La micropaleontología, rama que estudia organismos fósiles microscópicos como los conodontos, ha sido atendida principalmente por mujeres en México, mientras que el resto de las especialidades de la paleontología, la geología y las ciencias de la Tierra siguen dominadas por los hombres. Esta particularidad se debe a que la micropaleontología se desarrolla en laboratorios y no en trabajo de campo. Los conodontos, diminutas criaturas marinas extintas cuyos fósiles dentales solo son visibles al microscopio, son una herramienta clave para determinar el potencial de depósitos de petróleo. En México existen pocas investigaciones sobre ellos, y la mayoría han sido realizadas por mujeres.
Tres académicas del Instituto de Geología (IGl) de la UNAM, Pilar Navas-Parejo, Sandra Ramos Amézquita y Lucero Morelos Rodríguez, destacaron este panorama durante la Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería. Reconocieron especialmente a Palmira Brunner Liebshard (1940-2018), pionera mexicana en el estudio de conodontos cuyas propuestas siguen vigentes. Un ensayo sobre su trayectoria profesional, que ha quedado parcialmente relegada en la historia, forma parte del número especial 'Mujeres en la paleontología' de la revista Paleontología Mexicana.
Esta edición especial, editada desde 1954 por el IGl de la UNAM y publicada por primera vez en coedición con el Consejo de Paleontología (Conpal) del INAH, busca reconocer a las mujeres que han contribuido a las geociencias. La revista destaca trayectorias como las de Marie Curie o Rosalind Franklin, así como contribuciones de investigadoras menos conocidas. Además, incluye un artículo crítico que analiza 13 libros de divulgación científica publicados en la última década en inglés y español. El estudio revisó 194 científicas agrupadas en 18 disciplinas y detectó un sesgo geográfico y linguístico: solo un 5.7% son de países hispanohablantes (11 científicas: 5 españolas y 6 latinoamericanas).
Otro texto aborda las persistentes desventajas para las mujeres en paleontología: estereotipos de género, desigualdad en financiamiento, escaso acceso a redes académicas y dificultades para equilibrar vida académica y personal. En trabajo de campo enfrentan prejuicios sobre sus capacidades físicas y riesgos en zonas remotas. La editora Sandra Ramos Amézquita anunció un segundo número especial para mediados de 2026 debido al gran volumen material recibido. Eduardo Corona Martínez, presidente del Conpal, afirmó que esta publicación es parte de acciones para reconocer plenamente a las científicas como pares académicas. El primer número especial está en circulación desde enero de 2026 en formato digital gratuito.