El Gobierno de México anunció la conclusión de cinco investigaciones realizadas bajo el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del T-MEC, enfocadas en posibles vulneraciones a la libertad sindical y a la negociación colectiva. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en coordinación con la Secretaría de Economía, informó que los resultados ya fueron entregados al Gobierno de Estados Unidos como parte del diálogo bilateral establecido en el tratado comercial.
Las revisiones laborales se llevaron a cabo en centros de trabajo pertenecientes a empresas ubicadas en distintas entidades del país, entre ellas Thyssenkrupp en San Luis Potosí, Yazaki en Guanajuato, Cooper en Jalisco, Freixenet en Querétaro y Mondelez en Puebla. Las investigaciones se centraron en determinar si existieron actos de injerencia patronal o acciones que pudieran constituir una denegación de derechos sindicales dentro de los procesos de organización y representación de las y los trabajadores.
Según el informe oficial, la autoridad laboral no encontró elementos suficientes para acreditar violaciones directas a la legislación mexicana en materia de libertad sindical en ninguno de los casos analizados. No obstante, detectó situaciones administrativas y prácticas internas que ameritaron correcciones, entre ellas cierres de plantas con impacto en actividades sindicales, reclasificación de personal, contratos colectivos no legitimados y reasignaciones laborales que requerían mayor justificación.
Como parte de las medidas acordadas, las empresas firmaron cartas de neutralidad sindical, publicaron lineamientos de conducta, ofrecieron capacitaciones sobre libertad de asociación y facilitarán el acceso sindical a los centros de trabajo. En casos específicos también se pactó la reinstalación de personal y la mejora de protocolos laborales. El seguimiento de los compromisos permanece abierto conforme a los lineamientos del mecanismo del T-MEC.