Versión estenográfica de las palabras del Secretario de Salud, Doctor Jorge Alcocer Varela - NTCD Noticias
Martes 07 de diciembre de 2021

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Versión estenográfica de las palabras del Secretario de Salud, Doctor Jorge Alcocer Varela

Versión estenográfica de las palabras del Secretario de Salud, Doctor Jorge Alcocer Varela

Versión estenográfica de las palabras del Secretario de Salud, Doctor Jorge Alcocer Varela

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Saludo con afecto a todos los integrantes del presídium que me acompañan y en especial a todos ustedes.

Lo pensé, pensé que mensaje puedo dar y de hecho estoy seguro de que ese primer pensamiento tenía valor, pues el conocimiento de la salud mental y del uso de alcohol está presente y en varios días con un tema que se ha tratado a profundidad y realmente con lo que uno puede contribuir, pues no les voy a decir conque frecuencia lo hago pero si lo hago, de autocrítica, no voy a poder decir gran cosa.

Sin embargo, me da mucho gusto y es una vez más porque no es la primera ocasión que estoy en un Día Nacional del Uso de Bebidas Alcohólicas contra el Uso Nocivo.

Subrayo, el uso nocivo, estuve reflexionando con eso, fue mi primera y tal vez única reflexión, que no tengo solución para ella, pues vivimos en el camino hacia una nueva normalidad, eso sí lo oímos desde hace cuatro o cinco meses, y estamos en el camino, todavía no tenemos esa nueva normalidad.

Erich Fromm habló en 1970, ya ustedes lo saben, de la “Patología de la normalidad” y se refirió a ella como una crisis de la sociedad moderna que es singular en la historia de la humanidad.

También Fromm, tenía que opinar, opinó mucho: “Lo bueno para el funcionamiento del actual régimen económico resulta ser nocivo para la conservación de la salud mental”.

Y hablando de alcohol, quiero hacer énfasis en la preocupante “Normalización del consumo de bebidas alcohólicas”. La frase típica de “Beba con moderación” es un mecanismo indirecto que persigue normalizar el consumo de alcohol en la población, principalmente en nuestros jóvenes.

Sí, el alcohol ya es parte de nuestra cotidianeidad, percibimos su consumo como algo normal y, esto a su vez, nos hace minimizar sus consecuencias.

Nos debemos preguntar entonces ¿Por qué se considera normal consumir alcohol? Hay varios motivos: Un mercado ambicioso que ha demostrado repetidamente su conflicto de interés con los objetivos de la salud pública, a través de publicidades engañosas y aprovechando los huecos en las legislaciones regulatorias.

La publicidad, señalo, de la industria del alcohol se inclina a resaltar los falsos beneficios de su consumo mediante estereotipos basados en el éxito, la fama, la elegancia, el dinero y el poder.

Hemos llegado a tal grado de aceptación que no resulta extraño haber escuchado que tomar una copa de vino al día es beneficioso para la salud.

Y de acuerdo con la recién publicada Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018-2019 sabemos que en nuestro país uno de cada cuatro adolescentes consume alcohol de manera excesiva, sí de manera excesiva, es decir, se han emborrachado. Dato que hemos oído y que se eleva a casi la mitad de los adultos encuestados.  

Lo anterior se traduce en que para el año 2019 en nuestro país el consumo de alcohol fue el sexto factor de riesgo evitable a la salud, siendo responsable del 6.75 por ciento del total de las muertes y del 6 por ciento del total de Años de Vida Saludables perdidos.

Y haciendo énfasis en el lema de este año “Hablemos de alcohol y depresión”, como lo anoto el doctor Zabicky, se ha visto que las personas con trastorno por uso de alcohol tienen un riesgo mayor de desarrollar depresión, y que el riesgo es mayor cuando se inicia el consumo de alcohol a edades tempranas.

Esto es especialmente importante en épocas de COVID-19, sabemos con certeza que el aislamiento tiende a provocar mayores estados de ansiedad, depresión y, por lo tanto, un mayor consumo de alcohol.

De acuerdo con los datos del Instituto para la Atención y Prevención de Adicciones de la Ciudad de México, en la encuesta: “Consumo de alcohol durante la emergencia sanitaria COVID-19”, 60 por ciento manifestaron que habían consumido alcohol recientemente, de éstos, 35 por ciento señalaron que su consumo aumentó durante la contingencia sanitaria.

Así el consumo de alcohol también impacta en otras esferas, afectando las relaciones sociales y familiares, disminuye el rendimiento escolar y aumenta la probabilidad de otras conductas de riesgo como participar o ser víctima de actos o accidentes violentos o tener relaciones sexuales sin protección.

Se trata de una enfermedad que afecta a padres de familia, madres trabajadoras y sobre todo a quienes llevan en sus hombros el liderazgo y la toma de decisiones de nuestro país, nuestra juventud. Es un problema que no distingue género, edad o clase social como ya ha sido mencionado.

Sin embargo, este día es importante debido a que México es el primer país en la región de las Américas en reconocer de manera oficial una fecha para concientizar a la población respecto a los problemas de salud, familiares, económicos y sociales relacionados con el uso nocivo de alcohol.

Bajo el lema de este año “Hablemos de alcohol y depresión” se busca que la población sepa identificar los problemas asociados y puedan recibir atención en las instituciones de la Secretaría de Salud.

Tenemos una sólida red coordinada de atención de la salud mental, que hoy la hemos conocido en voz de algunos de sus responsables, tanto en la salud mental como en las adicciones, por mencionar algunos datos contamos como son: Más de 300 Centros de Atención Primaria contra las Adicciones ubicados a lo largo y ancho del territorio nacional. Cuarenta y ocho Centros Integrales de Salud Mental que brindan servicios de consulta externa a quienes requieren atención psicológica y psiquiátrica. Tres Centros Comunitarios de Salud Mental. Más de cien unidades de los Centros de Integración Juvenil que ofrecen servicios para el tratamiento del consumo de alcohol y otras drogas.

Además, podemos brindar servicios especializados a través del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”, los Hospitales Psiquiátricos y los Hospitales Generales.

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