_ La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) destaca que organizar los ingresos y controlar los gastos favorece la tranquilidad y seguridad financiera, especialmente ante el propósito común de ahorro con la llegada del año nuevo. A través de su Revista del Consumidor, la dependencia comparte pasos clave para que las familias mexicanas adopten hábitos de consumo responsable, subrayando que el cumplimiento de las metas puede obstaculizarse si no se establecen objetivos claros, alcanzables y ajustados a los cambios en los ingresos o prioridades.
El artículo de la sección Finanzas Personales prioriza calcular la capacidad de ahorro restando los gastos en necesidades básicas (alimentación, vestido, salud, educación, servicios) a los ingresos. Esto permite establecer una cantidad o porcentaje constante para el ahorro, y no solo destinar el dinero sobrante. Para facilitar esta práctica, Profeco sugiere activar el ahorro automático del monto establecido en una cuenta bancaria o instrumento financiero regulado, lo que mantiene el dinero fuera de la vista y ayuda a controlar compras impulsivas o gastos hormiga.
Como apoyo para clasificar gastos, crear presupuestos coherentes y planear metas realistas, la Profeco menciona el uso de la inteligencia artificial (IA). A través de prompts o instrucciones adecuadas en herramientas como ChatGPT, Google Gemini o Meta AI, se puede obtener una perspectiva clara sobre los hábitos de consumo. No obstante, un artículo de la sección Entorno Digital enfatiza que esta asistencia no sustituye la educación financiera, sino que la complementa.
Entre las metas alcanzables mediante el ahorro que plantea Profeco se encuentran el pago de seguros (automóvil o vida), un fondo de emergencias, inscripciones escolares o vacaciones. La institución recomienda que estos objetivos sean realistas, específicos, medibles y con un plazo definido. Para dar seguimiento al progreso sugiere diseñar un tablero anual donde se listen los objetivos por orden de importancia con sus porcentajes y el monto real ahorrado por mes. Finalmente hace un llamado a evitar guardar dinero en casa o unirse a tandas por riesgo de pérdida o desvalorización por inflación.