La inflación en México se situó en un 4.63% anual durante la primera quincena de marzo de 2026, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) este 24 de marzo. Este dato representa un incremento del 0.62% respecto a la quincena anterior, lo que se traduce en un aumento directo en los precios de diversos productos y servicios que impacta el gasto diario de los hogares mexicanos. Los productos que ejercieron una mayor presión sobre el índice inflacionario fueron el jitomate, con un alza del 32.17%, el pollo, con un incremento del 3.18%, y el transporte aéreo, cuyo precio aumentó un 21.86%. También se registraron alzas significativas en los rubros de electricidad y alimentos preparados. Dentro del componente no subyacente, los precios de frutas y verduras registraron un aumento del 8.34%, lo que explica una parte considerable del encarecimiento reciente en el mercado. El impacto inflacionario se refleja con fuerza en productos básicos y servicios cotidianos. Los alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron un 1.85% quincenal y acumulan un alza anual del 7.42%. Por su parte, los servicios de restaurantes y alojamiento subieron un 7.21% anual, mientras que las bebidas alcohólicas y el tabaco incrementaron su precio en un 7.96% interanual. No todos los productos registraron aumentos. El INEGI también reportó disminuciones en los precios de paquetes combinados de internet, telefonía y televisión de paga, así como en el huevo y por separado en el servicio de internet. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), que mide la variación en los precios de una canasta representativa del consumo familiar, evidencia con este aumento la continua pérdida del poder adquisitivo para las familias mexicanas.