_ A partir de diciembre de 2025, una reforma a la Ley Federal de Protección al Consumidor establece límites claros para proteger a los usuarios de servicios digitales. La edición de marzo de la Revista del Consumidor destaca que las plataformas están ahora obligadas a garantizar transparencia, consentimiento real y procesos de baja sencillos, los cuales deben presentarse de manera visible y no en 'letras chiquitas'. Esta normativa busca frenar cobros automáticos poco claros, renovaciones silenciosas y condiciones de cancelación ocultas.
Los cargos recurrentes solo pueden realizarse con el consentimiento expreso e informado del consumidor. Además, cuando se realice una renovación automática de un servicio o membresía, la plataforma debe notificar al usuario al menos cinco días naturales antes. Esto otorga la oportunidad de cancelar sin penalización ni cargos adicionales. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) enfatiza que la cancelación debe ser un proceso sencillo y directo, libre de trámites innecesarios, obstáculos técnicos o procedimientos desproporcionados.
Para ayudar a los consumidores a evaluar si realmente necesitan un servicio, la Profeco sugiere reflexionar sobre varios puntos: cuándo fue la última vez que se usó el servicio; si se contrató por una prueba gratuita pero no se volvió a utilizar; si el cargo mensual no refleja un beneficio claro; si el servicio forma parte de la rutina actual; si el costo ha aumentado desproporcionadamente; o si se mantiene la suscripción 'por si acaso'. Si dos o más respuestas son afirmativas, se recomienda considerar la cancelación inmediata.
El proceso para dar de baja una suscripción varía según el canal de contratación. Si el pago es directo al proveedor del servicio, la cancelación debe realizarse desde la cuenta del usuario en el sitio web o aplicación oficial. Si el servicio se contrató a través de un intermediario (como Google Play, App Store o un proveedor de telefonía), se debe acceder a la cuenta del intermediario, localizar las suscripciones activas y confirmar la cancelación desde allí. Es crucial recordar que desinstalar una aplicación no detiene los cobros; se debe seguir el proceso formal. En caso de cobros no autorizados o dificultades para cancelar, Profeco ofrece canales como el Teléfono del Consumidor (55 5568 8722 / 800 468 8722), redes sociales (@AtencionProfeco) y correos electrónicos específicos para orientación y quejas.