El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Salud, adquirirá 816 equipos médicos de alta tecnología con una inversión de 11 mil 257 millones de pesos (mdp). La distribución será la siguiente: 341 equipos para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); 237 para el IMSS Bienestar en las 24 entidades federativas; 178 para el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE); 41 a los servicios médicos de Petróleos Mexicanos (Pemex) y 19 a los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de alta especialidad.
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que el objetivo es que todas y todos los mexicanos tengan derecho a los mejores hospitales, con una atención igualitaria. Afirmó que durante mucho tiempo estos equipos solo estuvieron disponibles en hospitales privados, por lo que es obligación del gobierno que los hospitales públicos estén al mejor nivel. En su anuncio durante la conferencia matutina, también recordó que en 2026 se invertirán 45 mil 675 mdp para la construcción de 24 hospitales en todo el país.
El subsecretario Eduardo Clark García Dobarganes detalló el tipo y cantidad de equipos: se adquirirán 25 aceleradores lineales para tratamiento de cáncer, 238 tomógrafos, 38 resonadores magnéticos, cinco PET-CT, 500 mastógrafos y otros diez equipos como gammacámaras y angiógrafos. Se especificó la inversión y distribución por institución para cada tipo: por ejemplo, los mastógrafos representan una inversión de mil 682 mdp; los tomógrafos, una inversión total estimada en cuatro mil setecientos cincuenta y tres millones; las resonancias magnéticas suman mil trescientos setenta y nueve millones; mientras que veinticinco aceleradores lineales tendrán un costo aproximado superior a dos quinientos noventa millones.
Zoé Robledo Aburto informó sobre compras recientes del IMSS realizadas bajo un nuevo modelo anticorrupción que generó un ahorro del cuarenta punto cinco por ciento. Por su parte Martínez Batres Guadarrama señaló planes futuros del ISSSTE incluyendo doscientos cuarenta frentes obra destinados principalmente mejorar infraestructura existente o crear nueva capacidad instalada dentro sistema nacional salud pública mexicano.