En el marco de la Conferencia Nórdica del SEB, realizada en la Ciudad de México del 8 al 10 de marzo, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, presentó las perspectivas y proyectos del Gobierno de México para equilibrar la protección de ecosistemas, el desarrollo económico y la sustentabilidad. Durante su participación en el panel “Evaluación de la sostenibilidad, el cambio climático y la transición energética”, destacó que la economía circular se ha posicionado como pilar central de la política ambiental nacional.
La titular de Semarnat resaltó que México genera alrededor de 140,000 toneladas de residuos sólidos urbanos diariamente, lo que representa tanto un desafío como una oportunidad económica para recuperar el valor de los materiales. Para ello, se contempla la construcción de tres parques de economía circular para reciclar residuos en Puebla, Tlaxcala y Estado de México, además de un cuarto parque para tratamiento de sargazo en Quintana Roo. La implementación se apoyará en la Ley General de Economía Circular –elaborada con participación del sector privado–, el Programa Nacional correspondiente y acuerdos sectoriales con la industria.
Respecto a la transición energética, Bárcena Ibarra remarcó que desde Semarnat se busca equilibrar seguridad energética, desarrollo económico y sostenibilidad ambiental. Precisó que ya se aprobaron 20 proyectos renovables que generarán 3,300 megavoltios en 2026. En materia hídrica, indicó que se reorganizan 450,000 concesiones para mejorar la gestión del agua y se busca una nueva legislación que permita por primera vez el reciclaje directo. Sobre cambio climático destacó que las emisiones nacionales por sector son: transporte (23%), electricidad (19%), industria (18%), agricultura y ganadería (17%), residuos (9%), gas y petróleo (8%), cambio por deforestación (5%) y residuos/comercio (3%).
La secretaria afirmó que el marco mexicano combina liderazgo público con inversión privada e innovación tecnológica –como lo ejemplifica el Plan México– donde las instituciones proporcionan planificación estratégica e infraestructura a largo plazo mientras los actores privados aportan capital y soluciones tecnológicas. El sector ambiental federal reafirma su compromiso por impulsar un modelo que articule protección ambiental con crecimiento económico fortaleciendo colaboraciones nacionales e internacionales para acelerar una economía baja en carbono.