El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó que funcionarios de su gobierno mantienen conversaciones con representantes de Estados Unidos. Esto ocurre en medio de la política de presión que Washington mantiene contra la isla. Durante una reunión con miembros del gobernante Partido Comunista de Cuba y del comité ejecutivo del Consejo de Ministros, el mandatario señaló que los contactos recientes buscan resolver diferencias entre ambas naciones. “Funcionarios cubanos han sostenido recientemente conversaciones con representantes del gobierno de los Estados Unidos”, afirmó Díaz-Canel en declaraciones difundidas por la televisión estatal.
El mandatario explicó que los encuentros se han orientado a buscar soluciones mediante el diálogo frente a los desacuerdos existentes. Según dijo, el proceso pretende identificar los principales problemas bilaterales y encontrar mecanismos que permitan resolverlos. Díaz-Canel subrayó que se trata de un proceso “muy sensible” que requiere esfuerzos para encontrar espacios de entendimiento y evitar una confrontación mayor.
Este diálogo se desarrolla en un contexto donde Washington mantiene su presión sobre la isla. El presidente estadounidense Donald Trump ha reiterado su interés en promover un cambio político en Cuba. Washington considera que el país representa una “amenaza excepcional”, principalmente por sus vínculos con Rusia, China e Irán, aliados del gobierno cubano. Trump también ha instado a La Habana a “alcanzar un acuerdo” con Estados Unidos o enfrentar posibles consecuencias. A finales de febrero, Trump mencionó además la posibilidad de una “toma de control amistosa” de Cuba, al señalar que el país atraviesa una situación económica complicada mientras mantiene conversaciones con Washington.
La isla enfrenta actualmente una fuerte crisis energética que ha paralizado gran parte de su economía. La situación se agravó después de que Washington interrumpiera los envíos de petróleo desde Venezuela, su principal proveedor de combustible, y advirtiera que podría sancionar a otros países que vendan petróleo a Cuba. En otro ámbito, el gobierno cubano anunció la próxima liberación de 51 prisioneros bajo los auspicios del Vaticano, que históricamente ha servido como mediador entre ambos países; la Iglesia católica jugó un papel clave en el restablecimiento de relaciones diplomáticas en 2015 durante la administración Obama. Este anuncio contrasta con las denuncias sobre presos políticos: según la organización 11J, hay al menos 760 personas encarceladas por motivos políticos en Cuba.