Aunque los Furros y los Therians suelen mencionarse juntos en conversaciones en línea, ambos grupos representan identidades y prácticas muy distintas. Si bien comparten un interés por los animales, sus motivaciones, expresiones y vínculos con esta afinidad difieren de manera fundamental, lo que ha generado curiosidad y confusión entre el público.
Los Furros —o furries— surgieron en los años ochenta dentro de convenciones de ciencia ficción y desarrollaron un fandom centrado en personajes antropomórficos. Para esta comunidad, ser Furro es una actividad creativa, social y lúdica. Su rasgo más distintivo es el uso de fursuits, trajes completos que representan animales diseñados por ellos mismos. Quienes integran este grupo adoptan una fursona, un personaje ficticio que utilizan para interactuar, crear arte o participar en eventos, siempre conscientes de que se trata de un pasatiempo y no de una identidad espiritual.
Por el contrario, los Therians se identifican espiritual o psicológicamente como animales. Para ellos, su vínculo no es un hobby, sino una manifestación profunda de su identidad interna. Consideran que poseen un theriotipo, es decir, un animal con el que se sienten conectados a nivel esencial. Algunos utilizan máscaras o colas y practican actividades como el “quadrobics”, un tipo de movimiento en cuatro patas inspirado en patrones animales. Esta vivencia forma parte de su vida cotidiana y no se concibe como una representación artística.
Las diferencias entre ambos grupos se observan tanto en su propósito como en su simbolismo: mientras que los Furros ven su participación como una expresión creativa dentro de un fandom, los Therians entienden su identidad animal como una realidad espiritual o psicológica. Aunque ambos puedan compartir elementos visuales —como disfraces o comportamientos inspirados en animales—, la distinción central radica en si la conexión animal es una forma de juego artístico o una afirmación íntima de quiénes son. En resumen, los Furros construyen personajes; los Therians exploran una identidad.