Resistencia a ixodicidas amenaza el control de garrapatas en Yucatán
_ Un estudio realizado en siete explotaciones ganaderas de Yucatán reveló una alarmante resistencia de la garrapata Rhipicephalus microplus a los principales productos químicos utilizados para su control: cipermetrina, amitraz e ivermectina. La investigación, llevada a cabo por el Campo Experimental Mocochá del INIFAP, diagnosticó que más de la mitad de los ranchos presentan cepas resistentes al amitraz, mientras que la ivermectina y la cipermetrina también muestran niveles críticos de ineficacia.
El estudio colectó 546 garrapatas y aplicó técnicas de paquetes de larvas con dosis discriminantes para evaluar la susceptibilidad a los tres principios activos. Los resultados indican que el 28.6% de los ranchos tienen garrapatas resistentes a la cipermetrina, un 42.8% tolerantes y solo el 28.2% susceptibles. En el caso del amitraz, la situación es más grave: el 57.1% de las explotaciones presentan resistencia, el 28.6% tolerancia y apenas el 14.3% susceptibilidad. Respecto a la ivermectina, el 42.8% de los ranchos mostraron resistencia y el 57.2% susceptibilidad.
El análisis de resistencia múltiple reveló que el 43% de los ranchos presentan triple resistencia a los tres productos evaluados, mientras que el 14% mostró doble resistencia a cipermetrina y amitraz, y el resto resistencia simple a uno de los compuestos. Según los criterios establecidos, para cipermetrina se considera resistente cuando el índice de resistencia (IR) es mayor a 5, tolerante entre 3 y 5, y susceptible menor a 3. Para amitraz e ivermectina, se considera resistente con IR mayor a 2, tolerante entre 1 y 2, y susceptible con IR igual o menor a 1.
El investigador José Jesús Solís Calderón, del INIFAP, advierte que la situación actual en Yucatán es desfavorable porque el único método de control sigue siendo el químico, a pesar de que existen alternativas como el fipronil (de la familia de las fenilpirazolonas). El uso irracional de pesticidas durante los últimos 50 años ha propiciado el desarrollo de cepas resistentes, agravado por la aplicación mediante bombas manuales que generan dosis inadecuadas.
Ante este panorama, los especialistas recomiendan establecer un programa integral de control que incluya diagnóstico de resistencia a ixodicidas, uso de inhibidores de crecimiento, hongos entomopatógenos, vacunación y rotación de potreros. La investigación concluye que en los ranchos donde se detectó resistencia a cipermetrina (28.6%) este producto debe ser excluido, mientras que para amitraz e ivermectina la exclusión aplica en el 57.1% y 42.8% de los casos, respectivamente.
El estudio colectó 546 garrapatas y aplicó técnicas de paquetes de larvas con dosis discriminantes para evaluar la susceptibilidad a los tres principios activos. Los resultados indican que el 28.6% de los ranchos tienen garrapatas resistentes a la cipermetrina, un 42.8% tolerantes y solo el 28.2% susceptibles. En el caso del amitraz, la situación es más grave: el 57.1% de las explotaciones presentan resistencia, el 28.6% tolerancia y apenas el 14.3% susceptibilidad. Respecto a la ivermectina, el 42.8% de los ranchos mostraron resistencia y el 57.2% susceptibilidad.
El análisis de resistencia múltiple reveló que el 43% de los ranchos presentan triple resistencia a los tres productos evaluados, mientras que el 14% mostró doble resistencia a cipermetrina y amitraz, y el resto resistencia simple a uno de los compuestos. Según los criterios establecidos, para cipermetrina se considera resistente cuando el índice de resistencia (IR) es mayor a 5, tolerante entre 3 y 5, y susceptible menor a 3. Para amitraz e ivermectina, se considera resistente con IR mayor a 2, tolerante entre 1 y 2, y susceptible con IR igual o menor a 1.
El investigador José Jesús Solís Calderón, del INIFAP, advierte que la situación actual en Yucatán es desfavorable porque el único método de control sigue siendo el químico, a pesar de que existen alternativas como el fipronil (de la familia de las fenilpirazolonas). El uso irracional de pesticidas durante los últimos 50 años ha propiciado el desarrollo de cepas resistentes, agravado por la aplicación mediante bombas manuales que generan dosis inadecuadas.
Ante este panorama, los especialistas recomiendan establecer un programa integral de control que incluya diagnóstico de resistencia a ixodicidas, uso de inhibidores de crecimiento, hongos entomopatógenos, vacunación y rotación de potreros. La investigación concluye que en los ranchos donde se detectó resistencia a cipermetrina (28.6%) este producto debe ser excluido, mientras que para amitraz e ivermectina la exclusión aplica en el 57.1% y 42.8% de los casos, respectivamente.
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