Salud mental juvenil: Guanajuato presenta avances y consulta a más de 5 mil jóvenes
_ El Instituto para el Desarrollo y Atención a las Juventudes del Estado de Guanajuato presentó en el Congreso local los avances del Centro de Orientación y Escucha Juventudes, así como los resultados de una consulta en la que participaron 5 mil 815 jóvenes de 44 de los 46 municipios de la entidad. Durante el Foro de Salud Mental, autoridades y especialistas coincidieron en que atender la salud mental de las juventudes no puede limitarse a reaccionar cuando aparece una crisis, sino que requiere prevención, escucha y espacios libres de estigma.
Según los datos expuestos, el 54.8 por ciento de las personas jóvenes consultadas señaló que el estigma y el miedo a ser juzgadas son uno de los principales obstáculos para buscar ayuda en temas de salud mental. También se identificaron problemas familiares y sociales que afectan la estabilidad emocional, así como la falta de información sobre salud mental y los servicios disponibles. Estos resultados formaron parte del diagnóstico para elaborar el Programa Estatal para el Desarrollo y Atención a las Juventudes 2025-2030.
En representación del Instituto participó Luisa Fernanda Alfaro Luna, directora de Planeación, Evaluación de Políticas Públicas y Tecnologías de la Información, quien explicó que una de las bases para construir políticas públicas dirigidas a las juventudes fue escuchar directamente lo que viven y necesitan. “El primer obstáculo está antes del servicio. Está en si se sienten seguras de pedir ayuda, en si van a ser tomadas en serio y en si lo que digan se va a quedar ahí”, señaló.
A partir de estas necesidades, el Instituto puso en marcha el proyecto de inversión “Cuidarte se siente bien”, una estrategia para promover la salud mental y socioemocional mediante la prevención, el autocuidado, los entornos seguros y el acceso oportuno a redes de apoyo. Uno de sus principales componentes es el Centro de Orientación y Escucha Juventudes, que brinda atención primaria no clínica y busca acercar la orientación a los espacios donde las y los jóvenes ya se encuentran.
Entre mayo y junio de este año, el Centro registró 770 atenciones y canalizó a 304 personas al servicio de atención psicológica. La estrategia busca que las juventudes encuentren un primer espacio para hablar de lo que están viviendo, recibir orientación y, cuando sea necesario, ser canalizadas a servicios especializados. “Nuestra contribución es complementaria: llegar antes, llegar donde las juventudes ya están, reducir el estigma, escuchar y canalizar”, explicó Alfaro Luna.
Durante el foro también participó Regina Trujillo, directora general de Juventudes, quien destacó la importancia de que las necesidades de las personas jóvenes estén presentes en los espacios donde se toman decisiones. “Para nosotros es muy importante que sepan que las juventudes están aquí, a través de nosotros representadas y teniendo voz y participación”, señaló. Trujillo subrayó que el trabajo del Instituto busca colocar en el centro el bienestar integral de las juventudes, incluyendo su salud mental, física y socioemocional.
“Es muy importante poner en el centro todo lo que estamos haciendo en el Estado para poder poner en el centro lo que significa la salud mental, física y socioemocional de todas las juventudes del Estado”, afirmó. También reconoció el trabajo del equipo que participa en el diseño y operación de las estrategias de atención y acompañamiento, y señaló que “todo el equipo del Instituto está ahorita empujando que nosotros contribuyamos a esto, que va a dar un parteaguas en la salud mental de los jóvenes en el Estado”.
El Foro de Salud Mental reunió distintas perspectivas para hablar de mujeres, educación, juventudes, diversidad sexual y de género, adicciones y discapacidad. La participación del Instituto permitió mostrar que esta conversación ya tiene un trabajo en marcha en Guanajuato. Los resultados de la consulta social, la creación del Centro de Orientación y Escucha y las más de mil atenciones y canalizaciones realizadas durante sus primeros meses forman parte de una estrategia que busca atender las necesidades antes de que se conviertan en problemas mayores.
