral bajo el Tratado de Libre Comercio México-Centroamérica, instrumento que ha sido la base de las relaciones comerciales entre ambas naciones. Al respecto, México confirmó su compromiso de completar próximamente la puesta en vigor del Anexo sobre contratación pública, un tema que resulta relevante para ampliar los alcances del acuerdo y generar nuevas oportunidades para los proveedores de bienes y servicios. Asimismo, ambos gobiernos reconocieron que la eventual incorporación de Costa Rica a importantes bloques de integración regional ofrece valiosas posibilidades para estrechar sus lazos comerciales y de inversión. Esa perspectiva abriría nuevos canales de cooperación y podría facilitar el acceso a mercados más amplios, con beneficios potenciales para las economías de ambos países y para el conjunto de la región latinoamericana.
En términos cuantitativos, el comercio bilateral entre Costa Rica y México alcanzó en 2025 un monto de 3,588 millones de dólares. Las autoridades coincidieron en que esa cifra aún ofrece un amplio margen para profundizar y diversificar las relaciones económicas. Aprovechar ese potencial implica, entre otras acciones, impulsar la complementariedad productiva, promover la inversión en sectores estratégicos y facilitar el intercambio de bienes y servicios con mayor valor agregado. La reconfiguración de las cadenas globales de valor, sumada a un esfuerzo por avanzar hacia una integración regional más sólida, puede ser un factor clave para traducir esa posibilidad en beneficios concretos para las empresas y los ciudadanos de ambas naciones.
Al término del encuentro, los funcionarios reafirmaron el compromiso de sus gobiernos de continuar fortaleciendo los vínculos comerciales y de inversión entre México y Costa Rica, con el fin de contribuir al desarrollo económico de ambas naciones y de la región latinoamericana en su conjunto. La reunión concluyó con la intención de dar seguimiento puntual a los acuerdos alcanzados y de mantener una comunicación constante para materializar los proyectos que se deriven de esta agenda bilateral. Así, México y Costa Rica buscan no solo consolidar su relación comercial, sino también convertirla en un pilar de estabilidad y crecimiento frente a los retos del comercio internacional actual.
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