_ El grupo parlamentario de Morena en el Senado cerró filas en defensa del Plan B de la reforma electoral, específicamente respaldando la modificación al artículo 35 constitucional que permitiría a la presidenta promover el voto a su favor durante un proceso de revocación de mandato. El senador Gerardo Fernández Noroña argumentó que es correcto que la mandataria pueda expresar por qué debe continuar en el gobierno, señalando que ella no puede contratar publicidad ni espacios en radio y televisión, a diferencia de quienes buscan revocar su mandato.
Los senadores morenistas negaron que el objetivo sea acarrear votos para su partido en elecciones intermedias. La senadora Imelda Castro Castro indicó que también se podría argumentar que la oposición utilizaría el proceso para llevar votos a favor de sus propios intereses, enfatizando que es un mecanismo recíproco.
Desde la oposición, el PAN manifestó no temer una posible presencia de la presidenta en una elección intermedia, citando una caída del 17% en la aprobación de su gobierno. Jorge Romero, dirigente nacional del partido, retó a Morena a incluirla en las boletas para 2027 y propuso extender la figura de revocación a los gobernadores. Por su parte, el PRI, a través de Alejandro Moreno Cárdenas, apostó a que el oficialismo no se atreverá a llevar a la figura presidencial a la boleta electoral por temor a un rechazo popular y por generar inequidad.
Los aliados legislativos de Morena reiteraron su apoyo general al Plan B. No obstante, el Partido del Trabajo advirtió que revisará con cuidado los detalles y transitorios de la iniciativa. El PVEM recomendó no presentar una revocación de mandato en 2027, dado el alto nivel de aprobación de la presidenta. El dictamen del Plan B está programado para ser discutido en comisiones del Senado el próximo lunes 23 de marzo.