Para el Instituto, este modelo parte de una idea distinta: las juventudes no solamente son receptoras de las políticas públicas, también participan en la construcción de las soluciones. “Esta iniciativa de ley no es un regalo que le hacemos a las juventudes: es una respuesta a una demanda que ellas construyeron”, destacó Luisa Fernanda Alfaro. Con ello, el Gobierno de la gente a través del Instituto lleva hoy a los espacios de decisión lo que las juventudes viven, lo convierte en política pública y busca que pedir ayuda sea cada vez más fácil.
Según los datos expuestos, el 54.8 por ciento de las personas jóvenes consultadas señaló que el estigma y el miedo a ser juzgadas son uno de los principales obstáculos para buscar ayuda en temas de salud mental. También se identificaron problemas familiares y sociales que afectan la estabilidad emocional, así como la falta de información sobre salud mental y los servicios disponibles. Estos resultados formaron parte del diagnóstico para elaborar el Programa Estatal para el Desarrollo y Atención a las Juventudes 2025-2030.
En representación del Instituto participó Luisa Fernanda Alfaro Luna, directora de Planeación, Evaluación de Políticas Públicas y Tecnologías de la Información, quien explicó que una de las bases para construir políticas públicas dirigidas a las juventudes fue escuchar directamente lo que viven y necesitan. “El primer obstáculo está antes del servicio. Está en si se sienten seguras de pedir ayuda, en si van a ser tomadas en serio y en si lo que digan se va a quedar ahí”, señaló.
A partir de estas necesidades, el Instituto puso en marcha el proyecto de inversión “Cuidarte se siente bien”, una estrategia para promover la salud mental y socioemocional mediante la prevención, el autocuidado, los entornos seguros y el acceso oportuno a redes de apoyo. Uno de sus principales componentes es el Centro de Orientación y Escucha Juventudes, que brinda atención primaria no clínica y busca acercar la orientación a los espacios donde las y los jóvenes ya se encuentran.
Entre mayo y junio de este año, el Centro registró 770 atenciones y canalizó a 304 personas al servicio de atención psicológica. La estrategia busca que las juventudes encuentren un primer espacio para hablar de lo que están viviendo, recibir orientación y, cuando sea necesario, ser canalizadas a servicios especializados. “Nuestra contribución es complementaria: llegar antes, llegar donde las juventudes ya están, reducir el estigma, escuchar y canalizar”, explicó Alfaro Luna.
Durante el foro también participó Regina Trujillo, directora general de Juventudes, quien destacó la importancia de que las necesidades de las personas jóvenes estén presentes en los espacios donde se toman decisiones. “Para nosotros es muy importante que sepan que las juventudes están aquí, a través de nosotros representadas y teniendo voz y participación”, señaló. Trujillo subrayó que el trabajo del Instituto busca colocar en el centro el bienestar integral de las juventudes, incluyendo su salud mental, física y socioemocional.
“Es muy importante poner en el centro todo lo que estamos haciendo en el Estado para poder poner en el centro lo que significa la salud mental, física y socioemocional de todas las juventudes del Estado”, afirmó. También reconoció el trabajo del equipo que participa en el diseño y operación de las estrategias de atención y acompañamiento, y señaló que “todo el equipo del Instituto está ahorita empujando que nosotros contribuyamos a esto, que va a dar un parteaguas en la salud mental de los jóvenes en el Estado”.
El Foro de Salud Mental reunió distintas perspectivas para hablar de mujeres, educación, juventudes, diversidad sexual y de género, adicciones y discapacidad. La participación del Instituto permitió mostrar que esta conversación ya tiene un trabajo en marcha en Guanajuato. Los resultados de la consulta social, la creación del Centro de Orientación y Escucha y las más de mil atenciones y canalizaciones realizadas durante sus primeros meses forman parte de una estrategia que busca atender las necesidades antes de que se conviertan en problemas mayores.
Para el Instituto, este modelo parte de una idea distinta: las juventudes no solamente son receptoras de las políticas públicas, también participan en la construcción de las soluciones. “Esta iniciativa de ley no es un regalo que le hacemos a las juventudes: es una respuesta a una demanda que ellas construyeron”, destacó Luisa Fernanda Alfaro. Con ello, el Gobierno de la gente a través del Instituto lleva hoy a los espacios de decisión lo que las juventudes viven, lo convierte en política pública y busca que pedir ayuda sea cada vez más fácil.
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