_ El Servicio de Administración Tributaria (SAT) no establece un límite máximo de dinero para tener acumulado en una cuenta de débito. Sin embargo, la institución dependiente de la Secretaría de Hacienda vigila de cerca cómo es que llega ese dinero a tu cuenta. La supervisión se centra en el origen de los recursos, más que en el saldo total.
El SAT se enfoca específicamente en los depósitos en efectivo. Los bancos están obligados a notificar al SAT cuando estos depósitos superan los 15 mil pesos mensuales. Este reporte no constituye una multa automática ni implica pagar impuestos de inmediato, pero puede llevar a que el SAT solicite comprobar la procedencia del dinero. El riesgo fiscal aparece cuando no se puede justificar el origen, ya que el SAT podría considerarlo un ingreso no declarado y aplicar recargos o requerimientos.
Por otro lado, aunque el SAT no pone límites, los bancos sí lo hacen según el nivel de la cuenta contratada. Para 2026, las categorías y sus límites mensuales de depósito son: Nivel 1 (Operaciones básicas) con límite de 5 mil 700 pesos; Nivel 2 (Mayor actividad económica) con límite de 22 mil 800 pesos; Nivel 3 (Alto volumen) con límite de 76 mil pesos; y Nivel 4 (Alto rendimiento) sin límite, aunque esto último depende del banco. Si se rebasa el límite mensual establecido por el banco, la institución financiera puede reportar la operación al SAT para su revisión.
Los problemas fiscales no surgen necesariamente por tener mucho dinero, sino por no poder justificarlo. Si se reciben depósitos superiores a los montos mencionados y no se cuentan con facturas o recibos de nómina que los respalden, la autoridad fiscal podría realizar requerimientos para verificar el cumplimiento de las obligaciones tributarias. Los ingresos comprobables provenientes de salario, honorarios facturados o ahorros ya declarados no generan inconvenientes.