Profeco lanza semáforo para identificar redes wifi públicas seguras
_ Viajar hoy en día implica estar conectado. Ya sea para comunicarse con familiares y amistades, buscar direcciones, solicitar transporte o confirmar reservaciones, el acceso a internet es fundamental. Las redes wifi públicas que se encuentran en aeropuertos, hoteles, plazas y establecimientos comerciales se convierten en una opción atractiva, pero su uso requiere precaución. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en la edición 593 de su Revista del Consumidor correspondiente a julio, presentó un sistema de semáforo que ayuda a los usuarios a identificar el nivel de riesgo de cada conexión, con el objetivo de proteger la información personal y bancaria.
El color verde representa las redes más seguras. Según la Profeco, estas son proporcionadas por establecimientos o instituciones confiables y para acceder a ellas es necesario ingresar una contraseña. Son aptas para tareas cotidianas como consultar mapas, usar mensajería instantánea o realizar búsquedas en el navegador. Sin embargo, incluso en estas redes se recomienda no bajar la guardia y seguir las buenas prácticas de navegación, pues ningún sistema es completamente infalible.
El color amarillo enciende las alertas. La Profeco advierte que estas conexiones se deben utilizar con precaución, ya que se desconoce al proveedor que las administra y no requieren contraseña. Comúnmente, el nombre de la red es genérico o ambiguo, como “wifi gratis 123” o “Free_WiFi”. El peligro radica en que cualquier persona, incluidos ciberdelincuentes, puede haber configurado esa red con el objetivo de interceptar la información que el usuario transmite, como contraseñas o datos bancarios.
El tercer nivel del semáforo, que podría asociarse con el color rojo, está reservado para las redes que se deben evitar por completo. La Profeco recomienda no conectarse a redes sospechosas o duplicadas, como aquellas que llevan nombres como “Café_Oficial” y “Café_Free”. Estas redes suelen redirigir la navegación del usuario a otros sitios web constantemente y solicitan información inusual, como cuentas de correo electrónico, contraseñas y otros datos sensibles. Se trata de una técnica común de phishing donde el atacante crea un punto de acceso falso para robar identidades.
Además del semáforo, la Profeco ofrece una serie de recomendaciones adicionales para proteger la información personal y bancaria al usar wifi público. Destaca la importancia de no guardar contraseñas en el navegador del dispositivo, ya que en una red no segura esos datos podrían quedar expuestos. También insta a cerrar siempre la sesión de las cuentas utilizadas, evitar realizar compras en línea o ingresar contraseñas de servicios sensibles mientras se está conectado a una red pública. Otra medida fundamental es verificar que las páginas web visitadas cuenten con el candado de seguridad en la barra de direcciones, lo que indica que la conexión es cifrada.
La institución subraya que las redes protegidas cuentan con mecanismos de cifrado que ayudan a resguardar los datos, mientras que el wifi abierto (sin contraseña) requiere una precaución extrema, pues la navegación puede ser redirigida a sitios fraudulentos o la información puede ser interceptada por terceros. En un mundo donde la conectividad es cada vez más necesaria, conocer estas herramientas y aplicarlas puede marcar la diferencia entre un viaje tranquilo y un dolor de cabeza financiero. La Profeco invita a los consumidores a consultar la edición 593 de la Revista del Consumidor, en la sección Entorno Digital, para profundizar en el tema y mantenerse seguros en el entorno digital.
El color verde representa las redes más seguras. Según la Profeco, estas son proporcionadas por establecimientos o instituciones confiables y para acceder a ellas es necesario ingresar una contraseña. Son aptas para tareas cotidianas como consultar mapas, usar mensajería instantánea o realizar búsquedas en el navegador. Sin embargo, incluso en estas redes se recomienda no bajar la guardia y seguir las buenas prácticas de navegación, pues ningún sistema es completamente infalible.
El color amarillo enciende las alertas. La Profeco advierte que estas conexiones se deben utilizar con precaución, ya que se desconoce al proveedor que las administra y no requieren contraseña. Comúnmente, el nombre de la red es genérico o ambiguo, como “wifi gratis 123” o “Free_WiFi”. El peligro radica en que cualquier persona, incluidos ciberdelincuentes, puede haber configurado esa red con el objetivo de interceptar la información que el usuario transmite, como contraseñas o datos bancarios.
El tercer nivel del semáforo, que podría asociarse con el color rojo, está reservado para las redes que se deben evitar por completo. La Profeco recomienda no conectarse a redes sospechosas o duplicadas, como aquellas que llevan nombres como “Café_Oficial” y “Café_Free”. Estas redes suelen redirigir la navegación del usuario a otros sitios web constantemente y solicitan información inusual, como cuentas de correo electrónico, contraseñas y otros datos sensibles. Se trata de una técnica común de phishing donde el atacante crea un punto de acceso falso para robar identidades.
Además del semáforo, la Profeco ofrece una serie de recomendaciones adicionales para proteger la información personal y bancaria al usar wifi público. Destaca la importancia de no guardar contraseñas en el navegador del dispositivo, ya que en una red no segura esos datos podrían quedar expuestos. También insta a cerrar siempre la sesión de las cuentas utilizadas, evitar realizar compras en línea o ingresar contraseñas de servicios sensibles mientras se está conectado a una red pública. Otra medida fundamental es verificar que las páginas web visitadas cuenten con el candado de seguridad en la barra de direcciones, lo que indica que la conexión es cifrada.
La institución subraya que las redes protegidas cuentan con mecanismos de cifrado que ayudan a resguardar los datos, mientras que el wifi abierto (sin contraseña) requiere una precaución extrema, pues la navegación puede ser redirigida a sitios fraudulentos o la información puede ser interceptada por terceros. En un mundo donde la conectividad es cada vez más necesaria, conocer estas herramientas y aplicarlas puede marcar la diferencia entre un viaje tranquilo y un dolor de cabeza financiero. La Profeco invita a los consumidores a consultar la edición 593 de la Revista del Consumidor, en la sección Entorno Digital, para profundizar en el tema y mantenerse seguros en el entorno digital.