Internacional por: Equipo de redacción Familia de migrante veracruzano exige justicia tras su muerte bajo custodia del ICE en Estados Unidos 2026-01-28

La comunidad de Las Choapas, Veracruz, enfrenta un nuevo episodio de dolor tras confirmarse la muerte de Heber Sánchez, un migrante mexicano que falleció mientras se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos. Su vivienda en el Ejido San Martín permanece cerrada, mientras su familia aguarda su repatriación. Heber había emigrado como miles de jornaleros veracruzanos en busca de mejores oportunidades para sus hijos.

De acuerdo con los familiares, Heber fue detenido el 7 de enero en Georgia tras sufrir un accidente. Su arresto ocurrió antes de recibir atención médica y derivó únicamente de su estatus migratorio. Su esposa no tuvo noticias sobre él hasta el 14 de enero, cuando autoridades estadounidenses informaron del fallecimiento sin ofrecer detalles claros sobre la causa. Ante esta falta de información, su cuñado Jesús Ramos expresó el miedo y la indefensión que viven las familias indocumentadas al intentar buscar respuestas.

La versión oficial comunicada a los familiares indica que Heber se habría quitado la vida dentro del centro de detención. No obstante, sus seres queridos rechazan esta explicación y aseguran que el joven tenía un fuerte vínculo con sus hijos y proyectos de vida que lo motivaban a seguir adelante. Su madre, Catalina Sánchez Domínguez, de 102 años, recibió la noticia con profundo dolor, mientras su hermano, Feliciano Sánchez, insistió en que debió recibir atención médica inmediata tras el accidente y pidió una investigación seria que esclarezca lo ocurrido.

El cuerpo de Heber ya fue entregado a sus familiares en Estados Unidos, y actualmente se gestiona su repatriación a Veracruz. El caso ha reavivado la preocupación entre las comunidades migrantes de la región, donde muchos habitantes viajan cada año a territorio estadounidense y reportan un clima de hostigamiento constante por parte de agentes del ICE. La familia, devastada, exige justicia y transparencia para determinar las circunstancias reales de su muerte.