Fans mexicanos de Christina Aguilera amagaron con denunciar ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) el concierto que la cantante ofreció en la Ciudad de México el pasado 17 de marzo. La amenaza surgió luego de que la duración del espectáculo fuera considerablemente menor a la anunciada previamente en la plataforma de Ticketmaster, desatando una ola de reclamos entre los asistentes.
El descontento se propagó rápidamente en redes sociales, donde diversos asistentes aseguraron que el concierto duró entre 55 y 60 minutos, pese a que en Ticketmaster se había anunciado una duración aproximada de dos horas (120 minutos). Además del tiempo reducido, otras quejas incluyeron que Christina Aguilera usó canciones recortadas, inició tarde, presentó un escenario con poca decoración y, en un momento dado, confundió la Ciudad de México con Nuevo México. Ante esto, miles de seguidores exigieron la intervención de Profeco, argumentando posible publicidad engañosa y demandando reembolsos o explicaciones oficiales.
Sin embargo, aunque Profeco puede intervenir en casos de presunta publicidad engañosa en conciertos, una denuncia podría no proceder. Esto se debe a que en Ticketmaster se estipula que el tiempo del show es 'aproximado'. Además, los reembolsos ofrecidos por esta empresa generalmente proceden solo cuando un evento es cancelado o reprogramado, no por cambios en su duración. La boletera actúa como intermediaria; la responsabilidad sobre el contenido y desarrollo del concierto recae directamente en los organizadores.
Pese a estos obstáculos formales, la Procuraduría Federal del Consumidor mantiene la facultad de analizar el caso si detecta irregularidades sustanciales en la información ofrecida al público. Esto podría abrir una investigación y posibles acciones a favor de los consumidores inconformes. Hasta el momento, ni Christina Aguilera ni los organizadores del evento o la misma Profeco han emitido una postura oficial sobre las quejas.